La automoción española vuelve a contratar tras los peores meses de la crisis

VW y PSA se refuerzan ante la subida de la demanda extranjera

El sector empieza a recuperar el ritmo previo a la crisis

Operario en la planta de PSA Vigo.
Operario en la planta de PSA Vigo.

La industria de la automoción española ha vuelto de las vacaciones de verano con noticias que invitan al optimismo. Después de tres meses cerradas a cal y canto por las medidas de confinamiento para frenar la expansión del Covid-19, algunas de las fábricas de coches implantadas en España retoman la actividad tras la parada técnica vacacional con más turnos y, por tanto, más personal.

Esto es posible gracias, principalmente, a la recuperación de los mercados extranjeros. En 2019 se exportaron 2,31 millones de vehículos made in Spain, mientras que en el primer semestre del ejercicio actual se enviaron 178.075 unidades, un 15% menos en la comparativa interanual.

Ahora bien, tras la puesta en marcha de planes de ayudas para el cambio de vehículos en países como Alemania o Francia e incluso la propia España, parece que los consumidores se están animando y puede que la caída de las ventas no sean tan fuerte como se esperaba.

En este contexto, plantas como la de Volkswagen Navarra y las de PSA en Vigo y Zaragoza están realizando contrataciones para responder a la alta demanda que prevén de algunos de sus modelos.

El grupo alemán ha pedido a la factoría de Landaben que produzca 5.000 unidades más del modelo Polo hasta final de año ante las buenas perspectivas y la recuperación de las ventas. Para hacer frente al encargo de la matriz, contratará a 452 trabajadores eventuales. Está previsto que los contratos se prolonguen hasta finales de este ejercicio y que los primeros operarios se incorporen a la factoría a partir del 7 de septiembre para realizar el correspondiente curso de formación.

Tras este incremento, el volumen productivo anual de la instalación se situará alrededor de los 247.000 vehículos: 137.000 T-Cross y 110.000 Polo. La instalación retomó este lunes la actividad a tres turnos tras recuperar a los más de 600 empleados que continuaban en ERTE. La cadencia de producción es ahora como la previa a la pandemia, de 1.438 vehículos ensamblados por día.

Por su parte, el consorcio francés PSA también ha anunciado incorporaciones a dos de sus tres centros en España. Añadirá un cuarto turno en la fábrica viguesa para atender la alta demanda que está teniendo el nuevo Peugeot 2008.

El centro gallego pondrá en marcha un nuevo equipo de fin de semana en la Línea 1, integrado por 600 personas y que se suma al de la Línea 2, implantado en 2018. Según explicó a CincoDías el secretario general de UGT en PSA, Aser Sanz, todo el personal será de nueva contratación. Con la incorporación de este nuevo equipo, la planta superará los 7.500 empleados.

De este modo, por primera vez en su historia, los dos sistemas de producción de la planta de Vigo pasarán a operar con cuatro turnos: mañana, tarde, noche y fin de semana. Estaba previsto que el cuarto equipo del Sistema 1 se incorporase en el mes de marzo, pero la planta se vio obligada a cesar la actividad temporalmente por el coronavirus, al igual que el resto de las implantadas en el país. PSA produce 2.300 vehículos diarios en Vigo de lunes a viernes y con el nuevo equipo ensamblará 2.400 coches los fines de semana. Algo menos de la mitad de esta producción corresponde al 2008.

Por otro lado, a la factoría de Zaragoza llegarán entre 150 y 200 eventuales a tiempo parcial, según informaron a este diario fuentes sindicales. PSA citó el 25 de agosto al comité de empresa para comunicarle que, a partir del 5 de octubre, se pondrá en marcha el turno de noche de la Línea 1. Los sindicatos piden que se les contrate por obra o servicio para que tengan continuidad si la carga de trabajo sigue siendo alta en los próximos meses. La empresa asegura que lo está estudiando.

 

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