Las pymes apuestan por la sostenibilidad para sobrevivir a la pandemia del Covid

Expertos y empresarios definen el cuidado del medioambiente y del planeta como una oportunidad económica para que las pequeñas y medianas empresas recuperen su negocio tras la crisis actual

De izquierda a derecha y de arriba abajo: Joan Roca, chef y copropietario del restaurante El Celler de Can Roca; Paz Álvarez, jefa de la sección de Fortuna de CincoDías; María Picazo, responsable técnico en Riegos TDJ; Alberto Cano, director de pymes de BBVA en España, y Fernando Romero, director financiero de Cereales Alcamancha.
De izquierda a derecha y de arriba abajo: Joan Roca, chef y copropietario del restaurante El Celler de Can Roca; Paz Álvarez, jefa de la sección de Fortuna de CincoDías; María Picazo, responsable técnico en Riegos TDJ; Alberto Cano, director de pymes de BBVA en España, y Fernando Romero, director financiero de Cereales Alcamancha.

Las pymes se enfrentan a un futuro incierto marcado por el impacto del coronavirus, un contexto que ha revelado la necesidad de buscar estrategias para sobrevivir en una nueva realidad que exige un cambio de mentalidad. En este nuevo tablero, la sostenibilidad puede jugar un papel muy importante para las empresas en la recuperación de su negocio, una oportunidad para ser más eficientes, competitivas y resilientes, tanto en el momento actual como ante crisis futuras.

Así lo ha expresado Joan Roca, chef y copropietario del El Celler de Can Roca, uno de los mejores restaurantes del mundo. Roca ha participado en el webinario organizado por CincoDías en colaboración con BBVA bajo el título Sostenibilidad, una oportunidad para impulsar tu negocio de forma rentable. Junto a Roca, han debatido tres empresarios que también han decidido poner la sostenibilidad, el cuidado del planeta y el medioambiente en el centro de su negocio.

“La sostenibilidad ha tenido siempre un papel muy importante en nuestra empresa, viene heredado de la época de nuestros padres y abuelos, cuando la norma era cocinar con lo que tenían al rededor”, reflexiona el chef. Para Roca, no solo es un sistema de producción, la sostenibilidad también es una forma de vida. “Es una actitud respecto al medio, a los pequeños productores y al medioambiente; es una forma de generar conciencia en nuestro entorno más directo y fomentar que las pymes que trabajan la tierra, el mar o el ganado sean sostenibles económicamente”, asegura el empresario.

En este sentido, los hermanos Roca llevan trabajando una década en proyectos concretos que dan pasos en el camino de la sostenibilidad. Actualmente, los más importantes son Gastronomía Sostenible, junto al BBVA, que apoya a pequeños productores a través de hábitos saludables, y también desarrollan el proyecto Roca Recicla, para dar una nueva vida a los residuos con los que trabajan. Reutilizan las botellas de vidrio que consumen y las transforman en vasos o platos, convierten los envases de pescado en taburetes o las bolsas de vacío en delantales. “Estas iniciativas nos permiten dar trabajo a la gente, por lo que estamos generando una economía a través del reciclaje de objetos que, si no fuera así, serían simples residuos”, explica Roca.

El reto de la agricultura

“En el sector agrícola, la empresa que no se suba al tren de la sostenibilidad, se quedará por el camino”, advierte María Picazo. La empresaria es responsable de Riegos TDJ, un negocio familiar de 30 empleados que trabaja con regadío sostenible para el aprovechamiento (y ahorro) de agua y energía a través de innovadores métodos de riego en cultivos de goteo. “El riego por goteo permite multiplicar la producción con muy pequeñas aportaciones de agua”, cuenta Picazo.

La necesidad de un cambio en el paradigma agrícola se refleja en los datos. La FAO calcula que la agricultura consume el 70% del agua en el mundo, y el 60% de las cosechas cuyo destino es el consumo humano se producen en cultivos en regadío. “La seguridad alimentaria del planeta depende de la eficiencia de la energía para mejorar las técnicas de regadío”, indica Picazo.

Según la empresaria, los agricultores se enfrentan a un desafío complejo: ser capaces de producir más con menos. “Es necesario ser cada vez más eficientes y sostenibles, y eso solo se consigue a través de la mecanización y la tecnología”, abunda Picazo, quien explica cómo enfoca Riegos TDJ la sostenibilidad: “En nuestra empresa la afrontamos desde cuatro ámbitos. Sostenibilidad social (a través de un equipo fuerte), sostenibilidad técnica (aprovechar las nuevas tecnologías para ser más eficientes), sostenibilidad hacia el medioambiente y sostenibilidad al final de la cadena (crear canales cortos de comercialización, como las cooperativas o los grupos de consumo, que permiten a los agricultores ser capaces de defender sus productos de manera justa)”, enumera Picazo. En definitiva, desde el punto de vista de la experta, la sostenibilidad es un modo de entender las empresas de manera global.

Otra firma que ha entendido la importancia de la sostenibilidad para diversificar y elevar beneficios es la cooperativa Cereales Alcamancha, que ha transformado sus cultivos de secano intensivos en productos ecológicos. Para su director financiero, Fernando Romero, el principal reto del cambio es lograr la sostenibilidad económica, medioambiental (adaptarse a los nuevos requisitos de la Política Agraria Comunitaria a partir de 2023) y social (la relación con la tierra y sus trabajadores).

Además, estos nuevos cultivos ecológicos reducen la huella de carbono “porque estas tierras necesitan mucho menos trabajo que las de secano”, señala el director de la cooperativa. La estrategia de la empresa ha sido desarrollar la economía colaborativa a través de compartir maquinaria pesada entre los agricultores cooperativistas, socializar y democratizar el proyecto. “Hemos conseguido que los agricultores hagan suyo el mensaje de la sostenibilidad”, afirma Romero. La empresa está extendiendo su modelo sostenible y pronto introducirán un nuevo de cultivo de lavandín (un híbrido de la lavanda y el espliego) y otras plantas aromáticas.

El desafío de la despoblación

Romero al igual que Picazo están muy involucrados en las regiones donde trabajan. “Nosotros nos implicamos en la comarca donde vivimos, frenamos la despoblación porque creamos empleo”, comenta el director de la cooperativa. De hecho, el nuevo negocio sostenible de Alcamancha crea diez veces más puestos de trabajo que los cultivos de secano de cebada y girasol, según cálculos de Romero.

La empresa de Picazo, por su parte, está en Villanueva, un pequeño pueblo de la provincia de Toledo que también se enfrenta al problema de la despoblación, donde existe poca mano de obra especializada. “Nuestro reto es reinventarnos para crear un equipo disciplinar muy versátil y sólido que trabaja todo el año, no solo en las épocas de la recolección de las cosechas o de poda”, argumenta Picazo.

Financiación

“Como banco puede sorprender la participación en el sistema de sostenibilidad, pero entendemos que es una gran oportunidad para las empresas con las que interactuamos por su importancia económica”, observa Alberto Cano, director de pymes de BBVA en España.

Cano describe cómo ha evolucionado la relación de la sostenibilidad en la empresa. “Al principio se trataba de responder al marco regulatorio que exigía a las compañías adaptarse a políticas más sostenibles; luego comenzamos a ser más activos a través de crear departamentos como el de responsabilidad social corporativa, y ahora hemos integrado la sostenibilidad como eje indispensable para la recuperación”, indica el experto de BBVA. El primer paso ha sido el compromiso. En 2018, el banco anunció que aportaría 100.000 millones de euros en financiación sostenible hasta 2025. “A junio de 2020 hemos conseguido movilizar 40.000 millones”, anuncia.

El trabajo del departamento de Cano en el banco radica en asignar crédito a proyectos empresariales que minimizan la huella medioambiental de sus decisiones. “Todo lo que produce un beneficio para la sociedad acaba repercutiendo en el banco, porque una empresa que se enfoca en la sostenibilidad reduce sus riesgos a futuro y, por tanto, el riesgo de nuestra cartera de créditos”, argumenta Cano.

Actualmente, BBVA está involucrado en proyectos de asesoramiento para pymes que no están preparadas o no tienen los conocimientos para conseguir reducir la huella de carbono de su actividad empresarial. “Esta iniciativa de asesoramiento es lo que más potencia tendrá en el futuro”, asevera el director de pymes de la entidad bancaria. No obstante, la recuperación económica de las pequeñas compañías tras el batacazo provocado por el coronavirus no será posible solo con la sostenibilidad. “Hoy, las pymes están centradas en sobrevivir, y tenemos que estar ahí para generar una red que evite que las empresas viables desaparezcan y, una vez las nubes se disipen, el tejido productivo siga ahí”, razona Cano.

La sostenibilidad es una de esas palancas fundamentales que ayudarán a que las compañías puedan reabrir con más fuerza una vez se supere la crisis económica, pero no es la única.

“En este nuevo contexto, la digitalización y la salida al exterior de las pymes se unen a la sostenibilidad como las tres claves fundamentales para que una empresa encuentre su camino tras la crisis”, concluye el experto del banco, quien advierte, sin embargo, de que la sostenibilidad es la más olvidada por los responsables de las empresas, “que aún no se han dado cuenta de la oportunidad que ello implica”.

Los grandes pilares de la empresa sostenible

Rentabilidad. “La empresa sostenible tiene que serlo siempre: en el corto, en el medio y en el largo plazo. Además, creo que será rentable siempre, ­ahora y en el futuro. Hay que adaptarse a los cambios que vendrán y estar alerta, ya que cada vez llegan más rápido. La innovación tecnológica avanza como nunca antes, debido a las exigencias del Covid-19, y serán muchos los cambios que se producirán en los próximos años. Como pymes, nuestra capacidad de adaptación es menor que para una gran empresa, por lo que creo que en el futuro vamos a tener que unirnos y compartir conocimientos para adaptarnos a los nuevos desafíos”, indica Fernando Romero, de Cereales Alcamancha.

Versatilidad. “Hace falta crear una estructura muy versátil, que sea capaz de captar las necesidades de un mundo que cambia y que se adapte a las necesi­dades de las nuevas circunstancias. Para una pequeña empresa familiar como esta es importante el equipo humano, bien preparado y muy versátil. La sostenibilidad es el único camino viable para mantener todos los negocios agrícolas del país”, señala María Picazo, de Riegos TDJ.

Crecimiento. “La empresa que tome la decisión de

avanzar en el camino de la sostenibilidad será la

que sobreviva y crezca en el futuro inmediato. El contexto es, además, ideal. Los fondos europeos quieren primar las inversiones digitales y sostenibles, por lo que las pymes que sean capaces de encontrar proyectos atractivos en este mundo, darán un gran salto hacia delante”, sostiene Alberto Cano, de BBVA.

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