Las ventas de cerdo desde España a China se cuadruplican en doce meses

La fiebre porcina y el sacrificio del 60% de la cabaña ganadera convierten a España en el primer exportador al gigante asiático

Granja de cerdos en Salamanca
Granja de cerdos en Salamanca

En el panorama desolador de la pandemia en España, con el consumo interno y las exportaciones en caída libre, la carne de cerdo y su explosión comercial en China representa una excepción que invita al optimismo entre las empresas españolas.

Las exportaciones de los productos frescos y congelados derivados del cerdo al gigante asiático se cuadruplicaron en los ocho primeros meses de 2020, según los datos de la balanza comercial ofrecidos por la Secretaría de Estado de Comercio. En concreto pasaron de 431 a 1.336 millones de euros. Esta última cifra supone un 27% del total de ventas empresariales a China.

Una tendencia que ya se empezó a intuir en el primer trimestre de 2020, en pleno estallido del coronavirus, pero cuyo logro se alcanzó por diversas razones externas. En primer lugar, un brote de peste porcina que obligó a sacrificar al 60% de la cabaña a finales de 2019, lo que disparó las importaciones. A ello se unieron la celebración del Año Nuevo en China y el efecto ‘acaparamiento’ que se produjo en enero y febrero ante el cierre de las fábricas nacionales por el virus. Esa tendencia, lejos de diluirse, se ha consolidado en los siguientes meses, en los que ha habido hasta dos nuevas alertas de fiebre, que finalmente no obligaron a sacrificar a más reses. Solo en julio de 2020, España exportó tanta carne de cerdo (210,4 millones de euros en valor) como en todo el año 2018.

Miguel Angel Higuera, director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), destaca que este dato de crecimiento de las exportaciones es muy importante teniendo en cuenta que China es el mayor consumidor de carne de cerdo del mundo y que compra el 50% de la producción mundial, aunque destaca que ese fenómeno tiene un carácter coyuntural. “La principal razón de ese furor comprador se debe a que han tenido que sacrificar a una parte muy importante de su cabaña por diferentes crisis sanitarias, pero ya están empezando a recuperarla y en unos trimestres la situación volverá a la normalidad”. Pese a ello destaca la importante oportunidad del mercado chino. “Con la producción nacional en mínimos y aunque compraran la producción mundial del resto de países no tendrian suficiente para completar las necesidades de consumo del mercado interno”.

Higuera destaca el crecimiento de la cuota de mercado de España, pese al hundimiento de precios provocado por EE UU en abril. “Cuando les afectó de lleno el coronavirus optaron por dar salida a sus productos congelados a China a un precio muy bajo, hundiendo los precios internacionales. Los productores nacionales también los bajamos, aunque ese ciclo afortunadamente solo duró unos meses”.

Los productores, pese a ser conscientes de que el boom de la carne de cerdo española en China es coyuntural, se muestran muy esperanzados con el cierre de 2020. “Alemania, el otro gran exportador de carne de cerdo, está sufriendo casos de peste porcina desde hace tres semanas y la crisis puede alargarse hasta tres meses, coincidiendo con la celebración del Año Nuevo en China”.

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