Las compañías deben blindar su liquidez ante la crisis

El segundo trimestre será operativa y financieramente mucho peor que el primero para buena parte de las empresas del Ibex

Las grandes empresas cotizadas españolas han empezado a ver sus cuentas dañadas por el impacto de la crisis económica derivada del coronavirus y del confinamiento utilizado para combatir la pandemia. Aunque solo una pequeña parte del primer trimestre se vio afectada por el brutal parón económico derivado de la crisis sanitaria, las empresas del Ibex han cerrado ese periodo con pérdidas agregadas de unos 800 millones de euros (a la espera de las cuentas de Inditex). En algunas compañías se aprecia el impacto directo de la crisis, como en las de viajes y turismo, y en otras es más una derivada de esta o de las medidas de precaución ante lo que pueda venir, como ha ocurrido con la mayoría de los bancos.

Al tiempo, la deuda neta de las compañías no financieras del Ibex ha crecido con mucha fuerza, cerca de 7.000 millones en el trimestre y cerca de 10.000 millones en un año. Es un ritmo de incremento que no se recordaba desde hace años, pero la gran cifra agregada no debe confundirnos sobre la naturaleza de la misma. De momento, entre las compañías que más aumentan la deuda se encuentran algunas que lo que están haciendo es crecer e invertir, de forma orgánica o mediante adquisiciones, como Iberdrola o Cellnex, junto con otras sí golpeadas directamente por la crisis (como IAG, Repsol o Meliá) y algunas afectadas por circunstancias particulares especiales (como ACS). Al tiempo, hay empresas como Telefónica o ArcelorMittal que continúan con sus procesos de reducción de la deuda.

Lo principal para estas compañías es asegurar la liquidez, refinanciar la deuda, obtener nuevas líneas de crédito, hallar fuentes de financiación adicionales o exprimir más las existentes. La mayoría de las empresas están haciendo sus deberes en este sentido, sea con créditos sindicados, emisiones de bonos o pagarés, líneas de crédito u otras figuras.

Es preciso reforzar la liquidez sobre todo porque lo peor está aún por venir, tanto en los resultados como en la deuda. El segundo trimestre será operativa y financieramente mucho peor que el primero para buena parte de las compañías del Ibex 35, aunque también hay algunas relativamente defensivas y a salvo de los peores efectos de la crisis. En esta ocasión, la diversificación geográfica de las empresas españolas está ayudando menos por el carácter global de la pandemia y de la crisis. Y tampoco está claro cuál será el ritmo de recuperación del negocio y de la generación de caja. La función financiera ha ganado más protagonismo si cabe entre los grandes grupos con esta crisis.