Jesús Vidal: “La gente joven volverá a tener una oportunidad”

Apuesta por la reindustrialización de zonas que lo han sido históricamente

Vidal&Vidal

Es la tercera generación de una familia dedicada a la bisutería en Menorca. Fundó Vidal&Vidal por una mezcla entre la tradición y el deseo de hacer las cosas de una manera diferente. Ahora, Jesús Vidal (Mahón, Menorca, 1963) es el director general de una empresa que factura alrededor de los 11,5 millones de euros al año. También es el presidente de la patronal del sector metal de Menorca (Apime), el presidente de la Federación de Patronales del sector del Metal de Baleares (Febame) y el presidente del Instituto de la Bisutería de Menorca (ITEB).

¿Cómo les ha afectado el Covid-19?

Fue pasar de un nivel trepidante a cero: tuvimos que cerrar todas nuestras tiendas. Pensamos que o éramos capaces de mantener al equipo muy motivado o no podríamos gestionar las emociones, ni las de los clientes ni las de los empleados. Nos encontraríamos personas que salían de un trauma. Por eso montamos un programa de coaching, de acompañamiento, para que tuvieran conexión con el equipo. La viabilidad económica la teníamos clara porque somos una empresa muy capitalizada, sabíamos que de esta íbamos a salir, lo que nos preocupaba era la gestión emocional de la situación.

¿Se ha encontrado una situación diferente al regresar?

Creo que las empresas que sean humildes, las que sean capaces de admitir que no saben lo que va a pasar, son las que tendrán éxito. Hay que saber escuchar a nuestros equipos porque son los que nos van a transmitir qué es lo que está cambiando. Hay cosas que ya estamos viendo: políticas tradicionales como las rebajas no están funcionando. En este momento ya no se compra por impulso. La gente se ha pasado tres meses en su casa y se ha dado cuenta de que tenía de todo y le sobraba todo. El consumo masivo va a perder espacio, va a ser mucho más racional, buscando valor. Igual nos volvemos más lentos. Habrá que estudiar más las colecciones para que duren algo más, para que signifiquen algo más. Si nos analizamos a nosotros mismos y vemos cómo hemos reaccionado, podremos prever muchas cosas.

¿Cómo pueden cautivar entonces las marcas a los consumidores?

Es muy importante trasladar todo el sentimiento y todo el valor que ponemos en un producto cuando lo hacemos. Tendremos que hacer un esfuerzo mayor en transmitir eso. Tenemos que explicarle al consumidor que uno de nuestros puntos fuertes es que somos una empresa nacional, que lo hacemos nosotros. En un momento en el que a todos se nos ponen los pelos de punta porque somos dependientes de la industria turística. Nos están diciendo que hay que reconvertir al país, pero nosotros somos ya industriales, démosle valor y expliquemos por qué lo hacemos aquí. Si somos capaces de explicar esto en el punto de venta, de transmitir esta emoción, los clientes van a disfrutar la joya mucho más que si la cogen de una estantería.

Preside también varias patronales del sector del metal en Menorca.

Tradicionalmente, la bisutería era un sector muy fuerte aquí; en 1984 representaba el 80% de la cuota del mercado español, aquí había más de 240 empresas. Por desgracia, ha habido un cambio generacional: el 90% de la economía se basa ahora en el turismo y quedamos pocas empresas. También es muy importante el instituto tecnológico porque nos ha permitido la sostenibilidad de estas empresas. Utilizamos muchos productos químicos y había que asegurarse de que tuviéramos unas instalaciones de depuración. El instituto se ha encargado de poner toda esta tecnología a disposición de las empresas para que la producción sea totalmente inocua.

¿Es el momento de reindustrializar el país?

Donde no ha existido nunca industria no va a existir ahora porque no existe un poso, una semilla. Donde sí la había, como es el caso de Menorca, que tenemos una industria muy potente tanto de joyas como de calzado, sí que creo que va a haber una oportunidad, un resurgir. La gente se va a dar cuenta de que hay un futuro ahí, que no podemos seguir dependiendo seis meses al año de una industria tan estacional como es el turismo. La gente joven volverá a tener una oportunidad. Tienen que entender que hay una oportunidad mejor que la que tuvimos los demás, que es internet, el hecho de que tú hoy en día puedas fabricar algo y darlo a conocer rápidamente. Los jóvenes tienen que aprovechar eso, y les apoyaremos.

¿Cómo ha evolucionado la joyería a lo largo del tiempo?

Ha pasado de ser un producto muy selectivo a algo a lo que todo el mundo puede tener acceso. Ha pasado de entenderse más como una reserva de valor a ser un complemento de moda, no hablo de la joyería clásica, de los diamantes, pero sí del resto. Nunca habíamos hecho tantas colecciones como en los últimos cinco años, tuvimos que adaptarnos al ritmo del textil. No sabemos qué va a pasar en el futuro, pero yo creo que este frenesí propio de la industria de la moda cambiará. También las tiendas. Nosotros queremos abrir flagship stores en Madrid y Barcelona, pero más como algo experiencial.

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