Energía

Bogas dice que hay que estar preparados "para un nuevo mercado energético"

La junta de Endesa aprueba limitar las intervenciones a los accionistas con un mínimo de 100 títulos

José Bogas, consejero delegado de Endesa, y Juan Sánchez-Calero, presidente, en la junta telemática celebrada hoy en la sede de la compañía.
José Bogas, consejero delegado de Endesa, y Juan Sánchez-Calero, presidente, en la junta telemática celebrada hoy en la sede de la compañía.

La junta de Endesa que se ha celebrado hoy por medios exclusivamente telemáticos debido a la crisis del Covid-19, ha sido la última en que accionistas con una sola acción podrán intervenir en la misma. Según el cambio de estatutos aprobados este derecho solo lo podrán ejercer quienes tengan o representen, al menos, 100 títulos. La asamblea, con un quorum del 85%, en la que han participado el presidente no ejecutivo, Juan Sánchez-Calero; el consejero delegado, José Bogas y el secretario del consejo, Borja Acha, ha ratificado la incorporación de las tres consejeras propuestas en marzo por el consejo de administración (Alicia Koplowitz, Pilar González de Frutos y Eugenia Bieto) con lo que las mujeres ya suponen un 30% de dicho órgano.

La junta de Endesa ha aprobado las cuentas del año pasado, los informes de gestión y una previsión de dividendo que, pese a la crisis sanitaria desatada por el coronavirus, se mantiene intacta: un 100% del beneficio en 2020, el 80% en 2021 y el 70% en 2022. Este año, con cargo a 2019, el accionista recibirá 1,475 euros por acción, con un incremento del 3% % y un retorno del 25%. Tras el dividendo a cuenta recibido en enero, el inversor recibirá un complementario de 0,55 euros en julio.

Tras lamentar el fallecimiento por coronavirus de un empleado de la compañía, Bogas consideró que "empezamos a salir de la mayor crisis sanitaria que hemos vivido en los últimos cien años" y añadió que dicha crisis "tiene y tendrá un impacto económico muy importante en la vida de nuestros clientes y en el tejido empresarial". En este sentido, añadió que "debemos prepararnos para un nuevo mercado energético", aunque pidió prudencia dada la actual incertidumbre.

Bogas, que avanzó un crecimiento del ebitda del 13% este año, reclamó "reformas de calado" por parte de los gobiernos para reconstruir tras la pandemia "los elementos clave del tejido productivo, recuperar la confianza, generar empleo y atraer la inversión". En este punto avanzó ó que Endesa cuenta con un plan para acelerar sus inversiones orientadas a la transición energética "si se dan las circunstancias y que queremos poner en marcha en breve".

En este sentido, señaló que "esramos trabajando en planes de acción que contribuirán al crecimiento económico del país. Seremos clave en la regeneración y la aceleración de la economía, actuando acorde con lo que se espera de una empresa líder en el sector energético".

Según Bogas, "esta experiencia ha de ser un aprendizaje que no debemos olvidar", añadió el ejecutivo, quien aseguró que la compañía se ha replanteado su rol y objetivos de negocio en un entorno marcado por la amenaza del cambio climático. Por ello, reiteró su compromiso de que "asegurar el desarrollo sostenible será el centro de nuestra actividad".

El consejero delegado subrayó los buenos resultados de la compañía en el último ejercicio, en el que tuvo que realizar ajustes contables por 1.900 millones de euros por el cierre de sus plantas de carbón y por la caída de la retribución de la generación de los territorios no peninsulares que explota la compañía.

El ejercicio estuvo marcado por una caída de la demanda del 2,7%, debido a las templadas temperaturas y la ralentización económica; la subida del precio del CO2; el derrumbe de las cotizaciones del gas y una caída de la producción en la península, fundamentalmente, por la desaparición del carbón.

La compañía está preparando la desescalada de sus trabajadores, de los cuales, 2.400 han seguido trabajando sobre el terreno y 7.000, en remoto.

El conflicto del convenio

Los responsables de Endesa se limitaron a dar la palabra en la junta virtual a tres accionistas, ya que el resto de cuestiones las responderán por escrito a los interesados. Aquellas se centraron especialmente en el conflicto sobre "la extinción" de los derechos tarifarios del personal pasivo de la compañía, que se han eliminado en el nuevo convenio colectivo que ha entrado en vigor, pese a que los sindicatos representados en la energética (salvo UGT) han recurrido ante el Tribunal Supremo. Esta aplicación del convenio ha permitido a Endesa recuperar la provisión de 515 millones de euros que, ante una sentencia desfavorable, tenía reservada.

Ante la pregunta de un accionista de cómo se volvería a asumir el coste de una posible sentencia en contra, Borja Acha dijo que "considera poco probable" que el Supremo reboque la sentencia favorable a la compañía de la Audiencia Nacional, que consideró "ajustada a derecho" la pretención de Endesa. En cualquier caso, añadíó, "hay que esperar a ver cual sería el reflejo contable".

Respecto a la cuestión planteada sobre la remuneración del consejero delegado, Sánchez-Calero dijo que ha sido aprobada por la junta y que "está por debajo de la media de los CEO por dimensión del sector".

 

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