Financiación

El bono español cae a mínimos del año

Retrocede por debajo del 0,17% pese a la pandemia y la deuda a dos y cinco años retrocede a septiembre de 2019

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Llevaba varias sesiones rondándolo, pero el viernes por fin lo consiguió. Un día después de que el Tesoro rebajara en 15.000 millones sus previsiones de emisión de deuda, la rentabilidad del bono español a 10 años cayó del 0,2% hasta situarse en el 0,176%, niveles previos al estallido de la pandemia. No obstante, a lo largo de la jornada el rendimiento de la deuda española llegó a caer a mínimos de agosto de 2019.. En solo dos sesiones los títulos con vencimiento en 2030 pasaron del 0,242% que registraba el miércoles al 0,176% del viernes. Con este recorte, la referencia española en el mercado de deuda soberana se sitúa por debajo de la portuguesa al mismo plazo (0,18%).

Las caídas se extendieron a lo largo de toda la curva, con la deuda a corto y medio plazo profundizando las rentabilidades negativas. El rendimiento de los bonos a dos bajó al -0,55%, cotas que no se veían desde septiembre de 2019. El mismo movimiento se repite en la deuda a cinco años, que cae al -0,346%, niveles de hace 13 meses. Por su parte la rentabilidad exigida a los títulos a 30 años en el mercado secundario de deuda se sitúa por debajo del 1% (0,98%), algo que no sucedía desde días previos a la declaración del Estado de alarma. Ni el aumento de los contagios, ni las desavenencias entre el gobierno central y el de la Comunidad de Madrid mermaron el apetito de los inversores por el papel español en una semana marcada además por el empeoramiento de las perspectivas económicas del Gobierno.

La caída de las rentabilidades se enmarca dentro de un descenso generalizado de los rendimientos en la zona euro y EE UU. David Ardura, director de inversiones de Gesconsult, explica que este comportamiento se debe a la preocupación que genera la pandemia y su impacto en la economía. En un entorno en el que el aumento de los contagios está obligando a las autoridades a imponer restricciones, las perspectivas sobre la recuperación se ven aplazadas. Ante esta situación los inversores buscan refugio en la deuda, un mercado intervenido por los bancos centrales.

Ardura añade además que el mercado está descontando la puesta en marcha de nuevas medidas por parte de los bancos centrales, una idea que se ha visto reforzada en las últimas sesiones por las declaraciones de los responsables de la política monetaria en Europa y EE UU. Esta misma semana la presidenta del BCE, Christine Lagarde, advirtió de que los rebrotes impedirán una recuperación completa hasta 2022. Las palabras de Lagarde dejan entrever un escenario de fuertes estímulos monetarios durante un largo período de tiempo.

Cristina Gavin, responsable de renta fija de Ibercaja Gestión, explica que tras la rebaja del objetivo de emisión por parte del Tesoro queda desterrada la idea de una emisión sindicada en la recta final del año. Los inversores que aguardaban este momento para elevar su exposición en deuda española han aprovechado la liquidez que tenían en cartera y se han lanzado a la compra de papel en el mercado secundario. “Aunque las rentabilidades de la deuda periférica están lejos de los máximos registrados tras el estallido de la pandemia, siguen ofreciendo un plus de rentabilidad”, sostiene. Gavin destaca el interés de los inversores asiáticos por este tipo de activos. De cara a los próximos meses la gestora considera que la deuda española sigue teniendo recorrido y más si, como especula el mercado, el BCE amplía su programa de compras. No obstante, cree que será la italiana, con su referencia a 10 años en mínimos históricos, la que mejor comportamiento registre pues además de ofrecer una mayor rentabilidad el país transalpino ha controlado mejor los rebrotes y cuenta con una mayor estabilidad política. Esto permitirá que el diferencial con España, que el miércoles marcó mínimos de 2018, se siga estrechando.

"El FMI anunciará la actualización de sus estimaciones para la economía española la semana que viene y el Gobierno y el Tesoro se han cubierto estratégicamente con sus anuncios de previsiones para no generar una sorpresa negativa", explica Gonzalo de Cadenas-Santiago, economista jefe de Mapfre Economics. Así, el rendimiento del bono desciende pese a que el derrumbe económico en España en 2020 será mayor de lo estimado, del 11,2% frente al 9,2%, si bien la recuperación en 2021 será mayor a lo previsto, del 7,2%, según el cuadro macro del Ejecutivo.

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