Iberostar plantea un ERTE y un ERE en su división de viajes W2M

Pretende incluir a 200 trabajadores en un despido colectivo

Gabriel Subías, consejero delegado de World to Meet (W2M), la división de viajes de Iberostar.
Gabriel Subías, consejero delegado de World to Meet (W2M), la división de viajes de Iberostar.

La crisis sanitaria del coronavirus ha frenado en seco uno de los proyectos estrella de Iberostar. La hotelera propiedad de la familia Fluxá fichó en enero de 2020 a Gabriel Subías, hasta ese momento consejero delegado de Ávoris (Barceló), para que liderara el desarrollo de W2M (World to Meet), la división de viajes (receptivo y banco de camas) con la que el grupo balear quería llenar el hueco dejado por Thomas Cook en septiembre de 2019.

La fuerte dependencia del desaparecido turoperador británico le hizo ganar mucho dinero a Iberostar, que capitaneó un último intento a finales de 2019 para capitalizar 100 millones de deuda comercial entre distintas compañías y entrar en el consejo de administración. Un plan tumbado por la banca acreedora.

Ahora es la crisis sanitaria la que ha provocado un desplome sin precedentes del turismo y la que ha dejado sin negocio a W2M, por lo que Iberostar está negociando un ajuste en esta división solo un año después de su relanzamiento con la llegada de Subías. Al no tener representación sindical, los empleados afectados contrataron un abogado y están siendo asesorados por tres sindicatos diferentes (UGT, CC OO y SPV).

La propuesta inicial de la compañía, avanzada por el diario digital Vozpopuli, es un ajuste integral en W2M, que pasaría por el despido de 200 trabajadores y la inclusión de los restantes 300 que forman la plantilla en un ERTE. De hecho, el turismo ha sido uno de los sectores más afectados por el coronavirus y el que más ha tirado de ese recurso para evitar cierres y despidos masivos.

Las últimas estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social, correspondientes al cierre del ejercicio 2020, reflejan que las actividades turísticas (hoteles, bares, restaurantes, aerolíneas, cruceros o turoperadores, entre otras) fueron las más afectadas en España por la ausencia completa de actividad. De los 755.613 empleos suspendidos a 31 de diciembre de 2020, 440.803 (un 58,34%) correspondían al turismo y más en concreto 111.479 estaban ligados a hoteles (en el inicio de la crisis Iberostar aplicó un ERTE para 5.000 trabajadores), junto a los 24.942 empleados afectados en las agencias de viajes y turoperadores.

Pese a ser un año récord para el turismo en España (2019 se cerró con un máximo histórico de 83,7 millones de turistas extranjeros), Iberostar cerró ese ejercicio con una facturación de 2.353 millones de euros, un 5% más que el ejercicio anterior, castigada por el mal comportamiento de sus hoteles en el Caribe, en especial México y República Dominicana, y entre sus objetivos para el pasado ejercicio estaba reforzar W2M.

En un escenario completamente diferente, Iberostar es la primera gran empresa del sector que opta por despidos colectivos para tratar de parar el golpe de la peor crisis de la historia del turismo. Meliá, la primera hotelera de España, tiene a más de 5.000 empleados en ERTE, y NH ya ha recibido un apoyo de 225 millones del ICO. En el caso de las agencias, Viajes El Corte Inglés tiene un ERTE del 80% de la jornada a 4.800 empleados y Ávoris y Globalia han pedido un rescate de 240 millones a la SEPI.

Viajes Carrefour eleva a 16 las agencias que se libran del cierre

El ajuste propuesto inicialmente por Viajes Carrefour era cerrar 63 de las 76 tiendas y despedir a 254 de los 350 trabajadores. El pasado viernes se elevó de 13 a 16 las agencias que no se cerrarán y se logró que el compromiso de mantenimiento del empleo para 125 empleados incluidos en el ERTE se ampliara a todos los trabajadores mayores de 50 años, a los que tengan la jornada reducida por cuidado de hijos o familiares y a los que tengan reconocido un porcentaje de discapacidad igual o superior al 33%.

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