El hundimiento de Thomas Cook pone en estado de emergencia al sector turístico español

El Gobierno convoca de urgencia al sector y Comunidades Autónomas, mientras los hoteleros piden retener a Ryanair y bajadas en las tarifas aéreas para atraer operadores

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Decenas de pasajeros, en la jornada de hoy, ante los mostradores de facturación del aeropuerto de Palma de Mallorca.

La caída de Thomas Cook, uno de los mayores turoperadores europeos, ante la negativa del Gobierno británico a lanzarle un salvavidas de 200 millones de libras (unos 225 millones de euros), ha motivado un fuerte terremoto en el sector turístico español. El grupo ha quebrado dejando unos 600.000 clientes afectados, muchos de ellos de viaje por España.

La primera preocupación en el día de hoy es la búsqueda de vías para que puedan concluir la estancia y, ante todo, recolocar a miles de viajeros en vuelos de vuelta a Reino Unido. La ministra en funciones de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha llamado a agentes del sector turístico y a los Gobiernos de las Comunidades Autónomas a una mesa de trabajo en la que se pretende gestionar una crisis que puede generar fuerte impacto en el turismo español. Cuatro millones de turistas en España dependen de Thomas Cook.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) pide al Gobierno una negociación con Ryanair en busca de que reconsidere el anunciado cierre de tres bases canarias y la de Girona

Y es que, la segunda derivada del derrumbe es la de grupos hoteleros y aerolíneas que se convierten automáticamente en acreedores, pese a que muchos de ellos habían pasado a cobrar por adelantado o con garantías ante la asfixia financiera que había puesto en jaque a Thomas Cook. Desde Exceltur se estima que la deuda de Thomas Cook con el sector hotelero español asciende a 200 millones, según informó Efe.

Esta debacle, largamente anunciada, deja por último un descomunal cráter en el mercado a la espera de que se abra una dura batalla comercial entre turoperadores, compañías aéreas y hoteleras por ocupar el hueco. TUI, Ryanair o Easyjet ya tuvieron ganancias ayer en Bolsa.

De momento, Baleares y Canarias, destinos preferentes en la oferta del turoperador, se quedan sin su primer alimentador de turistas extranjeros. Desde la CEOE se habla de “tragedia para la economía canaria” y UGT selaña que 13.000 puestos de trabajo en las islas (10% del empleo en la hostelería) están en riesgo. La presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), María Frontera, afirma que esta tormenta es “de una magnitud sin precedentes” para Mallorca.

La previsión de Thomas Cook para el presente ejercicio pasaba por traer cuatro millones de turistas procedentes de 15 países europeos, frente a los 3,6 millones de viajeros que aportó en 2017.

Antes este escenario, el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Juan Molas, ha reclamado al Gobierno una negociación con Ryanair en busca de que reconsidere el anunciado cierre de tres bases canarias y la de Girona, con el fin de asegurar la conectividad.

El colectivo de hoteleros pide incentivos para otros operadores capaces de salvar “la difícil situación que espera especialmente a Canarias”, ha afirmado Molas en declaraciones recogidas por Europa Press. Entre las reclamaciones figuran una rebaja del 40% en las tasas de Aena, “para atraer nuevos actores”, e incentivos fiscales y laborales para las cadenas de hoteles.

Uno de los cinco grandes hoteleros

Además de contar con tres aerolíneas propias (Condor Flugdienst, Thomas Cook Airlines y Thomas Cook Airlines Scandinav) y una flota de 105 aviones, Thomas Cook gestiona en España 63 hoteles, bajo el paraguas de ocho marcas. Reúne aquí, de este modo, 12.000 de las 40.000 camas que declara la compañía, siendo uno de los cinco grandes operadores hoteleros internacionales en nuestro país.

Otro dato que habla del peso de España en la estructura de negocio del gigante es que emplea a 2.500 personas en todo el país, de una plantilla total de 21.000 trabajadores. En plena crisis, Thomas Cook había llegado a anunciar este mes una inversión de 40 millones para la apertura de otros 20 hoteles de marca propia en el mercado español.

El 'plan Fluxá'

Con Thomas Cook herida de muerte, tras 178 años de historia, durante el fin de semana se dio un intento de insuflar oxígeno por parte de distintos grupos hoteleros españoles liderados por Iberostar y su propietario Miguel Fluxá, según adelantó el portal especializado Preferente.com. La idea era capitalizar deuda comercial, pero no convenció y toca, ya este lunes, gestionar los efectos del tsunami. Colectivos como la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave) se han unido a la patronal europea de las agencias de viaje, Ectaa, para cuantificar los damnificados por la suspensión de pagos.

La ministra Reyes Maroto, ha avanzado esta mañana la creación de la citada mesa de trabajo con los hoteleros para analizar el “impacto tan negativo” que sobre el turismo español puede tener esta quiebra. Maroto ha precisado que la responsabilidad de la repatriación compete al Gobierno británico y ha pedido “tranquilidad” a todos los turistas afectados. La UE cuenta con un sistema de garantías para asegurar repatriaciones y la devolución de las reservas no disfrutadas. El ente británico de Aviación Civil (CAA), por su parte, buscaba configurar una flota de emergencia para devolver a los viajeros británicos a sus lugares de procedencia.

Meliá ha sido la primera gran hotelera esta mañana en tranquilizar a los clientes de Thomas Cook alojados en sus hoteles, asegurando que podrán finalizar sus estancias “en las condiciones contratadas”. La cadena espera impacto a corto plazo en la distribución de plazas aéreas y mostró confianza en que la creciente demanda a destinos turísticos españoles se reordene en pocos meses.

La cadena también ha reflexionado, en un comunicado público, sobre la importancia de diversificar la oferta sobre la base de marcas reconocidas y la apuesta por canales directos de venta para limitar la dependencia respecto a terceros. La cotizada aseguró no esperar impacto operativo o económico alguno por la presente crisis.

 

La caída de un gigante

El anuncio. La Autoridad de Aviación Civil (CAA) confirmó en la madrugada del domingo al lunes que Thomas Cook se había declarado insolvente (“liquidación obligatoria” en Reino Unido) tras haber fracasado las negociaciones entre su principal accionista, el grupo chino Fosun, los acreedores y el Gobierno británico. La empresa buscaba una inyección de 225 millones de euros adicional a los más de 900 que recibió en agosto.

Plan fallido. La empresa anunció en agosto que Fosun inyectaría 450 millones de libras y, a cambio, el conglomerado de Hong Kong se haría con una participación del 75% en la división de operaciones turísticas de Thomas Cook y el 25% de su unidad de línea aérea. Los acreedores y los bancos inyectarían otros 450 millones de libras, y convertirían su deuda en una participación del 75% en la aerolínea y el 25% de la unidad de operación turística.

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