“Los emisores de deuda que suenan mal son los que acaban dando rentabilidad”

Entrevista a Óscar del Diego Erezo, director de inversiones de Ibercaja Gestión

Óscar del Diego Erezo, director de inversiones de Ibercaja Gestión.
Óscar del Diego Erezo, director de inversiones de Ibercaja Gestión.

Es el máximo responsable de inversiones en la gestora del grupo Ibercaja. Junto a un equipo de 12 personas, Óscar del Diego se encarga de administrar 13.000 millones de euros en activos. La mitad en fondos de inversión propios y el resto en carteras de fondos y productos de terceros. Después de unos años en que los fondos de deuda y los garantizados han funcionado muy bien, la firma está tratando de asesorar a sus clientes para que se muevan hacia otro tipo de productos.

¿Cuál es el balance de la primera mitad del ejercicio?

Está siendo muy positivo para nuestros fondos. 2018 fue un año durísimo, tanto en Bolsa como en bonos pero este año está siendo mejor de lo esperado. La situación macro no ha mejorado pero sí los mercados. Para nosotros ha sido muy importante la revalorización de la renta fija, porque nuestros clientes tienen mucho dinero en fondos que invierten en deuda.

La mitad del dinero que gestionan está en carteras de fondos, ¿ha sido consecuencia de la nueva legislación Mifid 2?

No especialmente. En 2013 ya lanzamos carteras. En nuestro caso, es casi al revés, con la llegada de Mifid, estamos recomendado pasar de carteras de gestión a fondos perfilados.

¿Por qué?

En las carteras de gestión, se paga una comisión expresa, no dentro del fondo. Se trata de un gasto que paga IVA, y que no es fiscalmente deducible. En un fondo perfilado, en cambio, las comisiones están dentro del fondo, por lo que no pagan IVA, y cuando vendes, no tributas por esas comisiones. Al final, la fiscalidad se dispara con la nueva ley. Le han hecho un flaco favor al cliente. Tal vez hay más transparencia, pero también mayor carga fiscal.

¿Cómo funciona esa fiscalidad?

Un fondo con una comisión del 1%, si un año ganas un 11%, percibes solo de rendimiento un 10%, porque el propio fondo carga esa comisión. Al venderlo, tributas ese 10% como rendimiento del capital, en el IRPF. En cambio, cuando tienes un contrato de gestión discrecional de carteras, si un año ganas 11% con tu cartera, al vender tributas por ese 11% de rendimientos. Y, además, al pagar la comisión del 1%, se te carga el IVA, así que en realidad pagas un 1,2%.

¿Qué tipo de fondos están vendiendo?

En 2018 lanzamos varios fondos garantizados, con horizonte a unos 10 años, que han funcionado muy bien. Captamos 800 millones. Esos fondos han alcanzado la rentabilidad con mucha antelación, y ahora estamos proponiéndoles otras alternativas. Hace un año también empezamos a lanzar fondos que invertían en deuda pública italiana. Atrajimos otros 800 millones, con muy buenos retornos. También hemos lanzado un fondo de fondos que sigue las grandes tendencias, como robotización, demografía, etc. Y otro llamado, Best Ideas, que reúne de forma concentrada las mejores ideas de inversión del equipo.

¿Qué estrategias recomendáis ahora?

En los productos garantizados y de rentabilidad objetivo y que han alcanzado ya la rentabilidad esperada, estamos recomendando aprovechar las ventanas de liquidez para ir a otros fondos. Productos que, aun siendo conservadores, tengan algo de Bolsa, y algo de deuda corporativa. Creemos que hay que asumir algo de riesgo.

¿También sus gestores están arriesgando más en la renta fija?

Sí. Quien no arriesga en renta fija no gana. Todos los emisores que suenan mal son los que acaban dando rentabilidad. No es fácil invertir en Italia en momentos de convulsión política, pero son las decisiones que acaban rentando. Al final, tienes que saber que con ciertas inversiones ganas y con otras pierdes.

¿Qué recorrido ven a la deuda pública europea?

Limitado. Los rendimientos son tan bajos, que hay casi no hay margen de ganancia. Cuando estás en rentabilidades, las cuentas no son las mismas, porque tiene que correr más el bono que lo te están restando los tipos negativos. Las matemáticas son más complicadas.

¿Hay una burbuja en los bonos?

Hay una burbuja en los inversores, porque muchísima gente está comprando fondos de bonos. Como han ido bien, la gente entra. Los que están llegando los últimos, es difícil que gane dinero. En el caso de las empresas, no se están endeudando tanto, sino que están refinanciándose a tipos más bajos y a plazos más largos.

¿Qué le parece la fiebre del ‘value’ en España?

Bueno, algunos de nuestros gestores tienen ese perfil de inversión en valor. Yo no lo critico, pero soy muy realista. A veces se peca del “me conozco a la perfección la compañía”. Muy bien, pero si es cíclica, con una recesión va a ganar menos.

Gestionan también planes de pensiones...

Sí, tanto individuales como colectivos, como el de los empleados de Endesa, el de los empleados de Ibercaja, así como de administraciones como el Gobierno de Aragón o el Banco de España, este último desde 2010.

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