Mercados

Los inversores afrontan sin miedo el nuevo escenario político

La celebración de nuevas elecciones generales no sacude el mercado español

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta, Carmen Calvo.rn
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta, Carmen Calvo. EFE

Cuatro elecciones generales en cuatro años. Los inversores ya se han acostumbrado a convivir con la incertidumbre política y están vacunados para afrontar estos períodos con Gobiernos débiles o en funciones. La certeza sabida esta semana que se celebrarán nuevas elecciones generales el próximo 10 de noviembre no ha alterado el ánimo de los inversores acostumbrados ya a estos vaivenes políticos.

“La celebración de nuevos comicios no eleva de manera significativa la incertidumbre política ya que venimos de un contexto de incertidumbre media alta y el anuncio de estas elecciones no es una sorpresa, con el conflicto catalán en el punto de mira de los inversores”, explica Patricia García, de MacroYield.

La experta destaca que aunque este nuevo proceso electoral puede modificar el mapa parlamentario, la política de España se encuadra “dentro de la moderación y lo previsible es que, de haber cambios significativos, serán los partidos políticos tradicionales los que se beneficien de ellos”. Por tanto, no se espera que el nuevo escenario eleve significativamente la tensión.

A diferencia de anteriores episodios electorales, no se ha visto un aumento de la prima de riesgo, al contrario, ésta ha caído. Miguel Cardoso, Economista Jefe para España en BBVA Research, explica que la prima “se mueve por la política monetaria y hace que el coste de financiación no solo no haya aumentado como en diciembre de 2015 sino que ha disminuido”.

Aun así, la parálisis política no parece el mejor escenario teniendo en cuenta el contexto internacional de nubarrones en el horizonte. En este sentido, desde UBS, Roberto Scholtes Ruiz, jefe de inversiones de España, advierte que “tras un lustro de parálisis reformista, este menor dinamismo económico encuentra a España sin hacer sus deberes en cuanto a garantizar la sostenibilidad de las pensiones públicas o mejorar los regímenes tributario y de financiación regional y local, por no hablar de un sistema educativo y un mercado laboral mal adaptados a la globalización y la revolución tecnológica”.

La buena noticia es que mientras que la Bolsa está más pendiente de todos los acontecimientos externos como la guerra comercial entre EE UU y China y la UE, el agotamiento del crecimiento de las economías desarrolladas y el Brexit, entre otros factores, la inversión directa extranjera resiste. “La inversión extranjera directa ha crecido a doble dígito en España en cinco años con Gobiernos distintos”, explica Ignacio de la Torre, socio de Arcano. El analista considera que “los inversores vienen a invertir a España, miran los fundamentales. Creo que al ser un estado miembro de la zona euro, los grandes temas están pactados”.

Punto de inflexión

Aunque con un ritmo menor, la inversión seguirá siendo uno de los soportes de mejora de la demanda interna. “Así los indicadores parciales de coyuntura apuntan a que la inversión en maquinaria y equipo podría estar cerca del estancamiento, lo cual implica en todo caso consolidar un nivel de actividad sólido, tras la fuerte recuperación en el primer trimestre”, explica BBVA Research.

Por el contrario, Raymond Torres, director de Coyuntura en Funcas, avisa que aunque la inversión real no se ha visto afectada, el “retraso en la formación de un Gobierno claro que se sepa a dónde va y, en consecuencia, que haga las inversiones necesarias, puede ser el punto de inflexión hacia una caída de la inversión en España a favor de otros países de la UE”.

En ese sentido, los expertos consideran que hay ciertas decisiones de inversión que pueden estar aparacadas a la espera de un panorama político más claro. “La contratación por parte de las empresas, la decisión de abrir nuevos negocios, la compra de vivienda y de automóviles tendrá mucho que ver con esta certidumbre política y, por tanto, regulatoria”, añade García, de MacroYield.

Inversión en vivienda

A este respecto, la inversión en vivienda es uno de los factores que más se pueden ver afectados por la falta de Gobierno. Según los datos del último informe de BBVA sobre la economía española, la inversión residencial continuará mostrando un crecimiento por encima de lo previsto para el PIB en 2019 y 2020, si bien a tasas algo más moderadas de lo que se esperaba hace unos meses.

“El empleo continuará avanzando, incluso algo más de lo esperado inicialmente, lo que favorece el crecimiento de la renta de los hogares. Además, la nueva reducción prevista de los tipos de interés favorecerá a los compradores que requieren financiación ajena, aunque se espera que los beneficios de los nuevos estímulos sean menores que los del pasado”, añade BBVA Research.

Pese a todo, desde BBVA señalan que hay algunos aspectos que podrían impactar negativamente en la inversión residencial en los próximos trimestres. Entre estos aspectos destacan “la incertidumbre jurídica” vivida a finales del año pasado y los cambios regulatorios que han afectado a “los contratos de alquiler, a lo que añaden la entrada en vigor de la ley hipotecaria”. Bajo este escenario, BBVA Research prevé una “ligera” revisión a la baja de la inversión en vivienda, reduciendo su crecimiento 0,7% en 2019. Pese a todo ello, considera que esta partida de la demanda seguirá siendo una de las más dinámicas de la demanda interna.

Por otro lado, la inversión en el sector del automóvil también puede recibir cierto frenazo debido a la “poca claridad que está ofreciendo el Gobierno en funciones respecto a cuál será su política de emisiones”, explica Patricia García, de MacroYield.

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