Motor, pesca, servicios y agricultura, las líneas rojas de España para negociar con Reino Unido

El mandato acordado por la UE responde a los intereses de España, afirma la secretaria de Estado de Comercio

Varias verduras y hortalizas en un mercado.
Varias verduras y hortalizas en un mercado.

Defender la automoción, el sector farmacéutico, los servicios, la agricultura y la pesca va a ser la prioridad de España en la negociación del acuerdo comercial con el Reino Unido tras el Brexit. Así lo ha afirmado este miércoles la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, en un encuentro con los medios enmarcado en la reciente aprobación del mandato que ha sellado la Unión Europea y que dirigirá el rumbo de las negociaciones con los británicos. "Estamos contentos", añadió Méndez, ya que el mandato consensuado por el Consejo de Asuntos Generales "realmente responde" a los intereses de España.

A principios de marzo comienzan los primeros acercamientos entre ambos bloques, que deberían empezar a materializarse en medidas concretas a partir de octubre o noviembre. A partir de ahí, el nuevo marco debería ser validado por el Consejo y el Parlamento Europeo, para empezar a funcionar en 2021 si consigue también el beneplácito de Reino Unido. Por ello, reconoció Méndez, "será una negociación corta y tensa, aunque confiamos en que salga adelante".

La Unión Europea, prosiguió Méndez, buscará lograr "el mejor acuerdo posible" en todos los frentes abiertos tras la salida de Reino Unido de la Unión. "En seguridad, en defensa, en cooperación científica, en movilidad... En lo que a nosotros respecta, en comercio, queremos un acuerdo que sea amplio y equilibrado". En este sentido, uno de los objetivos primordiales es lograr un marco con "cero aranceles y cero cuotas" para todas las mercancías, así como cooperación aduanera y regulatoria y un entorno de reciprocidad: "Apoyamos una liberalización total, siempre que sea posible, pero sin que España se encuentre en una situación de desventaja".

Entre las prioridades de España en esta negociación figura, por un lado, el sector automovilístico, con unas demandas extensibles "a toda la cadena de valor" de la industria. Otro punto importante es el sector farmacéutico y químico, así como las mercancías sanitarias. En las líneas rojas de España también se encuentra en sector agrícola, con el foco puesto en "las hortalizas, las frutas y el vino, que abastecen los supermercados británicos". Los productos pesqueros también entran en el saco, con unas exigencias que también llegan a las aguas británicas, "para que nuestra flota pueda seguir pescando en ellas".

En servicios, la prioridad del Ejecutivo se encuentra en el sector financiero, el asegurador, el de las telecomunicaciones y, "como no podía ser de otra forma", el turístico. "Los tres puntos, por suerte, están presentes en el mandato acordado por Europa. Hay que recordar que los servicios suponen el 50% de las exportaciones españolas a Reino Unido", recordó Méndez. Por último, el mandato también alude a las compras públicas, algo vital "para nosotros", ya que las empresas españolas "son grandes adjudicatarias en licitaciones británicas".

A nivel europeo, sin estar centrado únicamente en España, otro de los aspectos clave de la negociación será la competencia leal, que pasará por el establecimiento de unos umbrales mínimos en cuestiones como el medio ambiente, los derechos laborales, la fiscalidad o la competencia, que el Reino Unido cumple actualmente y en los que la Unión Europea "jamás" va a ceder.

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