Las sicavs omiten el ruido político y moderan el ritmo de liquidaciones de 2019

Disminuyen las bajas pese a los planes del Gobierno para el vehículo; en cambio, mengua el patrimonio que gestionan por su exposición al Covid

Sicavs Pulsar para ampliar el gráfico

Las sicavs han aguantado en el primer tramo de 2020 la incertidumbre sobre su futuro, muy dependiente de la activación de las medidas que para ellas traza el acuerdo de coalición. Entre enero y mayo, las liquidaciones de sicavs (43) bajaron frente al mismo periodo del año pasado, cuando del registro de la CNMV se cayeron 53. El golpe ha llegado en el primer trimestre con el Covid-19 por el lado del patrimonio (-14%) y del rendimiento (-13%), según datos de Inverco, según datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco).

Elisa Ricón, su directora general, precisa que “la situación de liquidaciones de un periodo respecto a otro la atribuimos a que con el Covid la actividad se ha parado, también la actividad de deshacer”, dice acerca de la baja de sicavs en España. Por el contrario, Ricón constata que ha menguado el dinero que gestionan. “El patrimonio ha disminuido por efecto de mercado principalmente, simétrico a lo que ha sucedido en los fondos. Las sicavs suelen tener una exposición a renta variable un poco superior y, como esta cayó mucho, su patrimonio ha caído un poco más”.

Tras una rentabilidad del -13% en el primer trimestre, frente a la rentabilidad media del 12,1% de todo el 2019, la tendencia cambió en abril, último mes del que la asociación posee datos en firme: la rentabilidad fue del 5% y las sicav recuperaron 1.100 millones de patrimonio, aún lejos de revertir los 4.200 millones perdidos entre enero y marzo. La rentabilidad entre enero y abril queda en el -10%.

“El patrimonio de nuestra gestora ha registrado entradas netas durante estos meses de 2020, siendo de las pocas en España que ha conseguido este hito”. Quien habla es Jacobo Zarco, director de atl Capital. Zarco reconoce que la entidad tuvo que cambiar las carteras de sus sicavs: “Al inicio de la crisis estaban posicionadas ya algo más defensivas y habíamos sustituido posiciones en renta variable por bonos de gobierno de EE UU”. Durante la caída bursátil, atl Capital se enfocó en “renta corporativa de emisores de alta calidad” y, cuando los mercados repuntaron, reforzaron la inversión en sectores para la era postcovid, capaces de “pasar la crisis sin problemas, como envejecimiento, automatización, digitalización, seguridad, sostenibilidad”.

800 cierres en cuatro años

En todo caso, la contención de las liquidaciones de este año contrasta con la tendencia a la baja que se viene registrando desde 2015. Ese año marcó el tope de sicavs en España (3.409); a cierre de abril eran 2.549. Fuentes financieras apuntan a la incertidumbre regulatoria, de la mano de las medidas propuestas por los partidos en las sucesivas elecciones de los últimos años, como motivo del goteo de bajas entre 2016 y 2019 (un 23%, más de 800). Zarco, de atl Capital, piensa que la incertidumbre política no se ha disipado, “pero las alternativas para accionistas de sicavs no les dejan en una mejor situación. Quienes quieren movilizar los recursos disponibles para otros propósitos son los que han ido liquidando, el resto está en un compás de espera”, comenta sobre el proyecto del actual Gobierno para el vehículo, que incluye medidas como marcar un tope de concentración de capital en manos de un inversor.

Evolución de las sicavs entre 2001 y 2019.
Evolución de las sicavs entre 2001 y 2019.

A la zozobra contribuye también la normativa española, que junto con la portuguesa se desligan de la europea y añaden el requisito de que cada sociedad debe tener al menos 100 inversores. Ricón lamenta que el riesgo regulatorio se traduzca en una fuga de capital hacia el extranjero: “La diferencia con una extranjera es que todos los ingresos que derivan de la gestión los deja en España, tiende a invertir más aquí, la gestionan entidades nacionales, para la auditoría el auditor suele ser español, también el depositario”.

La ventaja de las sicavs no reside en que sus dueños paguen menos impuestos, sino en que permiten diferir su pago. Gozan de las mismas prebendas que los fondos de inversión, de manera que pagan un 1% en Sociedades, si bien el accionista deberá tributar en el IRPF al porcentaje correspondiente, entre el 19% y el 23%, cuando venda su participación y logre plusvalías.

Normas
Entra en El País para participar