Las ventas de coches en Europa registran mínimo histórico en abril al desplomarse un 78%

Las matriculaciones no llegan a las 300.000 unidades en el primer mes de confinamiento completo

Línea de producción de Renault en Flins-sur-Seine.
Línea de producción de Renault en Flins-sur-Seine. AFP

Las ventas de coches se detuvieron el mes pasado en Europa debido a las medidas de confinamiento adoptadas por los distintos gobiernos para frenar la expansión del Covid-19. Se desplomaron un 78% en comparación con abril de 2019, hasta marcar un mínimo histórico de 292.182 vehículos, según datos de la patronal de fabricantes, ACEA.

El descenso, en todo caso, no fue igual en todos los mercados, y tuvo que ver con el grado de restricción ordenado por los ejecutivos para responder a la pandemia. Así, mientras las ventas se hundieron un 97% en España, en Alemania bajaron un 61%. El Reino Unido o Italia también experimentaron recortes del 97% en las matriculaciones, y Francia del 89%. Suecia, que ha adoptado una estrategia ante el virus con menores restricciones, registró un descenso del 37,5%.

Por marcas, dos fabricantes alemanes pudieron contener la sangría en mayor medida y ganar cuota: Volkswagen rebajó un 75% las ventas y BMW, un 69,7%. Las entregas de Daimler, Fiat Chrysler Automobiles (FCA) y Nissan retrocedieron un 80,1%, un 87,7% y un 86%, respectivamente. Los fabricantes franceses las recortaron en torno al 80%, al igual que Ford, Hyundai y Toyota.

En el dato acumulado del año, la caída de las ventas fue del 40%, hasta 3,34 millones de unidades, lo que está provocando que el sector revise sus planes industriales, una vez que las plantas recuperan la producción poco a poco.

Volkswagen ha paralizado la construcción de una nueva fábrica en Turquía y ha frenado algunas líneas de montaje en su principal planta de Wolfsburgo (Alemania). En España está amenazada la fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, sobre la que la empresa se decidirá a final de mes. Según el diario Nikkei, el grupo prevé desmantelar la instalación y trasladar producción a plantas de Renault.

El colapso de las ventas está provocando, además, problemas financieros a las marcas. FCA, en proceso de fusión con el Grupo PSA, ha acudido a una línea de financiación de 6.300 millones de euros respaldada por el Gobierno italiano para apuntalar su balance. La mayoría de fabricantes han advertido que perderán dinero por la pandemia, en un momento también complicado por las necesarias inversiones para la transición al coche eléctrico.

Tanto Francia como Alemania barajan planes de apoyo al sector, pero probablemente no se concreten hasta junio. Por su parte, en España, el Gobierno ha asegurado que impulsará medidas de estímulo de la demanda de vehículos a corto y medio plazo para favorecer la reactivación y adaptación de la industria de la automoción hacia opciones de movilidad eficiente y sostenible una vez concluya la crisis del Covid-19.

Las patronales Anfac (fabricantes), Faconauto (concesionarios), Ganvam (distribución) y Sernauto (proveedores) reclaman al Ejecutivo un plan de impulso a la demanda con una dotación de 400 millones de euros y que no se discrimine a ninguna tecnología como ocurre en el Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible (Moves), limitado a modelos eléctricos.

Un rayo de esperanza para el motor viene de China, el mayor mercado del mundo, donde la demanda se está recuperando una vez controlada la pandemia e impulsada por los usuarios que recelan del transporte público.

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