De Meo arranca en Renault con una vertiginosa cuesta arriba

Es esencial revivir la moribunda alianza con Nissan, pero primero debe lidiar con la rentabilidad en casa

Luca de Meo, CEO de Renault a partir de julio.
Luca de Meo, CEO de Renault a partir de julio.

El actual plan estratégico de Renault se llama Drive the Future (Pilota el futuro). El nuevo CEO de Renault a partir de julio, Luca de Meo, debe confiar en que el horrendo pasado reciente de la firma no lo detenga. Es esencial revivir la moribunda alianza con Nissan, pero primero debe lidiar con la rentabilidad en casa.

Si la historia de Renault es fea, su futuro tampoco parece muy atractivo. El descenso de las ventas y el incremento de los costes de compliance provocaron hace tres meses un profit warning para todo el año. No es probable que esas presiones se alivien a corto plazo. Los analistas de Fitch no ven crecimiento en las ventas en Europa, que supone la mitad de los ingresos de Renault, en los próximos dos años.

Al tiempo, las nuevas y estrictas normas de emisiones de la UE mantendrán la presión al alza sobre los costes de compliance. No es de extrañar que la acción de Renault se haya hundido un 35% desde mediados de octubre, frente a la subida del índice mundial de automóviles y sus componentes de Thomson Reuters.

Al menos en lo que se refiere a renovación de marca, De Meo tiene experiencia: se le atribuye el incremento de las ventas de Seat. El hecho de que parte de su carrera tuviera lugar en Fiat, donde ayudó a lanzar el icónico Fiat 500 bajo el mando de Sergio Marchionne, también debería proporcionarle información valiosa sobre su par italiano.

Puede que arreglar la cuestión de la rentabilidad sea la parte fácil, pero la otra prioridad de De Meo es resucitar la tensa alianza con Nissan. Comparten plataformas de producción para vender en mercados cruciales de Estados Unidos, Asia y Europa. El hecho de que las ventas de Nissan también estén hundidas últimamente implica que el consejero delegado, Makoto Uchida, esté centrado principalmente en la reestructuración interna.

Renault, que tiene un 43% de su socio japonés, tiene un dividendo compuesto en parte por el efectivo que recibe de Nissan. Los analistas prevén un fuerte recorte de los dividendos anuales cuando la firma anuncie los resultados del año completo el mes que viene. De Meo tiene un arduo trabajo por delante.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías