Banca

BBVA cuenta con unos créditos fiscales de 15.318 millones de euros

Dispone, además, de otros 2.207 millones por la integración de Catalunya Banc

Carlos Torres Vila, presidente de BBVA
Carlos Torres Vila, presidente de BBVA

BBVA cerró el pasado año con unos activos por impuestos diferidos netos garantizados y no garantizados (DTA) de 15.318 millones de euros, según consta en el informe anual del banco. De ellos, 4.027 millones de euros son créditos fiscales no garantizados y 9.363 millones son garantizados por el Estado. La cifra de los activos fiscales no garantizados es la más alta de los últimos años, mientras que los DTA avalados por el Estado son los mismos que un año antes, y están prácticamente generados en España, tras la crisis financiera.

Los DTA no garantizados de 2018 sumaron 3.907 millones de euros, y un año antes la cifra ascendía a 3.108 millones.

De los créditos fiscales garantizados 1.924 millones se generaron vía pensiones, mientras que 7.439 millones corresponden a insolvencias.

Además de los activos fiscales, el banco cuenta con otros 2.207 millones, cuyo origen es la integración de Catalunya Banc. El banco explica que esta cifra “no se ha reconocido  contablemente, como bases imponibles negativas y deducciones”, al no existir plazo legal “compensatorio”.

El banco que preside Carlos Torres, que cerró 2019 con un beneficio atribuido de un 3.512 millones de euros, con una caída del 35% por el ajuste en Estados Unidos, explica que fue en España donde generó más créditos fiscales. En concreto, 2.447 millones de euros (sin tener en cuenta los generados por Catalunya Banc). De esta cifra, el informe explica que 1.420 millones corresponden a créditos fiscales por bases imponibles negativas y deducciones y 1.027 millones han surgido como diferencias temporarias.

En México, los activos por impuestos diferidos netos se elevan a 1.083 millones, cifra superior a los 826 millones de euros registrados un año antes.

En América del Sur, la cifra de créditos fiscales se eleva solo a 84 millones, mientras que en Estados Unidos suman 122 millones y en Turquía ascienden a 278 millones de euros. El banco explica en dicho informe que “en base a la información disponible a 31 de diciembre de 2019, incluyendo los niveles históricos de beneficios y las proyecciones de resultados de las que dispone el grupo para los próximos 15 años, se consideran que se generarán bases imponibles positivas suficientes para la recuperación de los citados activos por impuestos diferidos no garantizados cuando resulten deducibles en función de la legislación fiscal”.

El banco, por otra parte, ha pagado a KPMG por los conceptos de auditoría 28,1 millones en 2019, a lo que se suman otros 1,5 millones por otros trabajos. En total, 29,6 millones abonados, frente a los 27,7 millones pagados un año a KPMG. Llama la atención que en el informe anual de BBVA no se incluyan los honorarios que ha abonado el banco a Garrigues, Uría y PwC por el informe forensic que están realizando por el caso ­BBVA-Villarejo.

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