Industria farmacéutica

España se reservará más vacunas contra el Covid con una compra a Sanofi

Podría recibir más de 30 millones de dosis del laboratorio francés

La compra se articula a través de la UE, como la primera a AstraZeneca

Planta de Sanofi en Fráncfort (Alemania), donde el laboratorio fabricará parte de sus vacunas para el Covid-19.
Planta de Sanofi en Fráncfort (Alemania), donde el laboratorio fabricará parte de sus vacunas para el Covid-19.

El Gobierno español avanza en asegurar el suministro de vacunas de Covid-19. El Ministerio de Sanidad prevé sumarse a la compra centralizada que la Comisión Europea (CE) cerró la semana pasada con el consorcio de Sanofi y GSK, según confirman a Cinco Días fuentes oficiales del departamento dirigido por Salvador Illa.

Sanidad pretende sumarse a la opción de compra del consorcio liderado por el laboratorio francés Sanofi, que proveerá a la UE de 300 millones de dosis de su producto, actualmente en investigación y sin aprobar. Si los 27 Estados miembros se incorporan a la operación, como es previsible, España recibiría alrededor de 31 millones de viales, ya que el reparto es proporcional a la población de cada país.

Será la segunda gran reserva que el Gobierno haga tras sumarse igualmente a la compra europea conjunta a AstraZeneca, como ya adelantó este diario a finales de agosto, en esa ocasión de 300 millones de dosis ampliables a otros 100 millones. Igualmente de forma proporcional corresponden a España 31 millones, más otros 10 de forma opcional.

De esta forma, con las compras a Sanofi/GSK y AstraZeneca, España se reserva hasta la fecha un mínimo de 62 millones de viales de este producto de inoculación frente al SARS-CoV-2, ampliables a 72 millones, para una población de cerca de 47 millones de habitantes. En la mayoría de las investigaciones se contempla que será necesaria la administración de dos dosis a cada persona, excepto en la auspiciada por Janssen (del grupo Johnson & Johnson), que recientemente inició un estudio en 60.000 voluntarios con una sola inyección.

En cualquier caso, la intención de Sanidad, según las fuentes consultadas, es seguir reservando más suministros de otras compañías conforme la Comisión Europea vaya cerrando acuerdos. Esa estrategia tiene como objetivo garantizarse varias alternativas suficientes para inmunizar a la población, ya que es posible que algunas de las vacunas candidatas a día de hoy en experimentación puedan fracasar.

“Habrá que esperar que se hagan todas las pruebas que nos den esa confianza. Pienso que en 2021 habrá por lo menos seis, siete u ocho vacunas para todos”, señaló el jueves Pedro Duque, ministro de Ciencia e Innovación. “Por eso estamos apostando a tantos proyectos, porque no sabemos cuál será mejor”, añadió. Duque también vaticinó que el Gobierno espera alrededor de 1,5 millones de las primeras dosis para diciembre, en este caso de AstraZeneca, ya que el laboratorio británico es uno de los que más avanzadas tiene las pruebas con humanos.

Además de los acuerdos con Sanofi/GSK y AstraZeneca, la Comisión Europea mantiene negociaciones avanzadas de suministro con el laboratorio estadounidense Moderna (80 millones de viales iniciales, una cifra que se podría duplicar); Curevac (225 millones), y Janssen (200 millones ampliables a 200 adicionales).

Disponibles en 2021

Sanofi y GSK anunciaron el 3 de septiembre el inicio de los ensayos clínicos fase I/II con voluntarios (de seguridad e inmunogenicidad) y la previsión de comenzar el estudio fase III (con miles de personas para comprobar la eficacia) a finales de 2020. El objetivo de estas farmacéuticas es obtener la aprobación regulatoria en la primera mitad de 2021.

En esta alianza, Sanofi se encarga de fabricar el antígeno y el laboratorio británico GSK elabora el adyuvante. Ambas multinacionales están aumentando su capacidad industrial para llegar a producir hasta 1.000 millones de dosis al año en las plantas de ambas compañías de Bélgica, Italia, Alemania y Francia.

Ni la CE ni las empresas han informado del coste total de la operación. Aunque la firma Evaluate Pharma calculó que podría tener un precio de alrededor de 10 dólares por dosis. Sí se ha conocido que el Ejecutivo comunitario ha realizado un pago como adelanto a Sanofi y GSK que servirá como ayuda para el desarrollo del producto.

Opción de compra

El contrato con Sanofi y GSK es diferente al de AstraZeneca, que consistió en un acuerdo de obligatoriedad de compra, por lo que el Gobierno tuvo que informar en una semana a la Comisión de su intención de adherirse a la adquisición centralizada. En esta nueva ocasión, se trata de una opción de compra debido a que el producto experimental de Sanofi está en una fase menos avanzada, señalan desde Sanidad. Por eso, de momento España no tiene que informar todavía al Ejecutivo de Ursula von der Leyen sobre su intención de adquisición, pero el departamento de Illa sí está decidido a sumarse.

La vacuna de Sanofi es una de las 38 que se prueban en humanos, según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS). En fase más adelantada se encuentra también la de Pfizer y la alemana BioNTech, que el presidente estadounidense Donald Trump señaló recientemente como la que más posibilidades tiene para ser la primera en autorizarse en ese país.

Acuerdos diferentes sobre indemnizaciones

Efectos adversos. Los acuerdos de la CE incluyen que los Estados miembros asumirán el pago de indemnizaciones a los potenciales afectados si se dieran casos de efectos adversos no deseados tras la administración de una vacuna frente al coronavirus. De esta forma, la industria encuentra un marco de inversión asumible en una carrera veloz por atajar la pandemia, aunque los posibles efectos secundarios son limitados debido al control de los ensayos de la Agencia Europea del Medicamento. Pero esos contratos (que son confidenciales) de AstraZeneca y Sanofi son diferentes, reveló a Reuters un funcionario de la UE. “Si una empresa pide un precio más alto, no damos las mismas condiciones”, aseguró.

Más caro. Según el acuerdo, AstraZeneca solo pagaría los costos legales hasta un cierto umbral, apuntó la fuente comunitaria, aunque no ofreció detalles sobre cómo se compartirían los costes con los gobiernos europeos. El escudo financiero cubriría tanto los costes legales como la compensación al afectado. A cambio del precio más alto pagado por su vacuna, la farmacéutica francesa Sanofi no obtendría ninguna exención de responsabilidad. Por el acuerdo con AstraZeneca, los países de la UE han asumido pagar 2,5 euros por dosis, mientras que Sanofi ha negociado un precio de alrededor de 10 euros, añadió la misma fuente.

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