Luis Garicano: “El MEDE es barato y no es un rescate, usémoslo”

Teme que las previsiones económicas del Gobierno se “queden cortas”, dando paso a una caída del PIB del 15%. Alerta de que derogar la reforma laboral “tendría consecuencias gravísimas” y cree que plantearlo "no ayuda" a que Cs apoye unos Presupuestos

Luis Garicano, eurodiputado por Cs.
Luis Garicano, eurodiputado por Cs.

"En Europa hay una oportunidad de pasar a una Unión Económica más estable” como respuesta a la pandemia del coronavirus Covid-19, y eso puede suponer “que te den más dinero, pero también tener más responsabilidad”, expone Luis Garicano (Valladolid, 1967), reconocido economista, eurodiputado por Ciudadanos y vicepresidente del grupo liberal europeo. En el caso de España, Garicano –que atiende a este diario por videollamada– considera “fundamental lograr un amplio Pacto de Estado para la reconstrucción”, apostando por consensos entre Cs, PSOE y PP, lo que exigiría “rebajar la polarización” política. Su partido, defiende, ya lo está haciendo apoyando a un Gobierno que no le gusta a cambio de modular sus medidas, pero le pide “compromiso con una agenda reformista” y evitar “tropiezos” como el de la contrarreforma laboral.

¿Cómo ve el pacto PSOE-UP-Bildu para derogar la reforma laboral?

Me parece muy grave, es chapucero por la falta de comunicación, los aliados y el contenido. La laboral ha sido la principal reforma que hizo España durante la crisis, trataba de resolver el mayor problema de nuestro mercado: que la reacción a una caída de demanda sea la pérdida de empleo. Introducía mecanismos de flexibilidad interna que facilitan ajustes sin recurrir al despido. Eliminarla tendría consecuencias gravísimas: incertidumbre económica, más despidos, y pérdida de confianza de nuestros socios europeos y de los mercados.

¿Ha puesto este pacto en riesgo la estabilidad del Gobierno?

Muestra que el Gobierno está cogido con alfileres. [Pedro] Sánchez está dispuesto a hacer lo que sea para que siga existiendo. [Pablo] Iglesias quiere un Gobierno sin ningún partido de centro derecha. Puede llegar un momento en que el sector más razonable del Gobierno se canse, eso sería muy grave.

¿Por qué decidió Cs apoyar las prórrogas del estado de alarma?

Cs está donde tiene que estar, a pesar nuestras críticas al que nos parece un mal Gobierno, usamos los escaños para pedir un plan B alternativo al estado de alarma, el pago de las prestaciones de los ERTE y desvincularlos del estado de alarma. Particularmente en el sector turístico, pero en todos, debemos hacer una retirada gradual de las coberturas, acompasada con el crecimiento de la demanda, o podemos tener una hecatombe.

¿Apoyaría Cs unos Presupuestos de este Ejecutivo de coalición?

No estamos en esa pantalla todavía. Pero cosas como con la que hemos iniciado la conversación no ayudan nada a crear esa confianza.

¿Le parecen creíbles las previsiones económicas del Ejecutivo?

Me temo que se quedarán cortas. El turismo es el 15% de la actividad en España. Con la cuarentena no habrá actividad turística este verano y ya hemos perdido la primavera. Nos podemos acercar a 15 puntos del PIB perdidos en el año. Si añadimos que han sido dos meses de cierre completo, que cada semana son 0,8 puntos del PIB, y que todavía no tenemos actividad total, tendremos números del 15% al 20% [de caída del PIB].

¿Y para cuándo la recuperación?

Hay incertidumbre epidemiológica: hay escenarios con segundo brote, sin él, y con vacuna. Mientras no haya una, vamos a estar con una actividad muy reducida. Es la idea del logo de Nike: una caída muy fuerte y luego una remontada lenta y trabajosa. España tiene cinco peculiaridades: un brote peor; una actividad turística mucho mayor; una deuda pública mayor; una demografía complicada, y un Gobierno con elementos populistas que busca dividir y no crea confianza. Tiene muchas papeletas para un recuperación compleja y lenta.

¿Puede derivar la recesión en crisis financiera?

A medida que estamos más tiempo sin crecer se produce el deterioro de los balances y, por mucho que la UE trate de proteger el circuito crediticio, termina repercutiendo en los bancos. Si para octubre o noviembre las cosas siguieran mal, podríamos ver crisis financiera.

¿Cómo valora la respuesta económica del Gobierno?

Echo en falta coordinación con nosotros y el PP. Eso hubiera incrementado la confianza, la calidad de las medidas y habría disminuido su carga ideológica.

¿Es el caso de la renta mínima?

No conozco todavía el detalle, pero debe ser sostenible, ayudar a la gente a incorporase al mercado de trabajo y a quien se ha quedado atrás. España tiene problemas graves de pobreza como consecuencia de esta crisis.

¿Cuándo deberíamos empezar a sanear las cuentas públicas?

Si no queremos que nos pongan condiciones desde fuera los mercados o nuestros socios, seamos responsables. Nunca es demasiado pronto para hacerlo. Unas finanzas públicas sostenibles son la garantía de que tienes soberanía.

¿La prioridad será recortar gasto o elevar ingresos?

La mayor prioridad son reformas que promuevan un crecimiento más elevado: mejorar el mercado de trabajo y el sistema educativo.

¿Es suficiente la solución de la UE? ¿Debe España acudir al MEDE?

Hay tres líneas de defensa. La primera es el BCE. Le daría un sobresaliente, ha reaccionado con rapidez. Ha planteado un plan de 750.000 millones de euros en compra de activos por la pandemia, comprando alrededor de 35.000 millones a la semana. Pero la decisión del Tribunal Constitucional alemán pone en cuestión cuánto podrá seguir. Una segunda son tres programas que aprobó el Eurogrupo y el Consejo. El SURE, que son 100.000 millones en apoyo a los seguros de desempleo. Si a España le tocan 10.000 millones, cubre un mes y medio de desempleo y ERTE. El MEDE, el antiguo fondo de rescate, ha creado un fondo de lucha contra la pandemia de 240.000 millones. Se ha eliminado la condicionalidad, no te requiere hacer recortes o que entre la troika. Desgraciadamente, tanto España como Italia se han cortado la posibilidad de acceder. Mi posición como economista es, si es más barato, y no es un rescate, usémoslo. Son otros 20.000 o 30.000 millones. Y el Banco Europeo de Inversiones, una línea de 25.000 millones que es insuficiente comparada con el nivel de ayudas de Estado de Alemania, que llega al billón. La tercera es el fondo de recuperación.

¿Y en qué espera que quede esa propuesta francoalemana?

Es fundamental que del proyecto francoalemán se mantenga una cantidad de apoyo directo de 500.000 millones. Tienen que ser garantizado por el Presupuesto comunitario.

¿Cuándo podría estar listo ese proyecto?

Está imbricado en la propuesta de Presupuesto de la UE a siete años, acuerdo que era ya muy difícil. Lo ideal sería un reunión presencial de jefes de Gobierno en junio o julio y que negociáramos todo el verano en el Parlamento Europeo No sería de extrañar que nos fuéramos a otoño.

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