Entrevista

Diego Fernández Elices (A&G): “La Bolsa europea puede subir el 30% este año ”

El experto prevé un año de fuertes alzas bursátiles, del 15% en EE UU, aunque inferiores al tirón que se espera en los resultados empresariales

Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada
Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada

Las carteras de fondos perfiladas de A&G han terminado 2021 con rentabilidades positivas, entre el 2% y el 5%, pero Diego Fernández Elices, responsable del área de inversiones de la entidad de banca privada desde hace cinco años, admite que es difícil que las carteras conservadoras tengan el mismo rendimiento en 2021. “El punto de partida de los tipos de interés es mucho más bajo y la valoración de las Bolsas es algo menos atractiva”, explica.

¿Qué previsiones manejan para el año 2021?

Sin duda es el año de la recuperación. Y va a ser muy fuerte. Vamos a ver tasas de crecimiento a nivel global históricas, posiblemente por encima del 5%. Pero la duda se centra en la inflación. Ahí, en unas pocas décimas, puede haber grandes diferencias en el comportamiento de distintos activos. Es en este aspecto donde nos alejamos un poquito más de la opinión de consenso ya que creemos que va a haber un ajuste de las expectativas. 2021 va a ser un año de transición donde, probablemente, cerremos la uve en términos de crecimiento, pero después vamos a un ciclo que será más corto y menos intenso de lo habitual. Somos optimistas, pero al mismo tiempo realistas.

Y por regiones, ¿cómo puede distribuirse ese crecimiento?

EE UU seguirá tirando fuerte, pero 2021 va a ser un año relevante en el movimiento del epicentro económico hacia Oriente. Es en Asia donde veremos un crecimiento más fuerte, y no solo China. Hay muchos otros países que lo harán bien y los mercados reflejan ya oportunidades. En cuanto a Europa, veremos recuperaciones mayores en los países que más han sufrido, pero simplemente por la comparación con el año anterior. Por eso puede que España tenga finalmente una foto algo más positiva en el ejercicio 2021.

¿Cuáles son las otras claves de este ejercicio?

No podemos obviar la pandemia, que va a marcar el corto plazo. Aunque este debería ser el año de su final, estamos muy preocupados ya que la inmunización va a ir avanzando posiblemente más lento de lo que nos hubiera gustado. Y luego la variable más importante a seguir probablemente sean los tipos de interés y los estímulos. En los últimos trimestres hemos comprado tiempo para acabar con el virus y suavizar la uve de la economía. Puede funcionar, pero vamos consumiendo meses y, por lo tanto, el próximo movimiento de riesgo será cuando empecemos a hablar de retirada de estímulos.

"Todavía no estamos positivos en España. Aún hay bastantes incertidumbres económicas y políticas”

¿Para cuándo esperan esa retirada de estímulos?

No lo esperamos. Hasta el 5 de enero era uno de los grandes riesgos en EE UU porque así lo recomendaba, probablemente, el desempeño de la economía, pero finalmente con la victoria demócrata en el estado de Georgia y el control del Senado se va a posponer.

¿Las Bolsas van a dejar de estar pendientes de la economía para centrarse en los resultados empresariales?

Si miramos con un poco de perspectiva, esto ya ha ocurrido. La realidad es que el rebote ha empezado cuando hemos dejado de cotizar el final del mundo y las Bolsas han comenzado a poner en precio que quizás, a partir del ejercicio 2021, los resultados empresariales podrían subir con fuerza. Las Bolsas europeas pueden subir el 30% y la americana muy por encima del 15%. Y esto teniendo en cuenta que no están baratas, por lo tanto cabe esperar que suban bastante menos que los beneficios.

¿Y qué perspectivas tienen para el mercado español?

Todavía no estamos positivos. Preferimos mantenernos un poco cautos ya que aún hay bastantes incertidumbres económicas y políticas. Hay que ver cómo van llegando los fondos europeos, dónde se destinan, qué pasa con los ERTE, con la tasa de desempleo... todavía hay muchas dudas. Es un mercado de riesgo y por tanto con más potencial, si se acepta, pero no tenemos prisa en entrar.

¿Qué estrategia ofrecen a sus clientes más conservadores?

Tenemos esta represión financiera que hace que las expectativas de rentabilidad sean muy bajas y ese es el gran reto para construir carteras. Para el inversor conservador estamos recomendando diversificar. Más allá de la renta fija y de la variable, hay inversiones en activos privados que no siendo aptas para todo el mundo, porque a veces son algo más ilíquidas, pueden ser razonablemente seguras. En el sector inmobiliario o en energías renovables se juntan la ayuda directa de los estímulos fiscales con un activo real que siempre valdrá algo, incluso en un entorno de crisis grande. Este inversor conservador tiene que ir a una gestión un poco más flexible. Va a tener oportunidades, aunque no debe esperar rentabilidades tremendamente abultadas, porque la forma de conseguirlo es afrontando un riesgo que no debería asumir, o depender en exceso del acierto de su gestor. Por lo tanto, cautela. Una pieza que puede ser muy significativa en las carteras de clientes conservadores es el oro.

¿Qué papel puede jugar el oro?

Todo está a su favor y lo único que estaba en contra eran los flujos, ya que había entrado demasiado turista en el activo y había llegado un momento que estaba sobrecomprado. Los tipos reales van a seguir tremendamente bajos. Eso, junto a una esperada debilidad del dólar frente a una cesta de divisas diversificada, puede que hagan que el oro sea el heredero de los bonos en ese papel de diversificar carteras.

¿Y qué proponen en renta fija?

Tenemos dos recomendaciones: sacrificar algo de liquidez para mejorar la expectativa de rentabilidad sin deteriorar la calidad crediticia de la cartera, y flexibilidad. Por poner un ejemplo, el año pasado nuestro fondo de renta fija flexible ha rotado cuatro veces la cartera. Hay que estar gestionando de una manera muy ágil para pelear cada punto porque si te sientas en la cartera de renta fija ya sabes que lo que tienes es una TIR que se acerca mucho a cero o negativa, menos tus comisiones.

¿Y en renta variable también habrá que ser tan activo?

Ahí es un poco diferente. Sí tiene sentido ser activo, pero hay que mantener posiciones estables de cara al ciclo alcista al que vamos, en el que el reto es la volatilidad. Hay que ser compradores de las caídas, pero hay que mantener una posición estratégica invertida, si no la gestión de los nervios se hace absolutamente imposible.

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