Entrevista

José Mosquera (Quadriga):“Los minoritarios de Reddit tendrán pérdidas y posibles sanciones”

Gestiona un ‘hedge fund’ en el que las principales apuestas son los bancos y la deuda de las empresas en dificultades y para el que este año prevé una ganancia del 25%

José Mosquera, director de inversiones de Rho Investments Multistrategy
José Mosquera, director de inversiones de Rho Investments Multistrategy

Los hedge funds han cobrado plena actualidad tras el desafío lanzado en Wall Street por los minoritarios organizados en Reddit. José Mosquera es el director de inversiones de uno de estos vehículos de inversión más sofisticados, el Rho Investments Multistrategy, de Quadriga Asset Management, que rentó el 18% el pasado año. Mosquera defiende que, pese al uso de derivados y a una gestión más compleja –reservada solo para inversores institucionales o minoristas cualificados–, los hedge fund también pueden hacer una gestión cuidadosa del riesgo.

¿Qué opina del fenómeno Game­Stop, que ha arruinado la apuesta de hedge funds en Wall Street?

Los hedge funds son inversores profesionales a los que se les presupone un nivel muy sofisticado. Cuando se posicionan cortos deben entender que se exponen a un riesgo teóricamente ilimitado. No es tanto una situación de minoristas arruinando la apuesta bajista de hedge funds, sino de hedge funds apostando por situaciones que identifican como “tirar a balón parado”, y en las que, en consonancia, se posicionan de forma muy agresiva aun a sabiendas de que hay un consenso creciente que opina exactamente igual, lo cual históricamente tiene un alto riesgo de acabar como el proverbial juego de las sillas musicales.

¿Cree que esos hedge funds pecaron de exceso de confianza? ¿Se debería investigar la actuación de los minoritarios?

La parte compleja de todo este fenómeno es en qué medida puede darse un intento consciente y concertado de colusión y manipulación de mercado por parte de minoristas a los que parece que les une un importante componente de descontento social y económico. Deben entender que no están al margen de la ley y de una regulación creada para proteger sus intereses. Tristemente para estos minoristas el estrangulamiento de posiciones cortas no puede entenderse como una estrategia de inversión: en el mejor de los casos es una operativa que va a generar cuantiosas pérdidas a todos menos a los primeros en hacer liquidez y, en el peor de los casos, constituye una conducta potencialmente punible.

Como gestor que emplea derivados y posiciones bajistas, ¿ha tomado alguna medida de precaución en estos días a raíz de este fenómeno?

El índice Vix de volatilidad pasó del 23% al 31%, una subida que tiene implicaciones financieras. Nuestra gestión es muy dinámica y cualquier movimiento al alza en la volatilidad nos pone en alerta debido a nuestro estilo de gestión prudente y enfocado a la preservación del capital. No hemos tenido que tomar ninguna precaución adicional a las ya existentes.

¿Qué uso hace en su fondo de las posiciones cortas?

La parte del mercado que vemos más sobrevalorada es el crédito, la parte más alta del high yield que no está dentro del mandato de compra de los bancos centrales. Pero estamos en un momento de transición, de apostar más en sectores que van a beneficiarse de la recuperación, más que de apuestas bajistas. Las tenemos en valor relativo, donde apostamos por un valor contra otro, de un activo contra un índice… Pero en apuestas cortas direccionales, de momento, hay poco que hacer.

¿Han hecho algún ajuste en cartera ante la virulencia de la tercera ola del virus?

No contábamos con la virulencia de las nuevas cepas. Eso nos ha llevado a adoptar un cierto número de coberturas bajistas en las posiciones que ya tenemos. Nos hemos protegido un poco. Y está claro que si cuidas el riesgo, los rendimientos de la cartera vienen por sí mismos. Nos gusta proteger el patrimonio de los partícipes. En este caso hemos adoptado unas coberturas que suponen aproximadamente el 1% del valor liquidativo y que nos hacen estar más tranquilos.

¿Será suficiente o se puede torcer el mercado más de lo previsto?

Nuestra tesis no cambia. Es la primera vez en mucho tiempo que veo oportunidades claras en el mercado, tendremos una recuperación muy rápida. Estamos dispuestos a asumir el riesgo de los retrasos o imprevistos en la vacuna porque, si todo se da bien y con la cantidad de estímulos monetarios y fiscales, es difícil que no se genere un ­rally sustancial a nivel de índices. Otra cosa será la dispersión que veamos entre los distintos activos.

¿Cuáles son sus principales apuestas en cartera?

Vemos en la primera parte de este año una recuperación liderada por la demanda asiática. Esto nos hace ser especialmente positivos en una recuperación industrial, liderada por las exportaciones en Alemania, con lo que hemos plasmado unas estrategias en derivados alcistas sobre la evolución del Dax en la primera parte del año. Y nos gusta el sector bancario, está muy barato. Creemos que esta vez es diferente, que no será una trampa de valor. En el corto y medio plazo los bancos nos parecen una apuesta muy atractiva, sobre todo porque, si hay una rotación hacia el value, la banca es un eje importante de esa traslación. Las fusiones serán una palanca más de puesta en valor.

El mayor número de posiciones del fondo está en la estrategia que denominan “situaciones especiales”. ¿Cuáles son?

Donde apostamos más fuerte, en especial en la segunda parte del año, es en la deuda distress. Empresas viables que van a tener que reestructurar gran parte de su deuda. Ya lo hemos visto en OHL, en cuya deuda estamos invertidos. Y previsiblemente veremos la conclusión de la enésima reestructuración de deuda de Abengoa. Ese es el tipo de situaciones especiales del fondo en las que nos sentimos cómodos y para las que estamos atesorando gran liquidez. Nuestra filosofía es buscar asimetrías en todos los perfiles de inversión.

¿Qué expectativas de rentabilidad tienen para el año?

Si se dan nuestras tesis en la primera parte del año de una apreciación de la renta variable, en especial de la alemana, de entre el 10% y el 15% en el contexto de confianza en una normalización de la vida económica y social, nuestras expectativas son mucho mejores que las del año pasado. Estaríamos hablando de rentabilidades del 25%. Será un año muy bueno para la gestión alternativa. De hecho, vemos mucho interés de inversor institucional ahora que se incrementa la disparidad entre los diferentes activos.

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