Director general de Stuart en España

David Guasch: “El Gobierno no debe legislar el sector del ‘delivery’ de forma unilateral”

“Intentaremos seguir operando en España aunque haya cambio normativo, pero este repercutirá negativamente en el consumidor, los comercios y los repartidores”

 “Stuart es la plataforma más respetuosa con la independencia y el modelo de autónomos”

David Guasch, director general de Stuart en España.
David Guasch, director general de Stuart en España.

Stuart es una de las principales empresas de delivery en España, junto a Deliveroo, Uber Eats y Glovo, aunque su marca es menos conocida porque su modelo de negocio no se orienta al cliente final con una app, sino que trabaja directamente con las empresas (restaurantes, supermercados, farmacias, librerías, floristerías...) que son las que mantienen la relación con el usuario final. Stuart, perteneciente a GeoPost (dueño de Seur y gestor del servicio postal francés La Poste), vive como sus rivales un periodo tenso en España, después de que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunciara en junio su intención de regularizar a los riders (repartidores de estas plataformas) como asalariados antes de que acabe el verano.

“El Gobierno no debería ser quien legisle, unilateralmente y a golpe de decreto, el sector del delivery. Todas las plataformas, los sindicatos y la patronal hemos pedido que haya un diálogo social al respecto”, dice David Guasch, director general de Stuart en España, en una entrevista con CincoDías. El ejecutivo explica que a principios de año fueron al Ministerio de Trabajo a presentarse y tender su mano para buscar una solución conjunta. “Entonces nos dijeron que nos volverían a convocar para tener ese diálogo entre todas las partes, pero no hemos vuelto a saber nada, pese a que reiteradamente hemos ofrecido nuestra colaboración”.

Guasch afirma ser “optimista” y tener la esperanza de que en septiembre, pasado el verano, el Gobierno les de esa oportunidad para exponer sus argumentos y, a partir de ahí, llegar a un acuerdo. “Aún hay tiempo para sentarse a negociar”, señala, al tiempo que recuerda cómo en Reino Unido y Francia, donde también opera su compañía, hay “más claridad jurídica, pese a existir también allí el debate” sobre el modelo legislativo a aplicar.

“En Reino Unido, siempre ha existido la figura del autónomo independiente, con lo cual el debate es menor. Y en Francia, más comparable a España, ha sido el propio Gobierno el que ha promovido el diálogo entre los distintos actores y lo que se ha hecho es reconocer que la relación entre mensajeros y plataformas es mercantil, pero se ha dotado a estos trabajadores autónomos de más seguridad y derechos, con temas de educación, prestación de desempleo o seguros de accidente o de invalidez. Algo que no podemos hacer en España, aunque tengamos la voluntad de hacerlo, porque aquí, con la legislación actual, se vería como un indicio de laboralidad, como una prueba de que no son autónomos”.

Stuart no tiene ninguna deuda con la Seguridad Social; pagamos cada mes las contribuciones que nos reclama

El directivo señala que esta “inseguridad jurídica” es la que les hace ser “mucho más cautelosos a la hora de invertir en España” y expandir su negocio a otras ciudades, más allá de Madrid y Barcelona, donde operan en la actualidad. “En Francia y Reino Unido operamos en más de 40 ciudades, pero aquí nos da miedo de qué puede pasar”, reconoce, mientras da otro dato que, en su opinión, muestra las oportunidades que se pierden en España: “Stuart generó el pasado año 8 millones de horas de trabajo a nivel global, pero solo el 5% fueron en España, de nuevo por esa inseguridad jurídica”.

Guasch cuenta que planean llevar su servicio a otras dos ciudades españolas en el segundo semestre de este año (no revela cuáles son), pero confiesa que les gustaría llevar “un ritmo de expansión mucho más rápido” si el escenario fuera otro.

El directivo también admite que si el Gobierno saca finalmente adelante la normativa que avanza lo primero que harán “será hacer números” para ver cómo podrían seguir trabajando en el país. “Intentaríamos seguir operando con la nueva ley. Pero, estamos seguros de que ello repercutirá en el consumidor, que tendrá que asumir mayores costes de entrega, y en los repartidores y clientes [empresas que contratan la plataforma], que perderán la flexibilidad laboral y de envíos (tiempos más largos y menor respuesta a picos de demanda) que tienen ahora”.

Este año llegaremos a un par más de ciudades en España y abriremos sendos ‘hubs’ urbanos, en Madrid y Barcelona

En este contexto, Guasch habla del acuerdo de buenas prácticas que alcanzaron hace unos días las plataformas con las principales asociaciones de riders en España (representan a unos 1.600) para mejorar la seguridad de estos y establecer planes de trabajo conjunto. Asegura que es un acuerdo importante “porque demuestra que hay un grupo de repartidores que está de acuerdo con el modelo de autónomo, que defienden la independencia y flexibilidad de su trabajo y valoran el poder trabajar en distintas plataformas. Y porque demuestra que las plataformas estamos escuchando a los repartidores y estamos intentando hacer lo posible por dar respuesta a sus inquietudes”.

Guasch dice que es difícil saber cuántos riders hay en España en total para saber cuántos están a favor o en contra de ese acuerdo. “En Stuart estamos hablando de que colaboran con nosotros entre 400 y 500 repartidores y entre 300-350 están relacionados con esas asociaciones, así que yo diría que son mayoritarios”.

El ejecutivo señala que en el caso de Stuart solo afrontan una demanda de la Inspección de Trabajo de Barcelona, que considera a 40 de sus repartidores asalariados y no autónomos. “Lo hemos reclamado, hemos impugnado ese acta y estamos a la espera de juicio. En cualquier caso, en dicho auto queda claro que somos la plataforma más respetuosa con el modelo de autónomos, porque desde el principio entendimos que tienen que tener toda la flexibilidad, derecho de conectarse y desconectarse cuando quieran, ser multiplataforma y compaginarlo con otros trabajos”.

David Guasch: “El Gobierno no debe legislar el sector del ‘delivery’ de forma unilateral”

Guasch no quiere entrar a juzgar si otras plataformas son tan correctas en ese sentido. “No voy a valorar lo qu hacen otras empresas, lo que sí puedo decir es que he visto algunos autos de juicio en los que hablan de los índices de laboralidad y muchos no se dan en Stuart”.

Sobre la deuda de 10 millones que tienen contraídas las plataformas con la Seguridad Social, según la Dirección General de Trabajo, el directivo asegura que Stuart no adeuda nada, porque pese a que han apelado la decisión “hemos pagado lo que nos ha reclamado la Seguridad Social, y seguimos haciéndolo mes a mes”. “Nosotros defendemos nuestro modelo y el día que haya juicio y, si el juez nos da la razón, recuperaremos ese dinero”.

En cuanto a negocio, Guasch no da muchos números, pero dice que durante la pandemia han multiplicado por 15 su facturación frente al mismo periodo de 2019. Y avanza que la tendencia de crecimiento del comercio electrónico por el coronavirus “hacen pensar que superaremos ese x 15. La pandemia ha servido para acelerar la digitalización en la compra y si hay rebrotes se impulsará aún más”.

El directivo defiende que durante esta crisis han actuado como “flotador económico” de muchos negocios, a los que han permitido “seguir adelante y facturando cada mes”. Y destaca el papel de las plataformas de delivey durante esta crisis sanitaria: “Hemos sido de gran ayuda para todas las personas de grupos de riesgo que no podían salir de casa”.

Es lógico que haya concentración en el sector, pero en el modelo marketplace, porque ahí hay que hacer inversiones muy fuertes para captar clientes

Guasch apunta que su compañía, que en 2018 tuvo una facturación de 5,1 millones y unas pérdidas de 1,6 millones (según el Registro Mercantil), “ya es rentable a nivel operativo, y a nivel ebit estamos ya muy cerca del break even. En los dos últimos años hemos mejorado muchísimo nuestra eficacia”. La compañía planea abrir sus dos primeros hubs urbanos en España, uno en Madrid y otro en Barcelona, para hacer rutas de entrega más eficientes. "En Stuart creemos que el futuro tiene que ver con pequeños hubs próximos al centro de la ciudad, porque permitirán crecer el comercio elecrónico y tener ciudades más respetuosas con el medio ambiente", señala. La compañía, que cuenta en España con una plantilla de unos 120-130 personas, ya tiene 2 de estos hubs en París y a final de año prevén tener otro más. En Londres también cuentan con un primer piloto.

El ejecutivo señala que la compra de compañía por parte de GeoPost a finales de 2017 les ha ayudado mucho. "No es lo mismo ser una startup que tiene que tener un ojo constantemente pendiente de cerrar la siguiente ronda de financiación para poder sobrevivir a tener la tranquilidad de que hay un inversor grande detrás, que confía en el proyecto y que comparte nuestra visión y nos da manga ancha para poder cumplir con la visión que tenemos. Ahora no estamos tan centrados en sobrevivir sino en mirar a 3-4-5 años vistas para ver a dónde queremos llegar y nos centramos en proyectos de alto valor que realmente repercutan en la rentabilidad del negocio a medio y largo plazo".

El director general de Stuart en España también habla de la concentración que vive el sector y de cómo empresas como Uber Eats quieren enfocarse al comercio en general y no solo al reparto de comida a domicilio, como hacen ellos o Glovo. Sobre esto último, señala que "la digitalización es imparable; cada vez se van a realizar más compras online y, probablemente, menos físicamente en tiendas, con lo cual tiene sentido que salgan nuevos competidores, que intenten aprovechar esta oportunidad".

Sobre el tema de la concentración, Guasch hace un matiz. "Yo distinguiría el modelo de marketplace, donde se necesita invertir muchísimo dinero para generar tráfico y captar clientes finales. Esa es la parte que más cuesta y donde la rentabilidad es más complicada, por eso en esa parte del negocio tiene sentido la concentración. En la nuestra, el ecosistema es diferente. Siempre ha habido mucha competencia entre empresas de logística, pero la concentración no va a afectar igual".

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