Wolters Kluwer presenta el informe 'Innovación y tendencias en el sector legal'

La obra aborda el futuro de la profesión y sus complejidades

De izquierda a derecha: Teresa Mínguez (ACC), Natalia Martos (Legal Army), Cristina Retana (Wolters Kluwer) y José María Ortiz (Universidad Francisco de Vitoria); durante la presentación del informe.
De izquierda a derecha: Teresa Mínguez (ACC), Natalia Martos (Legal Army), Cristina Retana (Wolters Kluwer) y José María Ortiz (Universidad Francisco de Vitoria); durante la presentación del informe.

La Fundación Pons acogió ayer la presentación del informe Innovación y tendencias en el sector legal, publicada por Wolters Kluwer. En esta segunda edición, la obra aborda materias de gran relevancia en la profesión para así analizar el entorno en el que desarrolla su trabajo la abogacía y los retos a los que se enfrenta actualmente. En este sentido, examina los diferentes factores que pueden favorecer la transformación tecnológica de las firmas y anticipa las tendencias más innovadoras que están por venir.

Durante el acto, Natalia Martos, CEO de Legal Army y una de las autoras del anuario, explicó que su reto radicó en comunicar que no eran un despacho de abogados sino un Alternative Legal Services Provider (ALSP). Este servicio se diferencia de una firma tradicional en su estructura y su naturaleza de empresa, ya que tiene inversores, se automatizan muchas tareas que abaratan el coste y permiten dar al cliente tarifas cerradas. Al hacer un uso más intensivo de la tecnología, se consiguen automatizar muchos procesos, lo que se traduce en “muchos menos abogados que aporten valor donde realmente aportan valor”.

Sobre qué puede aportar la tecnología, Cristina Retana, directora de Innovación y Contenidos de Wolters Kluwer España y Portugal, indicó que "puede generar pequeños cambios que añaden un gran valor". En este sentido, destacó el papel de las herramientas tecnológicas para eliminar tareas reiterativas y administrativas "que siguen haciéndolas abogados junior”. No obstante, antes de implantar ninguna medida, lo primero que ha de tener claro el despacho es el problema se quiere resolver para después decidir qué tecnología aplicar. “Hay cuestiones que no necesitan inteligencia artificial”, advirtió.

Por su parte, Teresa Mínguez, representante de la Association of Corporate Counsels (ACC) en España y directora del departamento de legal y compliance en Porsche Ibérica, subrayó el papel cada vez más importante que están adoptando las asesorías jurídicas internas dentro del consejo de administración de las empresas. "La gestión del riesgo ha ganado peso y ha favorecido la comunicación entre ambas partes", explicó. Asimismo, la abogada alertó del riesgo reputacional que supone para una compañía infringir una normativa: "es muy difícil remontar, los incumplimientos salen muy caros".

Por último, José María Ortiz, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Empresariales y Sociales de la Universidad Francisco de Vitoria, afirmó que los nuevos abogados "van a necesitar capacidades analíticas, de programación, de datos, redes o ciberseguridad". Sin embargo, tiene claro que los datos no sustituirán al profesional jurídico "porque cada vez será más importante la experiencia, el sentido común y la prudencia”. En cuando a la universidad, confiesa que “vive encarcelada por la regulación” en un momento en el que las metodologías de enseñanza deben cambiar a la velocidad de los estudiantes, que ya no quieren trabajar 24/7 y valoran su vida privada. “La mayor parte de la innovación no está en la Universidad, si no en la empresa”, concluyó.

Normas
Entra en El País para participar