El coronavirus y su impacto en la desigualdad y en la brecha de género

Cómo está afectando el Covid 19 a los grupos de trabajo más vulnerables.

mujeres coronavirus

La precariedad laboral y la brecha de género se han acentuado con la crisis del Covid 19. De hecho, según se expone en el último informe elaborado por Acción Contra el Hambre, las mujeres van a ser uno de los colectivos más castigados en esta crisis sanitaria. Sufrirán mayores consecuencias económicas y sociales, con implicaciones importantes para su salud.

Los trabajos precarios, que son los más encabezados por mujeres, son, a su vez, los más perjudicados. Según se expone en el documento, las mujeres están sufriendo esta crisis más que los hombres. Tienen salarios más bajos, son más vulnerables a la pobreza extrema, tienen una inseguridad alimentaria mayor y menos posibilidades de acceder al mercado laboral. Desde que se puso en marcha el estado de alarma en nuestro país, el trabajo en remoto ha sido una de las soluciones más comunes en las empresas para poder seguir con la actividad. Sin embargo, las participantes de los programas de empleo no tienen ordenador, ni acceso a internet, “algunas solo están conectadas con el teléfono móvil. Y esto, que puede parecer banal, les hace que no tengan acceso a las ayudas de los servicios sociales porque solo se pueden solicitar telemáticamente”, tal y como señala Beatriz Manzaneque, técnica de empleo en Acción contra el Hambre.

Programas de empleo y de procesos digitales

Esta asociación ofrece programas de empleo, que están reforzándose durante esta crisis, así como apoyo psicosocial a todas aquellas personas que están desempleadas y que se encuentran en situación de vulnerabilidad. En este sentido, los datos ponen de manifiesto las consecuencias del Covid 19 en las mujeres trabajadoras y otros grupos vulnerables. Los “servicios sociales y los organismos públicos no están adaptados para una atención telemática. No tienen dispositivos de teletrabajo, como podemos tener nosotros, para hacer el seguimiento y acompañamiento”, explica Lorena Hernández, responsable de los programas de empleo en la asociación. Es por ello que la labor de Acción contra el Hambre se está reforzando en todos los ámbitos. Como acompañamiento y apoyo psicológico, pero también trabajando las competencias digitales y procesos de empleo.

Empleos liderados por mujeres: los peor parados

Las mujeres son líderes en algunos sectores de trabajos. Especialmente durante la pandemia están haciendo trabajos fundamentales en primera línea. Las mujeres lideran las limpiezas de los hospitales, dependientas en los supermercados, auxiliares de enfermerías, etc. Todos ellos con una remuneración más baja y con una exposición mayor a la enfermedad. Además, tal y como recalca Hernández, son las principales responsables del cuidado de los hijos y de las personas mayores. Asimismo, las familias monoparentales, que son las que más “están viendo reducir sus ingresos al no poder trabajar en estos empleos y tampoco solicitar prestaciones”, están, en su mayoría, encabezadas por mujeres.

Las emprendedoras arriesgan menos en sus proyectos

La crisis sanitaria afecta más a las mujeres emprendedoras, observando desigualdades importantes con respecto a los hombres. Según subraya Ana Alarcón, gestora de programas de inclusión sociolaboral en Acción contra el Hambre, estas diferencias están condicionadas por dos criterios fundamentalmente: los sectores y el tipo de empresa.

En primer lugar los sectores, ya que se observa una feminización y una masculinización. Normalmente los más competitivos están dominados por hombres, por lo tanto tienen muchas más margen de actuación en épocas de crisis, ya que son empresas más fuertes y solventes. Y, por el contrario, los sectores más feminizados son los más débiles, en los que se observa una alta competitividad. Un ejemplo de ello es el sector servicios.

Como segundo criterio en estas desigualdades, tal y como expone Alarcón es el tamaño de las empresas. En líneas generales, las mujeres trabajan en empresas más pequeñas. Las emprendedoras invierten menos en sus proyectos, porque también arriesgan menos. Esta tendencia es bastante común entre las emprendedoras. Por tanto, al ser negocios más pequeños, tienen menos margen, y un colchón menor con el que hacer frente en este tipo de crisis. Esto provoca que sean los negocios que peor superen las dificultades y sobrevivan situaciones como esta.

En resumen, la crisis del Covid-19 va a afectar de forma desigual dado que “las mujeres emprenden en sectores menos competitivos y con mayor competitividad y con menos resistencia a las crisis”.

Mujeres sándwich: nuevo término para las mujeres en el confinamiento

La desigualdad ha llegado a un punto en el que se ha acuñado un término para denominar a las mujeres que se ocupan de los hijos y las personas mayores: las mujeres sándwich. Ellas renuncian al uso de la televisión, dispositivos electrónicos, etc., renunciando a su distracción, pero también a su formación o búsqueda de empleo. Tampoco se puede olvidar, tal y como recalca Diana Seseña, técnica de los programas de empleo, que la carga de las tareas domésticas cae en las mujeres. Concretamente, según los últimos datos, ellas dedican una media de horas y medias y ellos dos y media.

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