Nestlé invierte en biofarmacia... potenciando los productos rivales

Compra el fabricante de un tratamiento para la alergia al cacahuete, producto que no vende pero sí sus competidores

Centro de investigación de Nestlé en Lausana (Suiza).
Centro de investigación de Nestlé en Lausana (Suiza). REUTERS

Nestlé va a comprar la empresa de tratamientos de alergias Aimmune Therapeutics, valorándola en 2.600 millones de dólares, deuda incluida. Su tratamiento para la alergia al cacahuete es el primero aprobado en el mundo para un mal que afecta a un 3% de los estadounidenses. Eso la convierte en una jugada extraña para el gigante, cuya cartera no está repleta de marcas de mantequilla de maní, como sí sus rivales. Pero expandirse a la biofarmacia la diferencia de (y le permite aprovechar) algunas de las debilidades de sus rivales.

Nestlé calcula que hasta 240 millones de personas en todo el mundo sufren alergias alimentarias (la del cacahuete está entre las más comunes), y creciendo. El fármaco Palforzia, de Aimmune, que fue aprobado por la FDA en enero, reduce la sensibilidad al cacahuete exponiendo a los pacientes a una versión refinada de la harina de esta legumbre a lo largo del tiempo.

La división de ciencias de la salud de Nestlé reportó un crecimiento orgánico de dos dígitos en el primer semestre. Junto con la unidad de nutrición, generó el 15% de los ingresos totales. Eso es más del doble de la unidad de confitería, la que los consumidores podrían asociar con la marca. El potencial de ventas de 1.000 millones de dólares anuales de Palforzia, y las recientes adquisiciones de una marca de productos de colágeno, Vital Proteins, y de la medicación gastrointestinal Zenpep significan que el negocio de salud ganará peso en la empresa.

Pero la compra de Aimmune no le va a salir a la firma suiza por el chocolate del loro. El precio de la oferta, 34,50 dólares, por el 74% de la compañía que no posee, viene con una prima del 174% respecto al cierre del viernes. Eso es mucho para una compañía sin ingresos. Sus acciones han caído en picado desde que se aprobó Palforzia, ya que el Covid ha retrasado su lanzamiento.

Aparte de un snack israelí llamado Bamba, Nestlé no vende productos con cacahuete. Con esta operación invierte en la práctica en la idea de hacer más accesibles los productos de rivales como Hormel, Smucker y Conagra Brands. Es una manera bastante agradable de ponerse más sano.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías