Economía

La zona euro no recuperaría el PIB anterior al virus hasta 2023 en el peor escenario del BCE

Cada mes de confinamiento supone un coste de entre el 2% y el 2,5% del PIB

Christine Lagarde, durante la rueda de prensa de ayer.
Christine Lagarde, durante la rueda de prensa de ayer. REUTERS

La economía de la eurozona podría contraerse hasta un 12% este año y no recuperar la actividad previa al coronavirus hasta 2023, según el Banco Central Europeo. La autoridad monetaria ha publicado hoy los detalles de las previsiones económicas que adelantó en la rueda de prensa de ayer, posterior al consejo de gobierno en el que recortó los tipos de interés que aplica a la banca para la concesión de nuevos préstamos.

"En última instancia, la rápida y decisiva contención de los contagios, las políticas económicas adoptadas y el hallazgo de solución médica efectiva serán cruciales para asegurar una recuperación robusta", indica la entidad. La mayor diferencia entre ambos escenarios se refleja en las cifras de 2020; en 2021 el PIB subirá un 4% en el escenario negativo y un 6% en el favorable.

Bajo el mejor de los escenarios, la economía se contraerá apenas un 5% este año y recuperará todo el terreno perdido en 2021. Para hacerse realidad se precisaría que las medidas de confinamiento se terminen este mes de mayo y se encuentren tratamientos antivirales rápidamente, regresando la actividad a niveles normales.

Los más duros contemplan, no obstante, que los confinamientos estrictos tienen un éxito parcial, por lo que se extienden durante junio y la pandemia se vuelve a propagar, de modo que se precisan nuevas oleadas de restricciones severas que dañan la actividad de forma reiterada. Algo que sucedería hasta que se encuentra una vacuna, algo que no se espera hasta mediados de 2021. Bajo este contexto el PIB caería un 12% este año y solo se recuperaría un 4% en 2021. En el escenario medio se caracteriza por algunos episodios de restricciones más suaves que suponen un retraso en la vuelta a la actividad normal. Según este escenario, la llamada "nueva normalidad" (a efectos de confinamiento) llega a mediados de junio.

En todos los casos, el hundimiento de la actividad será mucho más pronunciado este trimestre, al incluir la mayor parte de los periodos de confinamiento. Éstos empezaron a mediados de marzo y se retirarán paulatinamente este mes de mayo. yer Christine Lagarde apuntó que el peor escenario supone un desplome del PIB del 15% en el segundo trimestre.

 Cada mes extra de confinamiento supone un impacto de entre el 2% y el 2,5% en el PIB, fruto tanto del propio parón como de la retracción del consumo, que puede tener efectos más duraderos. Estas medidas, así como la retracción del consumo, apuntan a una "prolongada caída de la demanda en los próximos meses".

En concreto, el BCE calcula la pérdida de valor añadido como consecuencia de las restricciones más severas. Estima un 30% sobre el nivel normal de actividad, si bien la respuesta de los consumidores y empresarios ante este shock puede limitar este efecto en el segundo trimestre. En el comercio la pérdida de valor añadido es del 60%, y en la industria del 30%. En paralelo, el BCE ha establecido también tres escenarios sobre el impacto en la eurozona de la crisis económica en el extranjero, con caídas de la demanda del 7% hasta el 19%.

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