Intu es solo la punta de los problemas del inmobiliario minorista

El mayor problema para el sector en Reino Unido es la falta de claridad sobre el valor de sus activos

Centro comercial Trafford Centre en Mánchester (Reino Unido).
Centro comercial Trafford Centre en Mánchester (Reino Unido).

El sector minorista del Reino Unido ha recibido otro golpe. La inmobiliaria británica Intu Properties perdió un tercio de su capitalización de mercado el martes [el miércoles rebotó casi un 10%] después de que un inversor rechazara su ampliación de capital. Una carga de deuda de 4.700 millones de libras (5.600 millones de euros) hace difícil un rescate. El mayor problema, para Intu y sus pares, es la falta de claridad sobre el valor de sus activos.

El plan de rescate de Intu parece tambalearse. La empresa, que posee centros comerciales como el Trafford Centre de Mánchester y varios en España, como Xanadú en Madrid, está tratando de recaudar dinero para reducir su carga de deuda, actualmente equivalente al 58% del valor de sus activos, hasta menos del 50%, lo que implica captar alrededor de 1.000 millones de libras (1.200 millones de euros) de nuevos fondos.

Pero eso seguiría dejándolo bastante endeudado. Los analistas de Berenberg calculan que necesita más de 2.000 millones de libras (2.400 millones de euros). Conseguir que un inversor ponga ese dinero, equivalente a 13 veces la capitalización del mercado de Intu, parece difícil. Link Real Estate Investment Trust, un inversor inmobiliario de Hong Kong, acaba de retirarse.

La deuda no es el único reto. El negocio de Intu, como el de muchos arrendadores, está pasándolo mal, a medida que las tiendas pierden clientes y piden rebajas en el alquiler. Eso hace difícil saber cuáles serán sus ingresos, y significa que necesita más dinero para hacer sus centros más atractivos para los inquilinos.

El valor de los activos netos de Intu, el valor de su propiedad menos su deuda, cayó un 21% en el año hasta finales de junio. Berenberg cree que ya habrá disminuido un 30% más desde entonces. Y a medida que cae el valor de la propiedad de Intu, sus problemas empeoran: muchos activos se mantienen en vehículos de propósito especial, que se ven obligados a desviar dinero en efectivo para pagar a los titulares de bonos si se incumplen los compromisos.

Si Intu no puede reunir capital de los accionistas o de nuevos inversores, podría intentar venderse a un rival. Sin embargo, grupos inmobiliarios como Hammerson están reduciendo su presencia en la venta al por menor del Reino Unido.

Lo mejor que puede hacer quizás sea recurrir a un inversor inmobiliario oportunista o un fondo de capital privado, que podría recapitalizar el negocio al mismo tiempo que lleva a cabo una reestructuración deuda.

El inconveniente es que es probable que sea muy compleja, dados los diferentes intereses de los acreedores. Puede que algunos tenedores de bonos con garantía sobre los mejores activos no estén dispuestos a sufrir pérdidas.

Es posible que los rivales de Intu no tengan los mismos problemas de balance, pero sus problemas muestran que es probable que los valores de las inmobiliarias minoristas del Reino Unido tengan que seguir cayendo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías