El replanteamiento de Unicredit es un antídoto para el lento crecimiento

La promesa de 8.000 millones en dividendos y recompras de acciones debería animar a los inversores

Sede de Unicredit en Milán (Italia).
Sede de Unicredit en Milán (Italia).

Unicredit está saliendo del modo reestructuración. La promesa del martes de 8.000 millones de euros en dividendos y recompras de acciones debería animar a los accionistas del mayor banco de Italia. Dado que los tipos de interés ultrabajos limitarán el crecimiento, bien está un regalo de Navidad.

Después de reducir su stock de préstamos dudosos en 50.000 millones de euros, el consejero delegado de Unicredit, Jean Pierre Mustier, promete aumentar los dividendos a 6.000 millones entre 2020 y 2023 y recomprar otros 2.000 millones en acciones.

Esto debería mejorar el atractivo de los títulos del banco italiano, cuya rentabilidad media por dividendo del 2,3% en los últimos cinco años es la mitad de la de Santander o de la de Société Générale, según los datos de Refinitiv.

Por otro lado, se espera que los ingresos y las ganancias de Unicredit apenas mejoren. El prestamista de 28.000 millones de euros se ha fijado como objetivo unos ingresos de 19.300 millones para 2023, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 0,8%.

Se espera que el beneficio neto solo alcance los 5.000 millones de euros, en comparación con el objetivo de 4.700 millones en 2019, una vez ajustado por las partidas no operativas. A pesar de los 8.000 empleos recortados, los costes se mantendrán estables en términos generales.

La perspectiva de un crecimiento moderado no es culpa de Unicredit. Los tipos de interés en mínimos implican que el margen entre lo que los bancos cobran por los préstamos y lo que pagan a los depositantes se esté reduciendo. Se espera que la rentabilidad sobre el capital tangible del banco sea igual o superior al 8%, que no es suficiente para cubrir su coste de capital.

Para ayudar a contrarrestar esta tendencia, Unicredit está tratando de reajustar su estructura interna. Tiene previsto agrupar sus actividades en el extranjero, excepto Turquía, en una unidad no cotizada con sede en Italia, y limitar los préstamos intragrupo. La consolidación de los activos más preciados del banco debería facilitar su venta si necesita capital.

Estos pasos deberían hacer que Unicredit gane algunos puntos ante los reguladores. Reconociendo los esfuerzos realizados por el banco en el pasado para reducir el riesgo, el Banco Central Europeo ha acordado reducir las reservas obligatorias de capital del banco.

En el futuro, es posible que se le pida a Unicredit que emita menos bonos para cumplir con las próximas reglas de capital para los grandes bancos, llamadas MREL (mínimo requerido de pasivos elegibles).

Emitir menos capital significa reducir los costes de financiación del banco, lo cual debería ofrecer cierta protección a la cuenta de resultados mientras los ingresos se estancan. Unicredit debería esperar que los inversores se centren en eso, y en la rentabilidad de los dividendos, en lugar de en la artrítica línea superior.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías