TUI planea aparcar la mitad de sus aviones ante la falta de demanda

Ya ha comunicado al Consejo y a los empleados que solo necesitará 18 de sus 36 aeronaves

Fritz Joussen, consejero delegado de TUI.
Fritz Joussen, consejero delegado de TUI.

El turoperador aleman TUI sigue aplicando el bisturí para tratar de reducir los costes al máximo en un entorno de desplome sin precedentes del negocio. Tras haber logrado un crédito estatal del Banco de Alemania para la Reconstrucción y el Desarrollo (KfW) por 1.800 millones de euros y elevar su posición de liquidez hasta los 3.100 millones de euros, el turoperador anunció el despido de 8.000 empleados, el 15% de su actual plantilla, y ahora estaría sopesando aparcar la mitad de los 38 aviones de su aerolínea TUIfly, según varias fuentes citadas por Bloomberg.

La compañía ya habría transmitido al Consejo de Administración y al comité de empresa el plan, que pasaría por mantener la flota de los aviones de largo radio y reducir al 20% la de los aviones más pequeños para el próximo verano. El acuerdo firmado por Boeing para posponer las entregas de los ocho modelos del 737 MAX que tenía comprometidas durante al menos dos años más y la rescisión de los contratos de alquiler de la flota que está operando también le ha proporcionado oxígeno al turoperador.

Desde la quiebra de Thomas Cook, el turoperador aleman ha ganado cuota en la turoperación, pero no lo ha hecho en los asientos de avión, pese a las numerosas quiebras y rescates en Alemania, su principal mercado. El hueco dejado por Air Berlin fue sustituido por las lowcost EasyJet, Ryanair y Eurowings y Condor ya ha sido rescatada en dos ocasiones, por lo que la competencia lejos de reducirse, se ha incrementado.

La gran incognita es conocer si el gigante alemán continuará con la nueva estrategia que se había marcado a principios de año, cuando la crisis del coronavirus no había estallado. En la última edición del Foro Exceltur, celebrado en Madrid a finales de enero, el consejero delegado de TUI, Fritz Joussen, presentó el nuevo modelo de negocio de la compañía. "Ya no queremos ser considerados como un turoperador. Somos un integrador de negocios, en el que los hoteles y los cruceros tendrán un papel fundamental", recalcó.

La evolución del verano va a ser fundamental para determinar el camino que seguirá TUI. Al miedo a volar de los alemanes a sus destinos tradicionales de vacaciones por el coronavirus, se puede unir, al igual que sucedió en los dos últimos veranos, una temporada alta con un clima muy cálido, que invite a cancelar los viajes al extranjero y pasar las vacaciones en Alemania, algo que ya tuvo un efecto demoledor en las cuentas de la compañías, multiplicando las pérdidas.

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