Banca

BBVA y Sabadell cancelan las negociaciones para su fusión

Las discrepancias por el precio impiden el acuerdo menos de dos semanas después del inicio del proceso

Carlos Torres, presidente de BBVA, y Josep Oliu, presidente de Sabadell.
Carlos Torres, presidente de BBVA, y Josep Oliu, presidente de Sabadell.

Las negociaciones para una fusión entre Banco Sabadell y BBVA han concluido sin acuerdo, según han comunicado a la CNMV ambas entidades. La ruptura se produce solo 11 días después de haber reconocido que estaban en conversaciones.

Sabadell ha indicado que el consejo de administración ha dado por finalizadas las conversaciones "al no haber alcanzado las partes un acuerdo sobre la eventual ecuación de canje de las acciones de ambas entidades", de acuerdo con la escueta nota remitida al supervisor.

El banco que preside Josep Oliu tomó esta decisión en el consejo finalizado a altas horas de la noche y tras comprobar que BBVA no estaba dispuesto a subir la prima por Sabadell, banco que consideraba que su fortaleza comercial en España era muy superior a lo que la entidad que preside Carlos Torres quería pagar por ello. De hecho, algunas fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que el reparto de poder no ha sido determinante, y creen que se podría haber llegado a un acuerdo, no así en el precio que BBVA estaba dispuesto a pagar por Sabadell.

En su comunicado, BBVA se ha limitado a reseñar que las conversaciones han terminado sin acuerdo. Ambas partes, en definitiva, las dan por cerradas sin matices, y  Banco Sabadell ha emitido un comunicado en el que señala que priorizará el negocio doméstico.

Las conversaciones públicas apenas han durado 11 días: se anunciaron el pasado 16 de noviembre, horas después de que BBVA vendiera su división de Estados Unidos por 9.700 millones de euros, y le proporcionara un exceso de capital de 8.500 millones de euros. La integración de estos dos bancos llevaba mucho tiempo sobre la mesa de analistas y banqueros. Pero las discrepancias sobre el canje y el reparto de poder elevaron la tensión en los últimos días y dado al traste con una fusión largamente esperada y cuya aprobación por parte de los consejos estaba prevista para mediados de diciembre.

Ahora bien, aunque mercado, supervisores y analistas dieron visto bueno a la fusión, los asuntos por negociar no eran menores, incluyendo la fórmula de pago (efectivo o acciones), el precio y el reparto de poder, incluyendo el papel de presidente de Sabadell, Josep Oliu y los puestos en el consejo de administración. "No se ha llegado a un acuerdo en los términos económicos, no ha tenido nada que ver con el governance", indican fuentes cercanas a BBVA.

En el reparto de poder Oliu había pedido ser vicepresidente no ejecutivo de BBVA y que hubiese otros dos consejeros más procedentes de Sabadell en un consejo formado por 15 miembros.

Sobre las opciones para elevar la participación en Turquía, "estamos cómodos con la participación que tenemos en Garanti". Actualmente la entidad española tiene el 49,9% en la firma turca, de la que procede el CEO Onur Genç.

Banco Sabadell tiene un valor de mercado algo por debajo de los 2.300 millones de euros, después de las  por los 26.000 millones de BBVA. Ahora, la entidad catalana se disparó un 27% en las jornadas posteriores al anuncio de las negociaciones, si bien desde entonces ha perdido aproximadamente la mitad del terreno ganado. La entidad cerró ayer a 0,40 euros, tras haber marcado mínimo a finales de octubre (antes de anunciarse los resultados de la vacuna de Pfizer) en 0,25 euros por acción.

El banco de origen catalán pedía una prima de alrededor el 35%.

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ya avanzó la semana pasada que la operación solo se llevaría a cabo si realmente crea valor para los accionistas de la entidad azul. El 'número dos' de BBVA, en unas jornadas de banqueros, subrayó también que el banco no está "obligado" a llevar a cabo ninguna compra en España y que tenía otras opciones para dar salida a los fondos recibidos con la venta de la división estadounidense.

La unión de ambas entidades habría sumado unos activos en España de 612.000 millones; será así el segundo banco del país, detrás de la fusión de CaixaBank y Bankia. Los activos sumarían 963.108 millones de euros (727.014 millones de BBVA y 236.094 de Sabadell), un total de 9.769 oficinas en las geografías en las que opera (7.565 de BBVA y 2.204 de Sabadell) y 148.028 empleados. En España el grupo tendría 4.225 oficinas en España (2.521 de BBVA y 1.704 de Sabadell) y con 45.866 empleados (29.475 de BBVA y 16.391 de Sabadell), un elevado volumen que habría permitido generar sinergias reduciendo costes.

El nuevo banco que se iba a crear se convertiría en el primero por cuota de mercado en pymes, con más del 28%, seguido de Santander con el 25%.

Los supervisores estaban a favor de la operación, aunque como siempre repiten, son las propias entidades las que tienen que decidir si optan por una fusión o no.

Sabadell ya estuvo el pasado año en conversaciones con Bankia, pero nunca pasaron de eso.

 

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