Ante la cuarta revolución industrial

Están cambiando los hábitos del día a día

Fuentes: Internet World Stats-www.internetworldstats.comstats.htm – Junio 2019, Visual Capitalist, Meet Generation Z: the Newest Member of the Workforce, Febrero 2019.
Fuentes: Internet World Stats-www.internetworldstats.com/stats.htm – Junio 2019, Visual Capitalist, Meet Generation Z: the Newest Member of the Workforce, Febrero 2019.

El Día Mundial de las Telecomunicaciones, conocido como “Día de Internet”, se ha celebrado este 17 de mayo. Trata de aumentar la sensibilización sobre las posibilidades que Internet y otras tecnologías de la información pueden suponer para sociedades y economías, así como respecto a la reducción de la brecha digital. Hay que tener en cuenta que el acceso a Internet en el mundo era en 2019 solo el 60 %, indicativo del gran potencial existente.

El caso es que coincide con la tragedia de la pandemia del coronavirus CoVid-19, una de cuyas consecuencias está siendo el notable aumento del teletrabajo (hasta el cuarto trimestre de 2019 un 8 % de personas ocupadas en España trabajó en remoto, al menos ocasionalmente, pero 4,4 millones de personas podrían llegar a trabajar en remoto, 22,3 % de la población ocupada, según Randstad).

Efectivamente, el panorama actual es radicalmente distinto y en muchas empresas al menos la mitad de los trabajadores está teletrabajando, en un entorno de familia en el que están cambiando los hábitos del día a día. La compra se ha tenido que hacer en línea y los hijos, con padres tele trabajando, han seguido la formación a distancia. A ello se une la tendencia al entretenimiento en línea. Efectivamente, con la irrupción del coronavirus ha aumentado el tráfico en Internet entre 50 y 70% globalmente respecto al normal y la actividad de streaming al menos 12 %. En este sentido, Internet ha permitido que este confinamiento haya sido algo menos severo.

En cualquier caso tenemos que pensar en el “nuevo normal”, donde el tema digital ya está presente en todas las facetas de la vida diaria y afecta a todos los modelos de negocio.

El impulso de la Inteligencia Artificial

El motor principal de este cambio es la “transición digital”, que es estructuralmente independiente del ciclo.

Más aún, el inversor tiene que entender que estamos ante lo que se denomina la Cuarta Revolución Industrial, promovida por la inteligencia artificial, mediante algoritmos de aprendizaje y funcionalidades como asistente personal, reconocimiento de gestos y voz, en un mercado que puede crecer al 50 % compuesto hasta los 120.000 millones de dólares para 2025. Además, los servicios en la “nube” son el único entorno informático que puede escalar la recopilación de datos, en un mercado adyacente que puede llegar a los 350.000 millones de dólares en cinco años.

A ello se añade la tecnología móvil 5G, que ya se está implantando. Va a aumentar en diez veces la velocidad de las redes inalámbricas y reducir la latencia, con capacidad para conectar miles de millones de dispositivos. Puede apoyar el crecimiento exponencial de datos, con aplicaciones como autoaprendizaje en tiempo real y centros de llamadas, con mayor privacidad y seguridad. Implica mayor eficiencia a la hora de trabajar o aprender e incluso facilita la cirugía a distancia, lo que implica que se universalice el acceso a la cirugía especializada.

Crecimiento de doble dígito

Estas compañías se caracterizan por un crecimiento de ventas de doble dígito que, con muy pocos activos fijos y muy poca deuda, generan grandes cantidades de liquidez. Además, son compañías que están dando rentabilidad por dividendo del 4 %, de forma sostenible. No es de extrañar que su comportamiento en Bolsa en estos tiempos tan convulsivos esté siendo extremadamente mejor que el mercado.

En cualquier caso la transición digital global o digitalización de la sociedad va mucho más allá de las FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google) o G-MAFIA (Google-Microsoft-Amazon-Facebook-IBM-Apple).

El reto es identificar empresas a punto de ocupar u ocupando una posición dominante, con valoraciones atractivas respecto a crecimiento y ventajas competitivas.

Un caso es la norteamericana ESL que se dedica en exclusiva a la emisión de deportes por Internet, mediante suscripción de pago. En 2018 la industria de E- Sports ya contaba con 650 millones de suscriptores y proporcionó 20 billones de horas de contenidos.

Otro mercado de crecimiento es el de salud digital, E-Health, que incluye sistemas, análisis y tele salud y que puede alcanzar 530.000 millones de dólares en EEUU para 2025, casi 15% del gasto de atención médica. Los profesionales sanitarios podrán gestionar mejor los datos de pacientes con nuevas interfaces, mejor centralización, capacidad de almacenamiento, análisis y diagnóstico en tiempo real más fiable. Algunas empresas de interés en este campo son activas en digitalización de archivos de pacientes (Athena Health), nuevas formas de proporcionar atención médica (Teladoc) y reembolso (Evolent Health). Por su parte la tecnología blockchain, aún en su infancia, puede reduce costes, con escalabilidad, transparencia, seguridad y anonimato, en aplicaciones de pago en línea, contabilidad, logística, legal, recursos humanos o cadena de suministro. Puede ser una ventaja competitiva y hacer aumentar masivamente el uso de servicios digitales.

Universo global de 1.000 empresas

En concreto estamos ante un universo global de unas 1.000 empresas, de las que 400 muestran un mínimo de 20% de exposición al tema por ingresos relacionados con servicios interactivos y modelos de negocio basados en Internet. Se trata de compañías innovadoras en comercio electrónico, publicidad en línea, software como servicio y entretenimiento interactivo, así como determinados valores que generan flujos de caja estables, como operadores de redes.

Es un tema de inversión que conviene mirar para los próximos tres a cinco años.

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