Cómo elegir una profesión con futuro

Encontrar el equilibrio entre la vocación y el mercado laboral es uno de los principales retos

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Elegir profesión siempre ha sido una decisión compleja, pero ahora la incertidumbre sobre qué perfiles se necesitarán en el futuro y la variedad de opciones diferentes han complicado todavía más el dilema. Encontrar el equilibrio entre las salidas laborales, las preferencias individuales y las capacidades personales es todo un reto al que es difícil enfrentarse completamente convencidos.

“Esta decisión es un proceso que se denomina maduración vocacional y va evolucionando a lo largo del tiempo”, explica el coordinador de la sección de psicología educativa del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, Antonio Labanda. En esta primera fase, recomienda tener en cuenta elementos como las aptitudes personales, el rendimiento escolar, los intereses individuales, el carácter y las metas vitales de cada uno, que pueden ser difíciles de lograr, pero sobre todo deben ser factibles. Además, conviene reflexionar sobre los valores personales. “Con todo el respeto hacia ambas profesiones, no es lo mismo ser cirujano estético en una clínica privada que trabajar para Médicos Sin Fronteras, aunque estudies Medicina en ambos casos”, ilustra el psicólogo.

Por su parte, el responsable de Randstad Professionals en Valencia, Rafael Osuna, recomienda buscar el equilibrio entre las inquietudes personales y la situación del mercado laboral. “Hoy en día el criterio no puede ser exclusivamente la vocación porque hay carreras con las que no es imposible, pero sí muy complicado, encontrar trabajo”, recuerda. Una opinión que matiza el director de Hays Response en España, Salvador Sicart. “Siempre es recomendable que se estudie algo que guste, pero falta información sobre qué opciones tienen una mayor empleabilidad”, explica el experto, quien también comenta que no hay una única vía para llegar a un mismo sitio.

Paliar esta brecha es el objetivo de la plataforma Singularity Experts, un test que establece cuáles son las 10 carreras profesionales más idóneas para una persona, y la ruta formativa para llegar a ellas, a través de 50 variables que evalúan los ocho tipos de inteligencia que existen, con una particularidad: los 3.000 perfiles entre los que busca el algoritmo son empleos con futuro. “Hemos proyectado las profesiones tradicionales a largo plazo y las hemos concretado. Por ejemplo, si a alguien le interesa el Derecho, la aplicación le propondría algo como experto legal en modificación genética de los alimentos”, explica la fundadora, Elena Ibáñez.

En cualquier caso, Labanda advierte de que los test son una buena herramienta para orientarse y calibrar opciones, pero hay que analizar con prudencia los resultados y no tomarlos como verdades absolutas. Aunque es cierto que ayudan a reflexionar y considerar caminos diferentes. Contar con la mayor cantidad de información posible es una de las claves de cualquier proceso de toma de decisión; la elección de carrera profesional no es una excepción. “Muchas personas siguen encauzadas a las carreras universitarias clásicas, pero si no conocen otros caminos, no saben si les van a gustar o no”, ilustra el psicólogo.

Por eso, este tipo de pruebas también son una manera de plantearse itinerarios que no se habían tenido en cuenta o que, incluso, se desconocían. “Normalmente quienes hacen la prueba se sorprenden mucho con los resultados porque no están familiarizados con los empleos del futuro, pero son los que más demanda tienen, así que se les abre un mundo de posibilidades en las que nunca habían pensado”, desarrolla Ibáñez.

A pesar de estas recomendaciones, la voluntad individual debe prevalecer. “Nunca le debes decir a un alumno que no elija determinado camino porque no cuenta con las capacidades para ello, pero sí le puedes invitar a reflexionar y comentarle qué habilidades tiene que mejorar para cumplir sus metas”, apunta el Labanda. Si decide continuar, conviene tener presente que el error es una opción válida. “No pasa nada si se cambia más tarde, hay que aprender de las equivocaciones, pero siempre debe decidir uno mismo”, concluye.

Algunos posibles caminos

  • El test de Singularity Experts recoge 3.000 profesiones con futuro. Estas son algunas de las que más posibilidades laborales tienen.
  • Diseñador de visualización de datos. Es un experto en diseño encargado de la creación de un entorno atractivo visualmente para la representación de datos tratados. Se estima que el valor de este mercado alcance los 6.000 millones de euros en 2022.
  • Experto ético en modelos educativos basados en inteligencia artificial. Es el profesional que trabaja para que los sistemas de educación se personalicen para adaptarse correctamente a las necesidades de cada estudiante. También deberá asegurarse de que los datos que se recojan de los alumnos sean exclusivamente académicos para evitar la discriminación. Un mercado que sobrepasará los 1.800 millones de euros en 2024.
  • Consultor legal de modificación genética de alimentos. Se dedica a la revisión de la fabricación de alimentos alterados genéticamente, para asegurarse de que cumplan con la legislación local y regional vigente. Una profesión con mucho futuro, pues las carnes alternativas representarán el 60% del mercado global en 2024.
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