Moody’s ve "poco probable" que las aerolíneas se recuperen por completo antes de 2023

Advierte de las "profundas repercusiones" en los sectores conexos, como fabricantes y proveedores comerciales, aeropuertos, distribuidores de viajes, empresas de servicios aéreos, proveedores de combustible de aviación y arrendadores de aeronaves

Aerolineas covid 19
Un avión de la compañía British Airways despega del London City Airport.

La agencia de calificación crediticia Moody's ve "poco probable" que las aerolíneas se recuperen plenamente de la crisis provocada por la pandemia del Covid-19 antes de 2023 y ha advertido de que el sector se enfrenta a "un profundo cambio estructural".

En un informe publicado este jueves, la agencia de calificación crediticia estima que en 2021 la demanda de viajes aéreos seguirá siendo "muy baja", por lo que prevé que la recuperación "total" de los niveles previos a la crisis no llegará hasta 2023.

Las preocupaciones por la situación sanitaria a nivel mundial, las posibles restricciones a las llegadas internacionales y el incremento del desempleo, entre otros factores, limitarán la demanda de billetes aéreos hasta 2022. Por eso, la agencia estima que la demanda en 2023 podría acercarse a la de 2019, pero las incertidumbres sobre el control del virus de forma más permanente dificulta realizar estimaciones o previsiones.

Desde el inicio de la crisis a principios de marzo, muchas aerolíneas han mejorado su liquidez, aunque, según Moody's, esto ha sido a costa de la creciente carga de la deuda.

Las aerolíneas más fuertes y apoyadas por el Estado han mejorado significativamente la liquidez, mientras que en el caso de las aerolíneas más débiles, su liquidez puede ser insuficiente si las inmovilizaciones persisten hasta 2021. Con todo, la mayoría de las aerolíneas tendrán una deuda sustancialmente mayor en 2023, con unos niveles entre un 20% y un 30% más comparado con 2019.

Además, la agencia ha advertido de que habrá "profundas repercusiones" en los sectores conexos, en particular en los fabricantes y proveedores comerciales de la industria aeroespacial, los aeropuertos, los distribuidores de viajes, las empresas de servicios aéreos, proveedores de combustible de aviación y los arrendadores de aeronaves.

Asimismo, considera que como consecuencia de esta crisis, se producirá una reestructuración en el sector, con una posible desaparición de aquellas aerolíneas más débiles. Moody's prevé que habrá una división en el seno del sector entre las líneas aéreas más grandes y eficientes con una fuerte liquidez y aquellas con modelos de negocio menos eficientes (incluso ineficientes) pero que sobreviven porque su importación estratégica llevó a los Gobiernos a proporcionarles apoyo económico. Estas ayudas en percibidas por el sector en Europa, que ya entró en la crisis bastante mermado, podrían dificutar su reestructuración y abrir una gran brecha entre los operadores del Viejo Continente y EE UU.

Por otra parte, la mayor participación de los Estados en el capital de las aerolíneas , podría incrementar la presión a las empresas para que reduzcan su huella de carbono. Así ha ocurrido con el grupo Air France-KLM, puesto que el Gobierno galo condicionó su ayuda de 7.000 millones a reducir a la mitad las emisiones de sus aviones para 2024 o suprimir aquellas rutas que los trenes pueden realizar en menos de dos horas y media.

Moody's subraya también que, a diferencia de en otras crisis, la recuperación no será más rápida para aquellos grupos más grandes y diversificados, sino para aquellos en los que predominen las rutas nacionales. De hecho, considera que Wizz Air avanzará más rápido que compañías como Lufthansa.

Rebajas de rating de las aerolíneas

La semana pasada, Moody's rebajó el rating del grupo IAG y de las aerolíneas British Airways, Wizz Air y EasyJet, todas con perspectiva negativa ante las previsiones de que la industria no recupere el volumen de pasajeros de 2019 hasta 2023 "como muy pronto".

La rápida y creciente propagación del brote de coronavirus, que está deteriorando las perspectivas económicas mundiales, la caída de los precios del petróleo y la disminución de los precios de los activos están creando una "severa y extensa" crisis crediticia en el sector aéreo, afectado por su exposición ante las restricciones de viaje y la sensibilidad a la demanda.

En concreto, Moody's rebajó la calificación del holding de aerolíneas IAG a Ba1 desde Baa3 con perspectiva negativa; la de British Airways, a Ba1 desde Baa3, con perspectiva negativa; la de easyJet, a Baa3 desde Baa2, con una perspectiva que pasa a ser negativa desde en revisión, mismo caso que el de Wizz Air, con una calificación de Baa3 y perspectiva negativa.

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