Calviño competirá con los ministros de Irlanda y Luxemburgo por la presidencia del Eurogrupo

Los tres ministros de Economía han confirmado su candidatura este jueves, el último día de plazo

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, durante su intervención en el pleno que este miércoles se celebra en el Congreso
La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, durante su intervención en el pleno que este miércoles se celebra en el Congreso EFE

A primera hora de la mañana, cuando vencía el plazo para presentar las candidaturas a fin de sustituir al portugués Mário Centeno al frente del Eurogrupo, la vicepresidenta de Asuntos Económicos de España, Nadia Calviño, confirmó su paso al frente para presidir el órgano que reúne a los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro. Su nombre sonó con fuerza desde el momento en el que Centeno anunció su dimisión, el pasado 9 de junio. Sin embargo, no fue hasta este jueves cuando la Moncloa confirmó que Calviño peleará por el puesto, una posibilidad que para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es “un honor”.

“He presentado mi candidatura para presidir el Eurogrupo, con la voluntad de seguir trabajando por una zona euro fuerte y próspera en beneficio de todos los ciudadanos europeos”, detalló la propia Calviño en su cuenta personal de la red social Twitter minutos después de que la candidatura se hiciese oficial.

La votación para relevar a Centeno se llevará a cabo en el Eurogrupo del próximo 9 de julio. Calviño tendrá en frente finalmente a dos de sus homólogos: el conservador irlandés, Paschal Donohoe, y el liberal luxemburgués, Pierre Gramegna, que han confirmado sus candidaturas en la mañana y tarde de este jueves, a pocos minutos de expirar el plazo. Cada uno de los grandes grupos europeos, populares, socialistas y liberales, contará, por ello, con un aspirante.

Para optar al puesto los candidatos necesitan la mayoría simple (al menos 10 votos) de un grupo formado por 19 países, en el que se ha hecho palpable –a raíz de la crisis del coronavirus Covid-19 y sus posibles respuestas– la fuerte división entre el bloque del norte y el del sur, en el que se encuentran Francia, Italia, Portugal o España. Alemania, que en esta crisis se ha situado en tierra de nadie, intentando acercar posturas entre ambos bandos, apoya a priori la candidatura de Calviño, un amparo primordial en la carrera europea. A la española también la validan socios como Italia, Portugal o Grecia.

La presidencia del Eurogrupo no supone ningún privilegio ni poder para el país que la ostenta, ya que las decisiones en el seno del organismo económico se llevan a cabo por consenso entre los países. Sin embargo, sí implica marcar los ritmos y tomar la voz cantante y la batuta de uno de los órganos más importantes de la Unión, más aún, si cabe, en plena pandemia del coronavirus. El fondo de reconstrucción europeo, cifrado en 750.000 millones de euros, debe ser validado por los presidentes de los Veintisiete, pero el peso de los ministros de Finanzas de la zona euro también se tiene en cuenta para los detalles más técnicos. El Eurogrupo, por ejemplo, también puso en marcha el primer bloque de respuesta hacia el coronavirus, movilizando unos 540.000 millones entre el MEDE, el Sure y el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Lo que sale del Eurogrupo, a su vez, suele decantar de los debates del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea (Ecofin), en el que ya están representados todos los países, y no solo los que tienen el euro como moneda.

Desde que se creó la función de presidente del Eurogrupo, en 2004, ningún español ha ocupado el cargo, por el que han pasado el luxemburgués Jean-Claude Juncker (2004-2013), el holandés Djisselbloem (2013-2015 y 2015-2018) y el propio Centeno (2018-2020). Calviño, además de la primera española, sería la primera mujer en tomar las riendas del organismo. El exministro de Economía Luis de Guindos (PP) le disputó el puesto en 2015 a Djisselbloem, pero no logró imponerse, y en 2017, pese a que aún ocupaba la cartera de Economía, un requisito indispensable para este puesto, decidió no presentarse como candidato.

Si Calviño logra la presidencia, España tendrá tres altas responsabilidades en las instituciones europeas. Por un lado, Josep Borrell, que ocupa desde el año pasado una vicepresidencia de la Comisión como Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad Común. Por otro lado está el propio Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE). A favor de la candidata española está su historial, con puestos de relevancia en importantes organismos comunitarios.

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