Todo lo que va a cambiar para volar seguro

Medidas para recuperar la confianza y reflotar el sector. Desde control de temperatura hasta test y cabinas de desinfección

Aeropuertos control Covid
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Detectores de calor, escáneres de todo tipo, cabinas de desinfección, mamparas de protección, reconocimiento facial, sensores para controlar los cambios de temperatura en movimiento, test para detectar el Covid-19, distancia social, mascarillas obligatorias y cuarentena son algunas de las medidas que están aplicando ya en varios países para evitar la propagación del coronavirus, recuperar la confianza de los pasajeros y que aeropuertos y aerolíneas puedan remontar el vuelo.

La industria aérea es una de las más castigadas por la pandemia y, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), los ingresos del sector registrarán un desplome de unos 231.000 millones de euros. Esto supone una caída del 44% respecto a 2019, debido a las severas restricciones al tráfico aéreo por la crisis del coronavirus.

En España, el beneficio de Aena se derrumbó un 83% en el primer trimestre y el tráfico de pasajeros se hundió un 99,4% en abril, según los datos del gestor aeroportuario. Aena está inmersa en importantes planes estratégicos, como las ampliaciones de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, que en esta coyuntura tendrán que esperar.

Los expertos del sector coinciden en que “ahora mismo no hay certezas, no se puede afirmar que vaya a haber un cambio de regulación ni lo contrario. Casi todas las medidas que se tomen van a ser cortoplacistas; lo que hoy es válido, mañana puede no serlo, y habrá que modificarlas en función del comportamiento y los escenarios del coronavirus”, explica Rocío Gutiérrez, profesora de gestión aeroportuaria de la Universidad Europea.

La tecnología inteligente y la automatización se impondrán en los aeródromos

Lo que sí habrá que tener en cuenta, advierte, es que “las medidas deberán estar homologadas y en equilibrio con los organismos internacionales del sector” –la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI), la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI)– para evitar situaciones como las que se dieron tras el atentado del 11S en Nueva York, en 2001, donde en unos aeropuertos te obligaban a quitarte los zapatos o el cinturón –o ambos– y en otros no; en unos se podía pasar líquidos en el equipaje de mano y otros te los retiraban.

“De ahí la importancia de la armonización de medidas, que también afecta a las líneas aéreas”, insiste la profesora. Algunas han empezado a volar con aviones más pequeños, han suspendido el catering a bordo y han optimizado los procesos de embarque y la manipulación del equipaje de mano.

Sanitarios y limpieza son los dos sectores laborales que cotizarán al alza

El protocolo de seguridad sanitaria europeo establece recomendaciones para proteger a los pasajeros y personal de vuelo en cada etapa del viaje: acceso a la terminal, embarque, vuelo en tránsito y salida del aeropuerto.

En estas sugerencias se hace un guiño a las líneas aéreas y la polémica sobre los asientos vacíos, al asegurar que el aire filtrado en los aviones es más seguro y limpio del que se respira en tierra. “La recirculación del aire es lo que más preo­cupa a los pasajeros porque creen el virus también recircula, pero no es cierto por el sistema de filtros que llevan los aviones. Esa posibilidad es mínima. Lo más importante es recuperar la confianza para volver a volar, viajar y que vuelvan a sentirse seguros”, indica Gutiérrez.

La pandemia, augura, obligará a los aeropuertos a “anticipar la puesta en marcha de nuevas tecnologías inteligentes, como sistemas biométricos, y a reconfigurar los espacios con zonas de aislamiento y otras medicalizadas”.

Habrá también una mayor automatización de los procesos y de la experiencia de vuelo desde que se llega al aeropuerto hasta que se sale de él, para que el pasajero fluya sin tocar nada ni que le toquen, y también veremos nuevos sistemas de ventilación.

Es probable que asistamos a una descentralización de los servicios portuarios y que parte de la facturación se realice antes de llegar al aeropuerto o que la documentación sanitaria se pueda descargar por internet y esperar el visto bueno tal como sucede con los visados.

Cambiará también la gestión de los pasajeros, “quién se hace cargo de qué, por ejemplo, si alguien llega enfermo o da positivo: ¿el Estado, la aerolínea, el aeropuerto, el pasajero?”, se pregunta la experta.

En determinadas áreas, la tecnología hará desaparecer puestos, pero en otras, como las de limpieza y sanitaria, habrá que incrementar el número de trabajadores para enfrentar contingencias.

Listos para la desescalada

Europa. Algunos países ya han abierto parcialmente sus cielos. Italia lo hará en junio y Grecia y España, gradualmente y sin cuarentena, en julio, para rescatar la temporada turística.

Hong Kong. Los pasajeros se someten a un test y a aislamiento con una noche de hotel y cena pagada. Si el resultado es negativo, son libres para moverse; si dan positivo en Covid-19, una ambulancia los recoge y los lleva al hospital.

Emiratos Árabes Unidos (EAU). Se han instalado sofisticadas cabinas en sus aeropuertos, como el de Abu Dabi y Dubái, que miden la temperatura y desinfectan a los pasajeros en tres segundos.

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