El fondo de fondos en tiempo de crisis

Estos instrumentos aportan una gran diversificación, gestión profesional y eficiencia en mercados turbulentos

El fondo de fondos
en tiempo de crisis

El pánico ha cundido en los mercados financieros en marzo como consecuencia de la pandemia de Covid-19 y de los efectos que tendrá en la economía el parón de la actividad necesario para luchar contra el coronavirus. Acabamos de cerrar el peor trimestre bursátil de la historia, pese a que, desde mínimos, hemos visto también una subida récord. Aunque en los últimos días se ha recuperado cierta normalidad, tanto en renta fija como en renta variable, gracias a las importantes medidas anunciadas por bancos centrales y gobiernos, todavía estamos en un estadio temprano en la lucha contra el virus en Occidente, sobre todo en Estados Unidos, y es reducida la visibilidad económica a medio plazo.

En momentos de miedo e incertidumbre como el actual, al inversor le resulta muy complicado no dejarse llevar y puede tomar decisiones cargadas de emocionalidad que, en el largo plazo, seguramente le cuesten dinero. En una crisis como esta es cuando se ve el valor añadido del asesoramiento financiero y la gestión profesional.

Intentar racionalizar lo que está ocurriendo no tiene sentido. Cuando mucha gente quiere vender al precio que sea, el que compra solo lo hace si el descuento es muy elevado. Aunque la naturaleza de cada crisis es distinta, la reacción del mercado y de los inversores es muy parecida. Las bolsas tienen la gran ventaja de que, aún en momentos de mucho estrés e incertidumbre, puedes vender tus acciones y hacer liquidez, aunque sea a un precio muy malo. Pero esa ventaja es un arma de doble filo para aquellos inversores a los que nunca se les ocurriría vender su casa o su negocio en estas circunstancias.

Haber hecho un plan financiero adecuado, tener claros nuestros objetivos y el horizonte temporal de cada uno de ellos, así como nuestras necesidades de liquidez y tener la cartera que nos corresponde por nivel de riesgo son elementos fundamentales que se ponen a prueba ante situaciones de mercado como la actual. Son nuestras anclas para no vender en el peor momento posible si no necesitamos ese dinero a corto plazo.

Además de tener el plan adecuado, vehiculizar nuestra inversión a través de fondos de fondos nos permite navegar en este mercado turbulento en mejores condiciones, dado que nos da una gran diversificación, con una gestión profesional y nos proporciona eficiencia y gran flexibilidad para ajustar la inversión. Todo ello, fundamental para mitigar el impacto de las caídas y aprovechar las oportunidades que puedan surgir. En un mercado tan rompepiernas como el que hemos visto en marzo, el fondo de fondos te permite, en un solo vehículo, ajustar la exposición al riesgo y la distribución de activos; cubrir de una forma eficiente e inmediata la inversión, implantando, por ejemplo, coberturas, tomar decisiones tácticas oportunistas… Una alta volatilidad como la que estamos teniendo también puede generar, por ejemplo, oportunidades en el mercado de opciones, instrumentos que no están al alcance del inversor en una cartera de fondos. En las carteras de fondos, las decisiones que se tomen dejan al inversor expuesto a que, durante un traspaso de un fondo a otro, que puede tardar varios días en materializarse, se pierda un 10% del movimiento del mercado por la operativa. Y, sin embargo, no tomar esas decisiones puede provocar que el nivel de riesgo de tus inversiones varíe mucho en un mes como marzo. La intensidad de las subidas y bajadas vividas pueden conllevar que la exposición del inversor a los diferentes tipos de activos cambie mucho en apenas unos días. Ahí la flexibilidad del fondo de fondos para ajustar es una clara ventaja respecto a otras opciones.

Otra ventaja de los fondos de fondos es la posibilidad de combinar gestores con distintos estilos, procesos y sesgos; nos permite sacar el máximo partido a una idea de inversión y disminuye los riesgos de no acertar si solo se elige uno. Hay ocasiones, además, en las que no quieres riesgo gestor. En mercados más eficientes, donde el alfa es menos consistente, creemos que la gestión pasiva tiene su hueco. Las carteras discrecionales están menos diversificadas por riesgo gestor y no suelen utilizar la gestión pasiva. En definitiva, el fondo de fondos permite tomar decisiones para mejorar la rentabilidad y/o reducir el riesgo.

En situaciones normales los mercados son un mecanismo de descuento que incorpora de forma eficiente a los precios de los activos la nueva información que va apareciendo. En momentos como el actual, en los que predominan el miedo, la incertidumbre y las emociones, estas se incorporan a los precios, por lo que difícilmente estos pueden reflejar el valor real de las cosas.

Aunque cada caso es distinto, en el pasado ya hemos asistido a situaciones que presentan similitudes con la actual. Atentados terroristas, catástrofes naturales o la propagación de otras enfermedades han provocado momentos de pánico en los que tomar perspectiva es muy complicado. Es muy difícil anticipar cuándo se calmarán realmente los mercados, ya que, tras un terremoto suele haber réplicas y no es descartable, como decía, seguir viendo movimientos muy bruscos en ambas direcciones.

Las bolsas se van a recuperar con toda seguridad, lo que no sabemos es cuando. Por eso es importante no salirse del mercado en situaciones de pánico como la actual; encontrar el momento adecuado para entrar después es muy difícil. La rentabilidad de los próximos años depende de lo que hagamos en estos momentos. Contar con gestores y asesores financieros profesionales nos ayudarán a conseguir esta rentabilidad.

 Ángel Olea es socio y director de inversiones de Abante