Pierre Jochem: “La gente querrá viajar incluso más que antes”

El hotel acaba de reabrir sus puertas tras una reforma de más de 17 millones de euros

La Mamounia
Pierre Jochem.

Uno de los iconos de Marruecos, La Mamounia, considerado uno de los mejores hoteles del mundo, acaba de reabrir sus puertas tras una remodelación que ha oscilado entre los 17 y los 20 millones de euros. Su director, Pierre Jochem (Leopold Ville, República Democrática del Congo, 1958), recibe a CincoDías durante la inauguración del hotel para hablar de los retos a los que se enfrenta el sector del turismo. Asegura que, por su parte, la esencia del hotel sigue siendo la misma: la de las 600 personas que forman su equipo humano.

¿Cómo se ha vivido el Covid-19 en La Mamounia? La reforma ha coincidido con el confinamiento.

Como todo el mundo, nos tuvimos que adaptar a la nueva situación. Inicialmente, la renovación tenía que arrancar a finales de mayo, pero, como en la mayoría de los países del mundo, fuimos confinados a mediados de marzo. Eso hizo que todo fuera un poco más difícil porque estábamos trabajando desde casa, pero aún teníamos pendientes de decidir los últimos pasos de la renovación, así que nos tuvimos que adaptar. Finalmente conseguimos empezar la renovación a tiempo a pesar de que aquí, en Marruecos, estuvimos cuatro meses confinados.

Ahora que han reabierto, ¿cómo han observado la ocupación?

Es una mezcla de varias cosas. Ahora mismo hay muy poco movimiento, el negocio está muy tranquilo, pero una de las principales razones es que las fronteras de Marruecos siguen cerradas al turismo, solo se puede entrar y salir por motivos profesionales. Aquí, en Marrakech, un gran porcentaje de nuestro negocio es el turismo, así que la ciudad está vacía. En noviembre tuvimos una ocupación del 15%, cuando normalmente está en el 82% en esta época. Entre el 24 de diciembre y el 3 de enero solemos estar al 100%, pero rondará el 24%.

Es una pena que hayan hecho toda esta remodelación y no se pueda visitar.

Lo sé, es frustrante, pero a la vez sabemos que esto volverá a funcionar de nuevo y, cuando lo haga, nosotros estaremos preparados. Creo que hemos tenido suerte porque 2018 fue un año muy bueno, 2019 fue extraordinario y 2020 iba a ser incluso mejor, por eso decidimos que solo podíamos cerrar tres meses para la reforma. Normalmente, el mejor momento para cerrar es cuando no hay mucho negocio y nosotros tuvimos la suerte de coincidir con un periodo muy malo. En este aspecto, no tenemos ningún arrepentimiento. Además, nuestros competidores no habían planeado una renovación, pero el año que viene, cuando todo vuelva y estemos en un buen momento de nuevo, el hotel que tenga que renovarse no tendrá más elección que cerrar. Fuimos muy afortunados.

¿Cambiará lo que se le pide al lujo tras la pandemia?

No lo creo, la gente se volverá a acostumbrar de nuevo muy rápido y todo volverá a ser igual en poco tiempo. Aunque sí es cierto que la gente se ha replanteado mucho la vida y sus prioridades; cosas que se veían como muy importantes antes no lo serán luego. Las personas que se quejaban mucho o eran complicadas, tal vez, dejen de hacerlo. El otro día tuvimos una muy buena clienta que volvía de nuevo a La Mamounia y nos contó que casi se muere con el Covid-19, estuvo tres semanas en coma y aún se está recuperando; para ella, tener cuatro o cinco días de vacaciones aquí era el mejor regalo del mundo, no pedía nada más. La gente se replanteará que hay cosas en la vida más importantes de las que pensaban.

Muchos países están obligando a hacer PCRs para salir o entrar. ¿Cree que esto puede disuadir de viajar?

No, creo que les hace estar más seguros. Yo prefiero saber que soy negativo cuando viajo e imagino que al resto del mundo le pasará lo mismo conmigo. Es verdad que tenerse que hacer una prueba a la vuelta, con el riesgo de dar positivo y tener que quedarse encerrado en otro país puede hacer que las personas se preocupen, pero, por otro lado, cuando estás a bordo sabes que todo el mundo ha dado negativo. La vacuna va a traer mucha esperanza al turismo porque la gente quiere viajar. En ese momento, los responsables de turismo de cada país tendrán que hacer mucho trabajo para demostrar que el destino es seguro. Pero la gente querrá viajar incluso más que antes. Cuando tengamos la vacuna y las cosas vuelvan a la normalidad, el negocio irá muy bien.

¿Cambiará de alguna manera la forma en la que se viaja?

Durante los primeros meses, más allá de los viajes personales, la gente se lo pensará dos veces antes de hacer viajes de larga distancia. Pero una vez que la vacuna demuestre que es efectiva, la gente volverá a su vida normal y se olvidará de todo esto muy rápido. Yo viajaba mucho por trabajo y seguro que volveré a hacerlo en cuanto pueda.

Comentaba en la presentación que lo más importante de La Mamounia son las personas que trabajan en el hotel, ¿cómo las cuidan?

Hay muchas cosas que hacemos en el día a día para asegurarnos de ello. Por ejemplo, cuando el hotel cerró en marzo, decidimos que todo el mundo recibiría el 100% del salario. En Marruecos no tenemos el mismo sistema que en Europa y la compensación económica que daba el Gobierno a los trabajadores era muy pequeña, así que hubieran perdido una parte muy importante del salario. Incluso ahora, que el negocio no va bien, tampoco hemos despedido a nadie. Durante los meses de confinamiento, en situaciones normales entregaríamos una especie de bonus y decidimos que este año lo pagaríamos igual. En la renovación también se han hecho muchas cosas que no se ven: hemos remodelado los vestuarios y la cafetería. Creo que tenemos el mejor restaurante para empleados del país.

¿Y ahora?

Para controlar el Covid-19 aquí hacemos tests regularmente a nuestros empleados. Evidentemente, si uno da positivo lo mandamos a casa, pero además si alguien no se encuentra bien un día, puede ir a ver a nuestro médico interno y él te va a mandar a casa. Dependiendo de tus síntomas también te va a hacer el test, pero si solo te encuentras regular, te vas a casa igual y cuando te encuentres mejor, vuelves. Mientras tanto, te pagamos igual. Sé que habrá un pequeño porcentaje que dirá que se encuentra mal porque quiere irse a casa, pero prefiero eso a que vengan si no se encuentran bien. La gente necesita el dinero y vimos algunos casos en los que la gente ocultaba que estaba enferma para poder seguir viniendo a trabajar y eso es muy peligroso.

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