Gonzalo Muñoz: “Cataluña es la región que avanza más rápido en ambición climática”

Dirige y promueve las acciones de alto nivel a favor del clima en empresas, regiones, ciudades y organizaciones civiles. Este chileno busca sumar más actores no gubernamentales a su Alianza de Ambición Climática

Gonzalo Muñoz, High-Level Climate Champion de la COP25
Gonzalo Muñoz, High-Level Climate Champion de la COP25.

Lidera la agenda global de acción climática, lo que se ha denominado el High-Level Climate Champion de la COP25 o campeón climático de alto nivel, una figura que nace entre la COP20 (Lima) y la COP21 (París), con un mandato de dos años, para sumar a más actores no gubernamentales –empresas, Gobiernos locales, autonómicos, emprendedores, sociedad civil– a la lucha contra esta emergencia mundial y así promover cambios en energía, transporte, ciudades, industrias...

Gonzalo Muñoz (Valparaíso, Chile, 1971), profesional de las ciencias agropecuarias y medioambientales, afirma que entre 2018 y 2019 se ha incrementado el interés de este colectivo, lo que no ocurría desde 2015, a través de la Alianza de Ambición Climática, lanzada en setiembre pasado en Nueva York. El dueño de la compañía de reciclaje e innovación en economía circular TriCiclos cree que las compañías deben tener “objetivos vinculantes exigibles y trazables en el tiempo”.

¿Qué balance hace hasta la fecha de la iniciativa que dirige?

En 2015, en París, se aumentó de manera considerable la actividad de los actores no estatales, y ahora, entre 2018 y 2019, se está generando un segundo pico. Esperamos un aumento este año de la implicación, lo que confirmaremos el próximo día 11, cuando presentaremos los datos de las iniciativas de acción climática. Hasta la fecha, hay 10 regiones, 102 ciudades, 83 empresas y 12 inversionistas que dedicarán 2,4 billones de dólares para el objetivo de carbono neutro en 2050.

Las compañías y los Gobiernos locales deberían tener objetivos climáticos vinculantes y visibles en el tiempo

¿Quiénes participan en concreto?

Tenemos Gobiernos locales –y autonómicos en el caso de España–, subnacionales, ciudades, que están entendiendo la dinámica de descarbonizar sus territorios, que es urgente alcanzar las emisiones netas cero. Y en el mundo empresarial hemos mostrado cuán relevante es que esta agenda deje de ser solo para las grandes multinacionales e involucre a pymes e industrias más allá de la energética o la forestal, y sin importar su tamaño o localización.

¿Pero quiénes se han involucrado en España?

Cataluña es la región que está avanzando más rápido, figura junto a California, Hawai, Nueva York, Queensland, Escocia, South Australia, Victoria, Australia Capital Territory..., y estamos también en conversaciones con País Vasco. En cuanto a ciudades, Madrid, que se comprometió el 23 de septiembre [en la semana del clima en Nueva York], y Barcelona son las únicas españolas en la lista.

¿Y en el caso de las empresas?

Nos hemos reunido con Forética, Ecodes, las empresas que están vinculadas a la Red del Pacto Mundial, grandes corporaciones... A nivel empresarial, hay muchas instancias a través de las cuales hemos ido movilizando los actores, como C40, Global Covenant of Mayors, Under2 Coalition, para que los Gobiernos locales se conecten con estas organizaciones que globalmente están articulando los compromisos climáticos.

Las protestas en Chile nos han sorprendido; sabíamos que había desigualdad, pero no que se iban a expresar con esa intensidad

¿Cuántas pymes se han sumado?

No puedo contarlo hasta el día 11.

¿Cree que hay que fijar objetivos vinculantes para responder a esta emergencia climática?

En lo que respecta a mi agenda, sí, deben ser compromisos vinculantes. Y en el sector empresarial hablamos de compromisos que tienen que tomarse desde la dirección para que sean exigibles y trazables en el tiempo. Necesitamos ver progresos demostrables en el corto, medio y largo plazo, y lo mismo a nivel de los municipios; esperamos que los alcaldes y las autoridades locales tengan la capacidad de comprometer acciones inmediatas y visibles para los votantes. Como es una crisis de proporciones, que requiere cambios profundos, se necesita conocimiento, empatía, voluntad y determinación por parte de los líderes mundiales.

Tiempo de actuar es el lema de esta COP25, pero a la vez se dice que, como es una cumbre de transición a Glasgow, no se esperan grandes anuncios. ¿No es un mensaje contradictorio?

Porque justamente son dos agendas distintas, una es la de negociación, que todavía tiene pendiente la firma del artículo 6 [fijar un precio homogéneo del carbono], y otros temas que no me corresponde liderar. El segundo tema de la agenda es la de acción climática, donde sí esperamos que pueda haber avances significativos mediante la Alianza de Ambición Climática lanzada en septiembre pasado en Nueva York. No hay excusas para no sumarse, o peor aún, el no sumarse a esta lista, que entiende la urgencia del momento y el imperativo moral de actuar, es una declaración muy dura.

Gonzalo Muñoz, en un momento de la entrevista en la redacción de CincoDías.
Gonzalo Muñoz, en un momento de la entrevista en la redacción de CincoDías.

¿Cómo afecta la crisis social en Chile a la toma de decisiones y a la imagen de la propia cumbre, que tuvo que cambiar de lugar antes de llegar a Madrid?

Las condiciones no estaban dadas para sostener la cumbre en Santiago, por lo tanto, tuvo que movilizarse a Madrid gracias a la generosidad del Gobierno y el pueblo español. Una señal tremendamente valiosa, ya que permite tener también más fe sobre la capacidad de colaboración que son capaces de asumir los países cuando hay una urgencia y tienen que tomarse de la mano y avanzar en pos del bien común, en este caso, para defender el multilateralismo, la integridad del proceso de negociación climática. Dicho esto, lo ocurrido en Chile es algo que no podemos desestimar. Nos ha sorprendido a todos o a la gran mayoría, porque hasta hace un mes y pico era un país reconocido por su estabilidad en la región, donde ciertas condiciones de relaciones entre las personas y las instituciones se daban por sentado. Si bien sabíamos que había niveles de desigualdad que eran insostenibles, nadie fue capaz de prever que se iban a expresar con esa intensidad.

¿Qué papel debe jugar el sector privado en esta lucha?

Tiene que entender muy bien que esto es una urgencia basada en datos y evidencia científica; que hoy está cambiando la realidad no solo de muchas personas y especies, sino también la de muchos negocios en el mundo. Hoy toca comprometerse con liderar. La pregunta que dejo a los empresarios es: ¿vas a esperar que esto sea algo obligado o tendrás la habilidad de anticiparte y contarle al mundo que de verdad lo hiciste por convicción?

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