'Startup' española

Connecting Visions, el ‘personal shopper’ de la consultoría

Busca a las empresas el “mejor talento” y tecnología para resolver sus retos digitales. Su ecosistema cuenta hoy con 300 ‘freelances’ y 80 empresas de tecnología y servicios

Sofia Medem y Gonzaga Avello, socios y fundadores de Connecting Vision.
Sofia Medem y Gonzaga Avello, socios y fundadores de Connecting Vision.

La startup española Connecting Visions se ha propuesto reinventar la consultoría. La compañía, nacida en 2018, se dedica a resolver retos digitales de terceras empresas conectándolas con un ecosistema creado por ella que ya cuenta con más de 300 freelances y 80 empresas de servicios y tecnología.

“Las consultoras tradicionales hacen muchas cosas bien, pero hay otras que se pueden mejorar de forma drástica”, asegura a CincoDias Gonzaga Avello, uno de los socios fundadores de la compañía. La principal, cuenta, es que hoy hay muchísimo talento que está disperso y a las empresas les es casi imposible conocerlo. “Son personas que trabajan por cuenta propia, algunas por vocación y otras por obligación, porque ha habido muchas prejubilaciones, lo que ha llevado a que haya mucho experto fuera del circuito de trabajo”.

Avello explica que su empresa, que acaba de ganar un concurso para startups de Banco Santander en la categoría de nuevas formas de trabajar, lo primero que hace es ir a las compañías a que les cuenten qué retos de negocio tienen (“el 80% está relacionado hoy con transformación digital”) y “tras entenderlos y ver qué necesitan para solucionarlos, vamos a nuestro connecting market a buscar la mejor solución”.

Lanzan a todo el ecosistema los retos digitales que tienen las empresas con las necesidades para solucionarlo y, a partir de ahí, “las personas y compañías que los ven y entienden que cualifican, se presentan. Nosotros evaluamos todas las solicitudes que se presentan y hacemos una selección de dos o tres, que pueden ser desde una sola persona o varias o una mezcla de free­lance con empresa tecnológica o de servicio. Después se las proponemos al cliente, que es el que finalmente escoge la que más le gusta. Eso sí, nosotros supervisamos el proyecto y nos hacemos responsables de la solución”, subraya Avello.

Si el cliente no estuviera conforme con cómo se está ejecutando algo del proyecto o no le gusta cómo trabaja alguno de los freelances, “nosotros lo cambiamos en un plazo de 10 días”, detalla el directivo, que antes de crear la startup trabajó en Ronald Berger y Cluster Consulting. También su socia y fundadora de la compañía, Sofía Medem, cuenta con gran experiencia en el negocio de la consultoría, pues es una exsocia de EY y trabajó en Everis.

Connecting Visions cobra el 7,5% del proyecto a la compañía cliente por la labor de búsqueda de la solución y por la gestión del mismo. “Pero el cliente no paga nada a no ser que haya proyecto, y lo que paga es por un trabajo ya hecho y por otro que se va a hacer de gestión”, apunta Avello, que resalta que la compañía tiene una recurrencia del 70%.

El directivo destaca igualmente que la startup es un escaparate para los freelances séniors hacia las empresas. "Ellos no pagan nada por estar en nuestro ecosistema; solo nos pagan un pequeño porcentaje si el proyecto sale”.

Los responsables de Conneting Visions quieren hacer entender a las empresas “que el acceso al talento es más importante que la propiedad”. Según Medem, “con esta crisis se está haciendo patente la necesidad de las compañías de avanzar en su digitalización, hecho que tendrán que equilibrar con recortes en plantilla”. Por ello, los responsables de esta compañía defienden que ofrecen a los séniors una vía para reinventarse a través de suecosistema, aprovechando su experiencia para trabajar por proyectos, sin horarios, sin jerarquías "y dándoles apoyo para ayudarles a despegar".

La startup sigue buscando talento sénior para ir ampliando su ecosistema. En concreto, demanda perfiles especializados en lanzamiento y crecimiento de ecommerce, automatización y robotización de procesos, arquitectura de datos, experiencia de cliente y ciberseguridad. "Buscamos talento sénior porque acumulan experiencia y sabemos que hoy en día hay compañías que no tienen en cuenta a los profesionales de más de 45 años a la hora de contratar. La sociedad no puede permitirse prescindir de estos trabajadores. Lo importante es el talento y la experiencia, no la edad de las personas", insiste Medem.

La startup, que cuenta entre sus clientes con Banco Santander, Repsol, Grupo SM o Asisa, ha resuelto en año y medio 32 proyectos en 21 clientes. La compañía ya factura más de 800.000 euros, y prevé alcanzar una cifra de negocio de 3-4 millones en su ejercicio de 2021. Los directivos reconocen que sus planes son ambiciosos, pero creen haber cogido una ola que les va a favorecer. "La digitalización se ha visto impulsada por el Covid-19 y el coronavirus también ha traído una forma de trabajar en remoto, que es como casi siempre trabajamos nosotros. Además, muchas personas se están quedando sin trabajo y está empezando a trabajar por su cuenta, así que esperamos impulsar fuertemente nuestro ecosistema".

Para impulsar su crecimiento, Conneting Visions ha puesto en marcha una ronda de financiación que quiere cerrar antes de final de año. El objetivo es captar un millón de euros y el foco, el crecimiento nacional. Más tarde, para finales de 2021 o principios de 2022, acometerán otra para la expansión internacional, principalmente pensando en Latinoamérica.

La compañía cuenta hoy con tres socios y cuatro profesionales más, y el objetivo es ser un equipo de 18 personas en 2021. "Ahora se incorpora un nuevo socio: Anders Hallmen, quien fuera responsable del arranque de Ikea en España y responsable mundial de Cliente de esta compañía, además de responsable de país de Apple en España", avanza Avello.

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