Francisco José Ruiz: “Hay intermediarios que se llevan el 20% de la venta de entradas”

Es el fundador de Entradium, una plataforma de tiques para espectáculos

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Insiste en que el dinero que se recauda con los espectáculos culturales debería ir para los artistas y los organizadores. Tras cofundar la plataforma de comercio electrónico Tinytien y la agencia de marketing Socialmenta, Francisco José Ruiz (Madrid, 1989) lanzó, hace cinco años, Entradium, una plataforma de venta de entradas con gastos de gestión reducidos, que ya cuenta con 2.100 eventos abiertos.

No es la primera vez que se embarca en un proyecto digital, ¿qué aprendió de las experiencias anteriores?

Muchísimo, sobre todo de las relaciones con los socios. Las primeras personas que contratas son las más importantes porque son las que te hacen sacar el proyecto adelante. También a saber vender. Al final, para todo, ya puedes tener el mejor producto del mundo, que si no lo vendes no sirve de nada. Creemos que en estos años hemos entendido mejor qué es lo que quiere el mercado, cómo comunicárselo y por tanto, cómo venderlo.

¿Cómo han logrado reducir los gastos de gestión?

Empezamos con unos gastos de gestión del 1% más IVA, la competencia cobra entre un 10% y un 15%, algunas incluso llegan al 20%; cuando nacimos, vimos que eso era muchísimo. Lo que nosotros nos preguntamos es por qué ellos ganan tanto. Siempre hemos defendido la eficiencia, nacimos con un equipo pequeño, con tecnología muy nueva... Pero no entendemos que una plataforma de venta de entradas, que al final es un intermediario, no es un artista ni alguien que esté asumiendo un riesgo, pueda llegar a llevarse el 20% de la venta de entradas.

La mayor parte de los espectáculos de Entradium son de pequeño tamaño, ¿es escalable la plataforma?

La herramienta está preparada para cualquier tipo de evento, ya sean 10 personas o 50.000, pero los promotores más sensibles al precio son los que tienen eventos más pequeños o de un aforo más reducido, que suelen tener también menor importe. Por eso empezamos a crecer con los espectáculos pequeños y medianos, pero cada vez más se apuntan también los grandes. Los pequeños son los que iniciaron el cambio y los que nos han hecho crecer; en España hay una cantidad brutal de pequeños y medianos espectáculos. Todos conocemos los grandes festivales y teatros, pero el resto tienen la misma necesidad de venta de entradas.

¿Han apreciado estos eventos una mayor afluencia desde entonces?

Muchos de ellos no vendían online antes, pues si un porcentaje muy grande del precio de la entrada tenía que destinarse a la plataforma de ventas, no era viable. No sé si habrán notado un crecimiento o no, pero hablando con ellos sí que nos han comentado que antes no podían hacer este tipo de distribución, y ahora sí, porque la cantidad que cobramos es muy pequeña. Al final, nuestro cliente, al que cobramos, es al promotor del evento.

Los gastos de distribución son siempre un porcentaje, ¿por qué no son un coste fijo?

Nuestra primera idea fue cobrar por todo el precio de la entrada. Pero luego vimos que uno de los costes que tenemos todas las plataformas es el cargo que realiza la pasarela de pago. Ese coste es siempre un porcentaje, por eso prácticamente todas las compañías tenemos esa diferencia en función del precio del espectáculo. Muchos de nuestros competidores tienen un mínimo para los gastos de gestión, aunque sea un euro, lo que hace que para muchos espectáculos, que tienen un precio bajo, por ejemplo, cinco euros, esto sea una proporción muy grande. Nosotros no tenemos ni fijos ni mínimos para no penalizar a las entradas más baratas.

La reventa es uno de los grandes retos del sector, ¿propone alguna solución a este problema?

Nosotros nos dedicamos solo a la venta primaria, pero le damos al promotor la opción de tomar medidas para evitar la reventa, como es poner el nombre a cada una de las entradas. Nos parece un problema que muchas veces viene orquestado por la organización o por la propia plataforma de venta, ya hemos visto casos como el de ­Ticketmaster. Yo creo que existen suficientes herramientas para limitarla, pero depende de que tanto la industria como las plataformas quieran hacerlo. Sí que nos hemos planteado lanzar en algún momento una especie de mercado interno de reventas, con una serie de normas: a un precio limitado, que sigan quedando asientos de ese tipo disponibles... Al final lo importante para un artista es que la sala esté llena.

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