La banca de Wall Street recibirá por fin algo de maná de la Fed

Otendrá algún alivio de los retoques del mercado de repos

Letrero de Wall Street, calle de la Bolsa de Nueva York.
Letrero de Wall Street, calle de la Bolsa de Nueva York.

Es difícil compadecerse de la gran banca de Wall Street, aunque apenas se haya beneficiado de los cambios regulatorios de Trump y la Fed, que sí han venido bien a sus pares de menor tamaño y a otras industrias. La Fed les dará cierta satisfacción en los próximos meses; aunque no se les permitirá de repente recortar sus niveles globales de capital, sí obtendrán algún alivio de los retoques del mercado de préstamos a corto plazo o repos.

En septiembre, los tipos repo se multiplicaron por más de 4, hasta situarse en el 10%. Ni siquiera lo provocó una crisis real. Los grandes bancos exacerbaron el repunte al no cambiar las reservas –básicamente una forma de efectivo– por bonos del Tesoro. Las reglas de la poscrisis tuvieron gran parte de culpa.

Técnicamente, la deuda pública recibe el mismo trato que el efectivo para muchos de los requisitos de capital de los bancos, como el coeficiente de cobertura de liquidez. Pero el vicepresidente de la Fed, Randy Quarles, ha dicho que muchos bancos sienten presión regulatoria para favorecer las reservas. En última instancia no son intercambiables: un cliente que quiera pedir prestados 1.000 millones cuando el mercado de repos está cerrado no va a aceptar bonos.

Es probable que la Fed alivie esta situación creando un mecanismo permanente. Los bancos podrían obtener efectivo de la Fed a cambio de activos de alta calidad como deuda pública casi en cualquier momento en día hábil. Eso debería persuadir a sus oficinas de repos de que tengan más bonos del Tesoro, en lugar de acumular reserva, y así ganar algo más de dinero. También permitiría a los bancos reducir las reservas que poseen para satisfacer sus testamentos vitales; los ocho grandes podrían recortar drásticamente los 800.000 millones que tienen guardados, según la Fed de Nueva York.

Haría falta habilidad al fijar las empresas y activos permitidos, y el tipo adecuado: si es muy alto crearía un estigma; si es muy bajo, la Fed terminaría dirigiendo todo el mercado.

No sería el alivio que esperan los bancos, pero aun así sería bienvenido.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías