Anfac cree que el cierre de Nissan es una “ineludible y dolorosa” llamada de atención

Insta a movilizar recursos de manera urgente para proteger la "joya" que supone la automoción para España

Decenas de trabajadores de Nissan protestan este jueves ante la planta de la compañía en la Zona Franca de Barcelona tras conocerse el cierre de la factoría.
Decenas de trabajadores de Nissan protestan este jueves ante la planta de la compañía en la Zona Franca de Barcelona tras conocerse el cierre de la factoría. EFE

El director general de la patronal de fabricantes de vehículos, Anfac, José López-Tafall, ha señalado que la marcha de Nissan de Cataluña debe suponer una "ineludible y dolorosa llamada de atención" para todas las Administraciones sobre la situación de la industria de la automoción en España.

"Tenemos que ser realmente conscientes de que la industria automovilística española es una joya que hay que proteger", subrayado López-Tafall en un comunicado sin entrar a valorar la decisión empresarial de la marca nipona de cerrar sus plantas de Barcelona.

Ha recordado que la pandemia del coronavirus ha colocado a las empresas en una situación "especialmente difícil" y que el automóvil ha sido el único sector industrial que ha tenido cerrada prácticamente toda su cadena de valor durante más de mes y medio. "Ese impacto es innegable", ha aseverado.

Las factorías de ensamblaje de vehículos también se vieron obligadas a echar el cierre y Anfac calcula que este año se perderán unos 700.000 coches en comparación con 2019, cuando se fabricaron 2,82 millones de unidades. Dichas cifras colocan la situación en el mismo entorno de producción de los "peores años" de la crisis económica, con el dato más bajo -1,97 millones de unidades- registrado en 2012. Además, las ventas de coches se desplomarán este año entre un 40% y un 45% a causa de la pandemia, situándose por debajo de las 700.000 unidades.

En este contexto, López-Tafall ha considerado que es "indispensable movilizar recursos" de manera urgente. España no ha puesto aún en marcha ningún tipo de plan de ayudas al automóvil para hacer frente a la incertidumbre generada en el sector por la pandemia. El sector presentó al Ejecutivo a finales de abril un plan de impulso a la demanda con una dotación de 400 millones de euros y, aunque desde Industria reconocen la urgencia de ayudar al motor -10% del PIB y 9% del empleo-, aún no hay noticias.

Por su parte, la patronal de la distribución, Ganvam, ha considerado que el cierre se debe a la posición de "debilidad" de Nissan tras su alianza con Renault y Mitsubishi y no a la gestión realizada por España.

Ganvam ha señalado en un comunicado que la decisión de la marca nipona "pone en evidencia que España necesita reorientar su estrategia para ser más competitiva". Cree que sin el efecto sede (no hay ningún fabricante con matriz en España), las decisiones de las grandes multinacionales del automóvil se toman "sin atender a los intereses" del país.

"Tomar esta decisión cuando España vive con la amenazada de la repatriación, tras ofensivas como la de Francia, dispuesta a condicionar sus ayudas al sector a que la producción se haga en el país de origen, exige una respuesta contundente por parte de la Administración española para crear las condiciones que nos conviertan en un punto estratégico atractivo para los inversores", ha defendido la organización.

Según su presidente, Raúl Palacios, España "necesita ser puntera en desarrollo tecnológico y en talento para fortalecerse y ser atractiva", por lo que cree que hace falta "tomarse en serio la inversión en innovación, pero también impulsar un cambio en los planes de formación y educación, potenciando carreras y profesionales que permitan responder a las necesidades que demanda el mercado actual para no quedarnos atrás".

Para Palacios es "muy significativo" que en pleno proceso de transformación hacia la movilidad cero emisiones, de los más de veinte modelos que salen de las plantas españolas, el país apenas sea capaz de capitalizar cuatro eléctricos, sobre todo en un momento en el que los fabricantes miran también al norte de África para aumentar su capacidad productiva.

En la misma línea, UGT-Fica de Cataluña ha mostrado su rechazo e indignación por la decisión del grupo nipón y ha lamentado la "falta de voluntad" de las partes involucradas para intentar salvar las factorías y el empleo.

En un comunicado tras el anuncio de la compañía, ha señalado que esta decisión, tomada en medio de la crisis sanitaria de Covid-19, "condena a más de 3.000 familias de forma directa y a unas 20.000 de forma indirecta".

Ha reprochado que las relaciones laborales entre la dirección y el comité de empresa han sido "nulas" y ha afirmado que la situación viene de lejos y que las diferentes administraciones y la dirección europea y japonesa de Nissan no han estado a la altura de las circunstancias.

El sindicato ha afirmado que Nissan Motor Ibérica ha estado trabajando al 64% de su capacidad desde 2012, y ha subrayado que la estrategia empresarial desarrollada por la compañía a lo largo de los últimos años ha sido "nefasta". Según UGT, la empresa ha pasado de fabricar todoterrenos a monovolúmenes sin ninguna estrategia comercial coherente.

Para el sindicato, el cierre de Nissan "ratifica la situación de crisis en que se encuentra la industria automovilística", y ha urgido a que se tomen medidas para el sector que permitan mantener los puestos de trabajo, recordando que España es el segundo país productor automovilístico en Europa y noveno del mundo.

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