Hacienda rebajará del 21% al 4% el IVA de las mascarillas y reducirá el precio máximo de las quirúrgicas

Montero defiende que las medidas del Gobierno ante la pandemia han evitado una caída del PIB del 25% y la destrucción de tres millones de empleo

La ministra insta al Congreso a apoyar sin “vetos cruzados” un “Presupuesto de país” para salir de la crisis en el arranque del debate a la totalidad de las cuentas de 2021

El Gobierno ha comenzado a someter a examen parlamentario su proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021 con el debate de las enmiendas a la totalidad ante el Congreso de los Diputados. Una primera prueba de fuego que se espera que el Ejecutivo supere con cierta holgura antes de entrar en la negociación de unas enmiendas parciales con cada grupo que marcará sus opciones de aprobar definitivamente las cuentas llamadas a articular la recuperación económica tras la pandemia del coronavirus y canalizar las ayudas europeas.

La defensa del proyecto ha corrido a cargo de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ha pedido a la Cámara Baja el apoyo a su plan. “Son unos Presupuestos de país, no de este Gobierno o de las formaciones políticas que lo componen. Son unos Presupuestos de país porque es el bienestar de los españoles, su presente y su futuro lo que si dirime aquí y ahora”, ha dicho.

“La presentación de enmiendas a la totalidad y por tanto oponerse a la tramitación” del Presupuesto, ha dicho Montero, supone “una preocupante incapacidad para entender el momento tan excepcional que vive nuestro país”. Tumbar las cuentas, ha agregado, es "una irresponsabilidad manifiesta". La ministra ha afeado su actitud en especial al PP y Vox, si bien también han presentado propuestas de devolución del Presupuesto Junts, Foro Asturias, la CUP, Coalición Canaria y el BNG, mientras que UPN ha anticipado que votará en contra de las cuentas aunque no presente una propuesta propia.

Montero también ha dado un toque de atención al resto de fuerzas instándoles a llegar al consenso más amplio posible, pese a las diferencias que hay en el arco parlamentario en el que el ejecutivo busca apoyos “La política de vetos cruzados solo nos lleva al inmovilismo y a la frustración”, ha dicho, pues “se descalifican las iniciativas no por su contenido, sino por quien las promueve o las apoya”.

La ministra ha defendido la gestión del Gobierno de la crisis del coronavirus, a la que se han destinado medidas por “216.000 millones de euros, el 20% del PIB”, y ha agradecido la “altura de miras” de empresarios y sindicatos”. De no ser por ello, la caída del PIB habría sido del 25% y la pérdida de empleo sería de tres millones de personas, ha sostenido.

Rebaja del IVA de las mascarillas

Montero ha recordado que en el plano sanitario, el Ejecutivo ha repartido 100 millones de mascarillas gratuitas. “Puedo anunciarles que vamos a dar un paso más y vamos a bajar el IVA de las mascarillas del 21% al 4%”, ha revelado Montero, explicando que el paso no se ha dado hasta contar con el visto bueno de la Comisión Europea.

La ministra ha recordado que Bruselas tiene regulado el precio de este tipo de productos sanitarios y que el Gobierno ha esperado a tener garantías por escrito de que España no será sancionada por el riesgo de incumplimiento de una directiva comunitaria.

La medida será aprobada por el Consejo de Ministros del próximo martes. Además, ha asegurado la ministra, el Ejecutivo se mantendrá “vigilante e que la rebaja del IVA se traduce en una rebaja del precio al consumidor final y no en un mayor margen empresarial”. Además, la comisión interministerial de precios de medicamentos abordará este jueves la rebaja del precio de las mascarillas quirúrgicas, a las que ya se fijó un importe máximo de 0,96 euros por unidad.

Gastos en ingresos

La portavoz del Ejecutivo ha admitido que la noticia sobre “una primera vacuna comercial abre una vía muy esperanzadora”, pero ha aseverado que unas nuevas cuentas, que permitan acabar con años de prórroga de las de 2018, es crucial para abordar lo “importante y lo urgente: la salida de la crisis”.

Más allá, la responsable de Hacienda ha defendido la necesidad de impulsar una “reducción de los desequilibrios fiscales” una vez “superados los efectos económicos de la crisis”, pero que se diseñe en los próximos meses con una revisión integral del sistema tributario y del conjunto de las partidas de gasto.

De momento, la ministra ha recordado que las cuentas son una oportunidad única de reconstruir el país, canalizando los primeros 27.000 millones en ayudas europeas. Las cuentas incorporan un techo de gasto de 136.017 millones, un 6,6% más, al que se suman transferencias a Seguridad Social y Comunidades Autónomas, elevando el límite del gasto a 194.456 millones.

El 34% de los fondos se destinan, ha subrayado, al refuerzo del estado del bienestar, mientras que las ayudas europeas permitirán destinar cuantiosos recursos a las inversiones regionales, con una dotación ya asignada de 2.873 millones en políticas medioambientales y 1.380 millones en políticas de vivienda.

Del lado de la recaudación, Montero ha defendido “la fuerte recuperación que se espera para 2021”, hasta un récord inédito, en base a las previsiones macroeconómicas hoy disponibles. Después de todo, ha dicho “los ingresos tributarios se están comportando mejor que la economía”, con una caída del 7,6%, por debajo de la contracción del PIB nominal.

Montero ha dicho que es una “previsión prudente”, y que el récord estimado solo se da por la fuerte caída de la economía este año, la previsión de recuperación de 2021 y la llegada de ingresos europeos.

Dentro de este campo, Montero ha defendido la reforma tributaria que contienen las cuentas, un primer paso hacia un sistema más progresivo en el que aporte más quien más tiene, a la espera de que la recuperación económica permita impulsar una más ambiciosa. Esta será analizada por un grupo de expertos que deberán presentar sus conclusiones en un año.

Montero también ha querido rebatir el principal ataque del PP a las cuentas, la tesis de que suponen un alza fiscal a las rentas medias. La ministra ha recordado que las subidas ipositivas sobre rentas y ahorro se dan sobre los 300.000 y los 200.000 euros, respectivamente, mientras que solo el 8% de los titulares de planes de pensiones hace aportaciones superiores a los 2.000 euros a los que ahora se rebaja la aportación máxima exenta. Además, se eleva el gravamen sobre patrimonios de más de 10 millones de euros y se reducen las deducciones sobre beneficios de participadas para empresas con más de 40 millones de facturación anual.

En paralelo, la ministra ha justificado como medida sanitaria la subida del IVA a las bebidas azucaradas, que deja fuera a la venta en restauración para proteger al sector en la pandemia, y ha aseverado que la equiparación del diésel a la gasolina, que a su vez no afecta a los conductores profesionales, tiene un objetivo medioambiental. Solo Lituania y Luxemburgo, dentro de la UE, mantienen un gravamen más bajo para el gasóleo, ha ilustrado.

Llamamiento a la unidad

“Son unas cuentas extraordinarias”, ha concluido Montero, sosteniendo que “es urgente que nuestro país pueda contar con unas nuevas cuentas que le permitan levantarse de este golpe que hemo recibido, ponerse en pie y coger el impulso necesario”. “La pandemia nos ha enseñado que somos más vulnerables de lo que pensábamos”, ha admitido, pidiendo ahora un esfuerzo común por retomar la fortalecida perdida.

“El desacuerdo es sano en democracia, permite el contraste de ideas, que siempre es necesario, ojala sea el origen del consenso que necesitamos hoy y ahora, nunca hemos tenido una necesidad más imperiosa” de llegar a acuerdos, ha añadido.

“Nuestros profesionales sanitarios no se rinden; los españoles y españolas, no se rinden; apoyémosles.. Estemos a la altura de lo que necesitan” impulsando un proyecto de presupuestos para que “la política porte su granito de arena y sin dejarnos a nadie atrás”, ha dicho la ministra al concluir su intervención.

La tramitación de las cuentas

El Gobierno de coalición afronta así el primer escollo para impulsar las nuevas cuentas con la tranquilidad de una mayoría más amplia que la de la investidura de Pedro Sánchez. Ocho partidos del Congreso apuestan por devolver los Presupuestos. En concreto, han presentado enmienda a la totalidad el PP, Vox, Junts, Foro Asturias, la CUP, Coalición Canaria y el BNG, a los que se sumará UPN, que no presenta enmienda propia, pero sí ha avanzado su intención de apoyar la retirada del proyecto.

La votación será este jueves y en este trámite el Gobierno no necesita mayorías cualificadas y le basta con sumar votos suficientes para rechazar las enmiendas a la totalidad presentadas, que se votan de una tacada ya que todas persiguen lo mismo: la devolución del proyecto de Presupuestos al Gobierno.

El PSOE y Unidas Podemos, con sus 155 diputados, ya suman más votos que los partidarios de devolver los Presupuestos al Gobierno (151), pero es que además para esta votación cuenta con la complicidad de las demás formaciones, favorables a continuar la tramitación del proyecto para negociar su contenido.

Así, el Gobierno ha 'engordado' la mayoría que facilitó el pasado mes de enero la investidura de Pedro Sánchez. Concretamente, al bloque que permitió la reelección del presidente, ya fuera por voto a favor (PSOE, Unidas Podemos, PNV, Más País, Compromís, Nueva Canarias y Teruel Existe) o por su abstención (Esquerra Republicana y EH-Bildu), se ha sumado ahora Ciudadanos, los cuatro diputados del PDeCAT y el Partido Regionalista de Cantabria (PRC), que en enero votaron en contra.

Once meses después, el Gobierno sólo ha perdido al BNG, que apoyó la investidura de Sánchez pero que ahora presenta una enmienda de totalidad como "toque de atención". Eso sí, su diputado Néstor Rego se ha mostrado dispuesto a retirarla para alcanzar un acuerdo y se atienden sus demandas.

A diferencia de lo ocurrido en enero de 2019, cuando los Presupuestos Generales que el Gobierno del PSOE había pactado con Podemos fueron tumbados por la oposición en la primera votación, provocando la convocatoria de las elecciones del 28 de abril de ese año, ahora los dos socios tienen asegurada una holgada mayoría absoluta para salvar ese trance.

Una vez que supere la votación de totalidad, el proyecto de Presupuestos continuará su tramitación en ponencia y en la comisión para debatir las enmiendas parciales presentadas por los grupos.

La fase definitiva tendrá lugar en el Pleno del Congreso la semana del 30 de noviembre, donde se votarán las cuentas de cada ministerio. Ahí el Gobierno debe atar todos sus apoyos porque ya no valdrán medias tintas, ya que perder la votación de una sección supondría echar por tierra todo el proyecto.

Y es que la decisión de ERC, Ciudadanos, PNV, Bildu, PDeCAT, Más País-Equo, Compromís, Partido Regionalista de Cantabria (PRC), Teruel Existe y Nueva Canarias de permitir la tramitación de los Presupuestos no implica que vayan a votar a favor de su aprobación a final de mes. Sólo supone mantener la puerta abierta a la negociación.

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