Salida de la UE

La nueva cepa complica aún más la negociación ‘in extremis’ del Brexit

Boris Johnson descarta pedir una ampliación del periodo transitorio

El negociador británico del Brexit, David Frost, en Bruselas
El negociador británico del Brexit, David Frost, en Bruselas Getty Images

El primer ministro británico, Boris Johnson, deso­ye las peticiones de los diputados conservadores y otros políticos británicos y rechaza pedir a la Unión Europea una prórroga del periodo transitorio del Brexit, que finaliza el 31 de diciembre, a pesar de que no haya plazo para alcanzar y ratificar un acuerdo de salida. “Nuestra posición respecto al periodo de transición es clara. Terminará el 31 de diciembre”, explicó ayer el portavoz del premier, apuntando que la ratificación del acuerdo se hará antes de que comience 2021. “El tiempo escasea y por eso nuestros negociadores siguen trabajando duro”, subrayó.

Horas después, el propio Johnson aseguró que los británicos saldrán adelante sin un pacto con la UE, aunque eso no significa que no deseen llegar a un punto común. El primer ministro explicó que la situación “no ha cambiado” y sigue habiendo “problemas” en la negociación, aunque ve “más que satisfactorio” un acuerdo comercial según las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), como sucedería si no hubiese pacto. “Es fundamental que todos comprendan que el Reino Unido debe poder controlar sus leyes y gestionar su industria pesquera”, subrayó durante una rueda de prensa.

Mientras tanto, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, considera que arriesgarse al “caos” de un Brexit sin acuerdo es “peligroso” y que, con la rápida expansión del Covid-19, “en lo único que el país debería estar concentrado es en luchar contra el virus”. “Asegurar nuestra cadena de suministro y luchar contra la pandemia del coronavirus requieren, más que nunca, los esfuerzos plenos y sin divisiones de los ministros”, añadió. En la misma línea se expresó la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, que considera “imprescindible” que Johnson intente lograr una extensión de este periodo. “La nueva cepa del Covid, y sus diversas implicaciones, supone que nos enfrentamos a una situación profundamente grave y que exige nuestra atención al 100%. Sería inconcebible agravarlo con el Brexit”, publicó en Twitter.

Y es que si la situación ya se tornaba compleja de por sí, la detección de una nueva cepa de Covid-19 en Reino Unido ha venido a acrecentarla. Una veintena de países –entre ellos España–, han cerrado las fronteras con las islas británicas, a pesar de que los Estados de la UE acordaron ayer mantener abiertas las fronteras interiores del espacio Schengen.

Con su postura, Johnson también hace oídos sordos al Parlamento Europeo, que ha subrayado que no hay tiempo para ratificar un acuerdo antes del 1 de enero. “Ahora tenemos que pensar muy objetivamente sobre cómo tratar la situación”, tuiteó el presidente de la comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange. Si ambas partes llegasen a un acuerdo antes de final de año , se podría aplicar provisionalmente a la espera de ser ratificado por la Eurocámara y el Parlamento británico.

La pesca, principal escollo

Con todo, las conversaciones continuaron ayer. Sin pacto el 31 de diciembre, el intenso comercio de bienes y servicios entre Reino Unido y la UE estará sujeto a aranceles, cuotas, permisos y retrasos administrativos. Empresas y economistas han avisado del riesgo de este escenario, más dañino para Reino Unido pero complicado también para la UE.

La pesca y el acceso de barcos europeos a aguas británicas sigue siendo el principal punto donde encalla la negociación. “La UE sigue comprometida con un acuerdo justo, recíproco y equilibrado. Respetamos la soberanía del Reino Unido. Y esperamos lo mismo. Tanto la UE como el Reino Unido deben tener el derecho a fijar sus propias leyes y controlar sus propias aguas. Y los dos deberíamos ser capaces de actuar cuando nuestros intereses estén en juego”, publicó en Twitter el negociador de los Veintisiete, Michel Barnier.

La Alianza Pesquera Europea (EUFA), que representa a las flotas de los países de la UE que tradicionalmente han pescado en las aguas británicas e incluye a la Confederación Española de Pesca (Cepesca), denunció el sábado en un comunicado que el sector está “al borde del abismo”. “Pese a las repetidas promesas, estamos a punto de ser vendidos con la oferta que la Comisión Europea le ha hecho al Reino Unido. Más aún cuando se prevé que las negociaciones pesqueras con el Reino Unido comiencen de nuevo después de solo seis o siete años”, criticó. Para lograr un acuerdo con Londres, la UE plantea asumir algún recorte en las cuotas pesqueras de la flota comunitaria en aguas británicas.

“Lo único que queríamos evitar era llegar a una situación de salida del Reino Unido sin ningún acuerdo firmado, pero la propuesta que se está realizando ahora es igual de negativa. Estamos asistiendo a unas propuestas de recortes brutales y sin precedentes en una amplia gama de poblaciones, incluidas las especies pelágicas, mariscos y pescado blanco”, señaló.

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