Un fondo español de bonos renta un 6% en el año con modelos cuantitativos

Se trata del mejor fondo del mundo en 2020 entre los 448 de su categoría

Sede de Rentamarkets.
Sede de Rentamarkets.

Los fondos de inversión especializados en deuda europea han rentado entre enero y agosto solo un 0,35%, de media. Sin embargo, un vehículo gestionado por la firma Rentamarkets, con métodos cuantitativos, ha logrado rentabilidades en 2020 cercanas al 6%, lo que lo ha convertido en el mejor fondo del mundo entre los 448 de su categoría.

La gestora Rentamarkets nació hace 10 años, fundada por Emilio Botín O’Shea (hijo del expresidente de Banco Santander y hermano de la actual presidenta), aunque ganó tamaño cuando compró en 2017 el negocio minorista de Ahorro Corporación, un grupo financiero ligado a las cajas de ahorros.

El grupo optó por lanzar solo dos productos a través de su gestora de fondos: uno de Bolsa, llamado Narval, y que está rentando un 6% en 2020, a pesar de las bruscas caídas; y un fondo de bonos, denominado Sequoia, que ha logrado situarse como el mejor entre todos sus competidores.

El fondo está clasificado como “renta fija diversificada en euros”, una categoría que permite a los gestores un amplio margen de maniobra, para comprar deuda pública, deuda corporativa, fijar posiciones cortas sobre ciertos bonos o, incluso, comprar bonos de compañías chinas o estadounidenses, cubriendo el riesgo de divisa.

El fondo ha logrado un retorno en 2020 de entre el 5,77% y 6,88%, en función del nivel de comisiones (los grandes inversores pagan comisiones de gestión más bajas). Es decir, que ha rentado más que su hermano de Bolsa, pero asumiendo una fracción del riesgo.

La cartera actual: un 30% de liquidez

Tras haber aprovechado a la perfección el rally de la renta fija de los últimos meses, los gestores del fondo vuelven a tener cierta inquietud. “Vemos un exceso de complacencia en el mercado”, apunta Nacho Fuertes. Por ello, han aumentado en las últimas semanas los niveles de liquidez, pasando del 12% al 30%. Sobre todo, a través de letras del Tesoro alemán.

En la fase más dura del inicio de la crisis del coronavirus, aprovecharon para comprar algunas emisiones de gigantes como Apple o Microsoft, que llegaron a pagar cupones del 3%.

Poco a poco, se fueron moviendo hacia sectores con más riesgo, como los bancos, donde han adquirido mucha deuda híbrida, asimilable a las acciones.


Un ingeniero a los mandos

El gestor de este fondo es Nacho Fuertes, ingeniero de sistemas por la Universidad de Richmond (Reino Unido), con experiencia en el banco estadounidense Merrill Lynch, y muy especializado en estrategias de inversión algorítmicas.

Fuertes ha creado una herramienta de gestión para Rentamarkets, llamada Pentagon, que permite monitorizar decenas de miles de activos financieros, agruparlos para poder comparar e incluso analizar el precio real al que cotizan frente al precio teórico, para tratar de aprovechar estos arbitrajes.

“Buscamos ineficiencias en los mercados de tipos de interés, de crédito... Partimos de una visión macroeconómica determinada, sobre hacia donde van a ir las economías y, a partir de ahí, utilizamos la potente herramienta de inversión para detectar las mejores oportunidades”, explica Fuertes.

El robot Pentagon también hace saltar las alarmas cuando detecta que hay ciertos tipos de activos que están sobrecalentados. Es lo que pasó a partir de agosto de 2019. “Veíamos que todo el mundo tenía más interés en comprar bonos que en venderlos, y que la liquidez del mercado se iba deteriorando, aunque aún no se reflejara en precios. Por eso decidimos ir deshaciendo la cartera. Así empezamos el año con un 60% de efectivo en el fondo”.

Cuando llegaron las caídas por la pandemia, el equipo de Sequoia empezó a comprar bonos a precio de derribo.

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