La nube de gobernanza de Amundi deja pasar el sol de las fusiones

El ascenso del CEO a presidente no es un buen ejemplo, pero Yves Perrier tiene un buen CV comprador

Valérie Baudson, próxima CEO de Amundi.
Valérie Baudson, próxima CEO de Amundi. via REUTERS

Las nubes de gobernanza de Amundi dejan pasar un rayo de sol. La gestora de 13.000 millones de euros ha anunciado una nueva consejera delegada tras presentar unos sólidos resultados anuales. El ascenso del actual jefe, Yves Perrier, a presidente no es un ejemplo de buen gobierno, pero su presencia puede ayudar a Valérie Baudson.

Para ser una gestora de activos entusiasmada con pregonar sus credenciales ASG, parece un poco extraño trasladar a su jefe ejecutivo a la presidencia, lo cual choca con las buenas prácticas de gobierno aceptadas en general. Es cierto que Baudson, que actualmente dirige el negocio pasivo de Amundi, así como las unidades de Alemania y de España, es un par de manos seguras, ya que está en el comité ejecutivo del grupo desde 2013. Pero la remodelación sigue implicando que Amundi valora más la continuidad que el escrutinio externo y las nuevas ideas.

Probablemente sea comprensible, dado el envidiable historial de Perrier. Tras haber aumentado sus activos gestionados hasta 1,7 billones de euros, los ingresos netos récord del cuarto trimestre le permitieron cumplir en su mayor parte el objetivo de duplicar los ingresos netos anuales, hasta los 962 millones, desde la oferta pública de venta de Amundi en 2015. La rentabilidad total para el accionista en los últimos cinco años asciende al 133%, superando fácilmente a sus pares británicos Schroders y Standard Life Aberdeen, según Refinitiv Datastream.

La conducción de Perrier en el asiento trasero también puede ser útil. En los últimos años ha abierto un camino de fusiones y adquisiciones, comprando la italiana Pioneer a Unicredit por 3.500 millones de euros y el negocio de gestión de activos de Banco Sabadell por 430 millones, lo que ha convertido a Amundi en una de las pocas gestoras de activos europeas que ha realizado grandes adquisiciones con éxito.

Es probable que se produzcan operaciones más importantes en adelante. Amundi aún necesita diversificarse más allá de Francia, que representa más de la mitad de los activos gestionados. Adquirir, por ejemplo, la alemana DWS, con 793.000 millones de euros en activos, es una opción. También debería ser prioritario reforzarse en Asia, que representa menos de una quinta parte de los activos del grupo francés.

Baudson también tendrá que hacer frente a la continua presión sobre las comisiones y al cambio hacia la inversión pasiva, dominada por Black­Rock. La compra de Lyxor, propiedad de Société Générale, duplicaría con creces la cuota de mercado de Amundi en Europa en fondos cotizados de renta variable y crédito, según datos de Morningstar.

Las acciones llegaron a subir el miércoles un 3%, lo cual indica que los accionistas podrían no estar molestos por el fallo de gobernanza de Amundi. Si Baudson puede continuar con la tradición de éxito de Perrier en las fusiones, tienen buenas razones para estar esperanzados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías