La actitud que supera la montaña del cáncer

Seis mujeres que han superado un cáncer de mama participan en el Reto Pelayo Vida Andes 2019

El presidente del grupo Pelayo, José Boada, posa junto a las seis expedicionarias del Reto Pelayo Vida de este año, Raquel, Felisa, Vicky, Begoña, Estrella y Rina.
El presidente del grupo Pelayo, José Boada, posa junto a las seis expedicionarias del Reto Pelayo Vida de este año, Raquel, Felisa, Vicky, Begoña, Estrella y Rina.

A Vicky, Estrella, Felisa, Raquel, Begoña y Rina les une su carácter luchador y su confianza en sí mismas para superar una enfermedad como el cáncer de mama y seguir adelante con sus vidas. Y juntas afrontan ahora otro exigente desafío, en este caso deportivo, el Reto Pelayo Vida Andes 2019. Esta es la quinta edición del reto, que partió el día 24 de septiembre rumbo a La Paz, en Bolivia, y las traerá de vuelta a España el 13 de octubre. Antes fueron los retos de Annapurna Bike 2018, Polar 2017, Transatlántica 2016 y Kilimanjaro 2015.

Las expedicionarias, cinco españolas y una mexicana, recorrerán casi 120 km en bicicleta de montaña sobre el desierto de sal más grande del mundo, el Salar de Uyuni, en Bolivia. La prueba se realiza en dos etapas, para recorrer el desierto de sur a norte que, aunque es un terreno llano, tiene la dificultad de que está situado a 3.663 metros de altitud.

La segunda fase de la aventura se traslada luego al Parque Nacional de Sajama, en donde deben escalar el Nevado Sajama, el pico más alto del país andino y el décimo volcán más alto del mundo. Los 6.542 m de altitud y la dificultad del terreno, con tramos expuestos con pendientes, grietas, nieves perpetuas y unas bajísimas temperaturas, hacen de este Reto Pelayo Vida, probablemente, la más complicada de sus cinco ediciones. El ascenso está organizado en tres etapas. Primero, ascender hasta el campamento base situado a 4.800 metros de altitud; escalar luego hasta el campo de altitud, a 5.600 m, para finalmente atacar la cumbre de 6.542 metros de altura.

La iniciativa tiene como patrocinadores a Pelayo Seguros, Quirónsalud, Mercedes-Benz Madrid, Solgar, Bluetab y Lenovo

“Lo que pretendo es la oportunidad de encontrarme conmigo misma y demostrarme que puedo con todo lo que me proponga. Que hay mucha vida durante y después del cáncer”, asegura Victoria Martínez, Vicky, madrileña de 48 años y portavoz del grupo. “Y con el Reto Pelayo Vida, poder transmitir un mensaje de superación, de fuerza, de ilusión y de esperanza a muchísimas mujeres que en estos momentos o han pasado o están pasando la enfermedad”, enfatiza.

Su compañera Begoña Conde, también madrileña, de 52 años, la mayor del grupo, cuenta que se presentó al reto “para que todo mi entorno viera que yo me encuentro bien, que al repartir las cartas que te da la vida me había tocado en esa mano un cáncer, pero que estaba bien y que podía hacerlo”.

Las seis expedicionarias han sido elegidas de entre 282 candidatas este año, que en todas sus ediciones acumula 808 candidaturas de mujeres supervivientes de cáncer provenientes de 11 países. Para ser seleccionadas tuvieron que superar dos pruebas físicas, el ascenso a Peña Urbina, en la Cordillera Cantábrica, que realizaron 17 mujeres, y una segunda en Sierra Nevada, ya con nueve candidatas, para escalar el Pico Veleta, el Mulhacén y el cerro de los Machos, describe Begoña Conde.

Duro entrenamiento

Desde que fueron seleccionadas, en abril, han tenido duras sesiones de entrenamiento, con escaladas en Picos de Urbión y Sierra Nevada y también trabajo en el gimnasio, “con la bicicleta a toda potencia, porque lo que necesitas es que los cuádriceps te respondan”, apunta Begoña. En cualquier caso, “sí que es cierto que no necesitas ser una deportista de élite. La fuerza mental, la ilusión y las ganas mueven montañas”, destaca Vicky.

Importante para afrontar el desafío ha sido para ambas, como para todas, el apoyo y la comprensión recibidos en el trabajo, Begoña en Kantar Media y Vicky en Casen Recordati, primero cuando recibieron el diagnóstico de cáncer y luego cuando se embarcaron en esta aventura.

La iniciativa de responsabilidad social corporativa engloba a distintas empresas. Cuenta como patrocinadores con Pelayo Seguros, Quirónsalud, Mercedes-Benz Madrid, Solgar, Bluetab y Lenovo. Quirónsalud participa como proveedor médico oficial por cuarta vez consecutiva y ha realizado a las seis expedicionarias distintas pruebas en sus centros de Madrid, Cáceres y Sevilla. La Fundación CRIS contra el cáncer es el colaborador social de la expedición por segunda vez, después del Reto Pelayo Vida Annapurna Bike 2018. La expedición cuenta con el apoyo de Universo Mujer del Consejo Superior de Deportes.

Antes de partir rumbo a La Paz, las seis expedicionarias lanzaron un mensaje de esperanza a las mujeres que han padecido cáncer o lo sufren en estos momentos y animaron a superar la enfermedad a través del deporte y la buena alimentación.

Experiencia vital

Noelia Galán (Sabadell, 41 años) participó el año pasado en el Reto Pelayo Vida Annapurna Bike 2018. Agente de seguros, conocía la iniciativa de su etapa en Pelayo (2010-2016). Cuando le diagnosticaron cáncer, el 12 de julio de 2017, recibió el apoyo de sus excompañeros que, en un mensaje de esperanza, la emplazaron para participar en el Reto Pelayo del año siguiente. Y lo consiguió, superó la enfermedad y fue seleccionada para recorrer más de 300 kilómetros de distancia en bicicleta de montaña a través del valle del Annapurna, en Nepal.

“Me hacía muchísima ilusión participar, era una manera de homenajear a mi madre, que murió de cáncer con 48 años, y de cerrar el asunto del cáncer. Y dejarles un mensaje a mis hijos, de 11 y 7 años. Lo he hecho por amor”, asegura Noelia.

“Después del reto me ha cambiado la vida. Ya el cáncer te cambia la vida, valoras todo mucho más. Pero después del reto no podía estar encerrada en la oficina, haciendo un trabajo que no me llenaba, estaba perdida. Tras esa sensación de libertad es duro volver a la rutina, a la normalidad. Porque durante el reto era yo en estado puro, no era la madre de… ni la hija de… Es mi esencia, como cuando era pequeña, solo pensando en mí misma”, afirma. Dejó su trabajo en febrero y ahora colabora con una empresa relacionada con la bicicleta, Bikefriendly.

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