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Los ‘hedge funds’ se juegan más de 250 millones en los rescates de empresas en crisis

Solo en Codere mantienen posiciones de 222 millones

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Ahora son Deoleo y OHL pero hace unos meses las miradas estaban puestas en Dia y Codere. Para el 99% de los inversores estas empresas en proceso de reestructuración o recién arregladas no tienen ningún atractivo. Su delicada situación financiera ha provocado la salida de muchos accionistas y esto se ha reflejado en una fuerte caída en Bolsa. Una prueba de ello es Deoleo cuyos títulos valen ahora 0,034 euros, lejos de los 8,55 euros que llegaron a marcar en 2007.

El futuro de estas empresas tiene riesgos pero algunos inversores aprovechan la oportunidad que les brinda el mercado para tomar posiciones a precios de derribo y sacar partido de la recuperación una vez que los negocios se hayan saneado. Solo en estas cuatro cotizadas fondos de inversión de distinto tipo, principalmente hedge funds, mantienen participaciones que a precios de mercado están valoradas en más de 250 millones.

Pero que la situación sea delicada no implica que los que deciden apostar por este tipo de cotizadas no rentabilicen su inversión. El caso más reciente está en Deoleo que, a pesar de la volatilidad –del 7 al 12 de febrero sus acciones subieron un 160%, y del 13 y 14 cayeron un 44%– su comportamiento está reportando retornos atractivos. En el año sube un 27%. Uno de los beneficiados es Invesco. La gestora entró en el capital de la compañía en enero con un 1,56%. Coincidiendo con la aprobación del plan de reestructuración, elevó el peso al 2,069%. No obstante, el camino que debe recorrer está lleno de obstáculos. Entre las medidas aprobadas por la junta está la reducción del nominal a 0 euros y una posterior ampliación de capital de 50 millones. Esto supone que los pequeños inversores que a día de hoy tengan acciones las perderán. Eso, sí podrán participar en la ampliación de capital con sus derechos de suscripción preferente.
Situación delicada es también la que atraviesa OHL. Tras las fuertes desinversiones acometidas como parte de su plan de saneamiento, la empresa empieza a recoger los frutos. En los nueve primeros meses del año su ebitda se situó en a los 40,1 millones. Aunque continúa en números rojos, logró reducir las pérdidas un 99%, hasta 10,4 millones.

Esto y el posible acuerdo con los Amodio para entrar en el capital han permitido que las acciones recuperen más de un 86%, pasando de los 0,6 euros que marcaban en octubre de 2018 a los 1,12 euros de ayer al cierre. No obstante, esta recuperación sigue siendo muy débil si se comparan con la caída del 94% que registra desde 2014, cuando sus acciones llegaron a valer 17,5 euros. Aunque las acciones están todavía lejos, fondos como los de BlackRock (dispone de 0,33% del capital, según Bloomberg), Dimensional Fund Advisors (0,99%), y firmas como Charles Schwab Corporation (0,68%), Sand Grove Opportunities Master fund (4,07%) y la boutique de inversión Fourton OY (0,31%) mantienen participaciones en la compañía que a precios de mercado están valoradas en unos 22 millones.

Pero es Codere la que más apetito despierta. La empresa de juego, que en 2016 cerró la reestructuración mediante el canje de deuda y la emisión de nuevas acciones, intenta dejar atrás los años más duros. No obstante, su presencia en Argentina continúa causando estragos en las cuentas y en su calificación crediticia. Esto podría obstaculizar la refinanciación prevista de 775 millones. Aunque la incertidumbre que rodea a Codere es elevada, los hedge funds mantienen un peso destacado en el capital. Según datos de la CNMV la participación de estos inversores supera los 222 millones. Entre ellos destacan Silver Point, el fondo que gestiona Edward Mule, que controla de manera indirecta el 21,8% (unos 67 millones) y M&G, que posee el 20,97% (65 millones). Junto a estos se encuentran Abrams Capital Partners, que posee el 7%, Alden Global Opportunities Master (1,84%), Agbpi Fund (1,15%) y Evermore Global Advisors (5,24%).

En Dia, que a finales de noviembre cerró la ampliación de capital, la presencia de este tipo de inversores se limita a los 9,4 millones, con Vanguard (en enero elevó su presencia desde 0,36% al 0,4% del capital), Gescooperativo (0,48%), GVC Gaesco (0,14%) y Charles Schwab Corporation (0,29%) como principales representantes. Varios hedge funds, como Silver Point, ejercieron fuerte presión, como acreedores tras comprar deuda banca, a Letterone, el máximo accionista del grupo con un 74,8%.

No apto para pequeños inversores

Inversores institucionales. Invertir en estas compañías es una opción arriesgada, pero puede proporcionar unos retornos atractivos. Aunque en la Bolsa las rentabilidades positivas no están aseguradas, en el caso de compañías en proceso de reestructuración el riesgo es mucho mayor. Por eso, este tipo de inversiones no son aptas para los minoristas. Los que recurren a esta estrategia son los inversores institucionales y entre ellos destacan los hedge funds, fondos que recurren a todo tipo de estrategias – productos derivados o posiciones cortas– para lograr sus objetivos.

Ampliaciones de capital. Las ampliaciones de capital son una estrategia habitual en los procesos de reestructuración. Operaciones que provocan una fuerte dilución en los inversores, especialmente en el caso de los pequeños, cuya capacidad de acudir es mucho más reducida. Junto a las ampliaciones, el canje de deuda por capital es la otra alternativa más frecuente.

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