El panorama económico que dejan las elecciones del 10N

Tal y como hemos visto en Alemania, es posible que dos partidos con programas distintos se pongan de acuerdo y gobiernen en coalición

elecciones generales

Una vez obtenidos los resultados de las elecciones, el PSOE se encuentra en una situación parecida o incluso peor a la que nos llevó a las urnas. Constatamos el gran incremento de votos y escaños de VOX, una cierta mejoría del PP, reducción de escaños de Unidas Podemos y descalabro de Ciudadanos, que ya ha llevado a la dimisión a Albert Rivera. También observamos la consolidación o mejora de las alternativas nacionalistas e independentistas.

En el terreno económico, España se enfrenta a una situación de desaceleración, la previsión de la Comisión Europea es de un crecimiento del PIB de 1,9% para 2019 y del 1,5% para 2020. El dato de paro en octubre ha sido el peor desde 2012 (97.248 nuevos desempleados). Además, existe un entorno internacional difícil con la amenaza del Brexit, la guerra comercial con Estados Unidos, que ya afecta a productos básicos españoles (vino, queso o aceite de oliva), o las dificultades de la economía alemana. En el apartado nacional es importante afrontar y solucionar la crisis en Cataluña y tratar de mantenernos en la senda del crecimiento económico y de la creación de empleo.

Respecto a las propuestas económicas, los partidos de izquierda (PSOE, Podemos) optan por el gasto social y aumentar la recaudación incrementado los impuestos a las grandes empresas y a los ciudadanos con mayores ingresos y grandes patrimonios con la intención de reducir la desigualdad. Además, se introducen impuestos novedosos sobre transacciones financieras o sobre el CO2. Por otra parte, los partidos de derecha (PP, Ciudadanos y VOX) prefieren reducir impuestos con la esperanza de que se incremente la actividad económica y así aumentar la recaudación, siguiendo los postulados de Arthur Laffer y confían en el liberalismo económico para poder hacer frente a una posible crisis.

A la hora de formar Gobierno se vislumbran varias opciones: la suma de los gobiernos de izquierdas, nacionalistas, regionalistas y Ciudadanos para no tener que depender de los independentistas. Otra opción sería una gran coalición entre PSOE y PP. Ambas opciones son difíciles. Por una parte, la política económica de la primera opción significa ponerse de acuerdo una multitud de partidos: PSOE, Podemos, Más País, PNV, PRC, Teruel existe, BNG y Ciudadanos. Algunos de estos partidos no coinciden en sus políticas económicas fundamentales. La otra opción, a priori más simple, es una gran coalición del PSOE y PP con un programa económico pactado y de interés para el país. Ninguna de estas opciones es sencilla y las recientes declaraciones del PSOE y PP no hacen ver que esta gran coalición sea posible. La otra opción, es de nuevo elecciones, aunque como ya hemos visto, todo es susceptible de empeorar.

Desde luego parece muy difícil el escenario de que un solo partido consiga una mayoría absoluta o incluso obtener un pacto fácil para gobernar. Los partidos deben aceptar esta nueva realidad política: deben pactar con partidos que no son afines. La negativa de Ciudadanos y del PSOE a formar gobierno y la convocatoria de nuevas elecciones ha llevado a una situación peor a ambos partidos.

En Alemania ya entendieron hace tiempo esta nueva realidad política y los dos grandes partidos han gobernado en coalición. Tal vez los partidos deben anteponer el interés nacional a sus propios intereses de partido. En cuanto a las políticas económicas sería interesante ver como reconciliar el gasto social y la lucha contra la desigualdad con el liberalismo económico y la reducción de impuestos. Tal y como hemos visto en Alemania, es posible ponerse de acuerdo.

Esperemos que se pueda formar un gobierno y que España pueda acometer reformas estructurales necesarias para hacer frente a tiempos difíciles en materia económica. Tenemos varios retos y oportunidades que debemos solucionar y de los que va a depender nuestro futuro crecimiento económico: economía circular y sostenibilidad, solucionar el problema demográfico y de la España vacía, integración de la economía española en la cuarta revolución industrial, energías renovables, mejora del sistema educativo, inmigración, eficiencia económica del Estado, emprendimiento, innovación…

También necesitamos un Gobierno estable que puede trabajar para solucionar los grandes desequilibrios de la economía española: déficit público, desempleo, incremento de la productividad, deuda del sector privado, envejecimiento de la población y sostenibilidad de las pensiones.

Todos los partidos políticos tienen en común la solución de estos retos y desequilibrios. Además, deben potenciar las áreas donde España tenga ventaja competitiva y potenciar la innovación y el emprendimiento. El Gobierno debe estar pensando en obtener un entorno económico propicio para que surjan empresas innovadoras y con éxito como Inditex o Mercadona que lideren el futuro crecimiento del país.

Aunque las opciones son difíciles, los partidos deben hacer un esfuerzo por buscar los aspectos en común, pactar y pensar en el bien del país. En vista de lo sucedido, el escenario de unas nuevas elecciones no parece que vaya a solucionar el problema de formar Gobierno. En cuanto a las políticas económicas, tal y como hemos visto, son claramente distintas dependiendo de la ideología, pero no es imposible llegan a un acuerdo en este punto. La desaceleración económica es un hecho y necesitamos un Gobierno que aplique políticas económicas efectivas para hacer frente a una posible crisis.

Jorge Hernando Cuñado es Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nebrija