La reinvención del capitalismo y los CEO de la mesa redonda

La influyente organización estadounidense ‘Bussines Round Table’ sienta las bases de una nueva visión empresarial

El expresidente de EEUU Barack Obama durante una reunión con el comité de BRT en una imagen de archivo.
El expresidente de EEUU Barack Obama durante una reunión con el comité de BRT en una imagen de archivo.

Participo de la idea de que a medida que las enfermedades del capitalismo moderno se multiplican, las cuestiones fundamentales sobre el futuro del modelo económico dominante en el mundo se han vuelto imposibles de ignorar. Una de las cuestiones fundamentales son las empresas y sus accionistas.

La visión general de los economistas durante muchos años ha sido que si los precios reflejan la escasez de los recursos, los gestores de una empresa deben dedicarse exclusivamente a maximizar el precio de las acciones, es decir, a maximizar la riqueza de los accionistas.

Esta visión ha sido defendida por prestigiosos economistas como Milton Friedman, quien argumenta que la empresa solo tiene una responsabilidad: obtener los mejores resultados económicos. Conseguirlos es la primera responsabilidad y si no obtiene unos beneficios al menos iguales a sus costes totales es socialmente irresponsable, pues despilfarra los recursos de la sociedad. El rendimiento económico es la base; sin él, la empresa no puede desempeñar ninguna otra responsabilidad, ni puede ser buen empleador, ni generar riqueza, ni ser buen vecino.

Sin embargo, para el creador del management moderno, Peter F. Drucker, las empresas, ante la sociedad, tienen la responsabilidad de intentar encontrar colaboraciones válidas para los problemas sociales básicos que encajen en sus competencias. Drucker pensaba que las empresas tienen por igual una responsabilidad respecto al bien común y la sociedad en la que operan, y que en gran parte el progreso y el bienestar dependen de ello. Por tanto, aquellas que practican la responsabilidad social están adquiriendo un alto impacto positivo en las sociedades donde se encuentran presentes.

Como dice Alan Muttay, presidente de Fortune: “El capitalismo, al menos el tipo practicado por las grandes corporaciones globales, se encuentra asaltado por todos lados, y los CEO han recibido el mensaje alto y claro”. Durante décadas, la influyente organización Business Round Table (Mesa Redonda de Negocios) ponía como primer principio a los accionistas. Ahora, sumidos en una atmósfera de creciente críticas, desigualdades económicas y una desconfianza cada vez mayor hacia los negocios, Business Round Table anunció el 19 de agosto de 2019 sus nuevos principios. Se trata de un documento de solo 300 palabras, donde los “accionistas” no se mencionan hasta la palabra número 250. Antes se refiere a la creación de valor para los clientes; invertir en los empleados; fomentar la diversidad e inclusión; tratar de manera justa y ética con los proveedores; apoyar a las comunidades en las que trabajan; y proteger el medio ambiente.

Business Round Table (BRT) desde 1978 ha declarado periódicamente principios de gobierno corporativo. Y en 1997, la decisión de declarar la primacía de los accionistas, que rápidamente se expandió a la comunidad empresarial mundial, se ha visto claramente alterado. Jamie Dimon, presidente de Business Round Table y presidente y CEO de JP Morgan Chasse, piensa que el sueño americano está vivo, pero deshilachado. Muchos estadounidenses están luchando y con demasiada frecuencia el trabajo duro no es recompensado. Dimon advirtió a comienzos de este año en su carta anual a los accionistas que el sueño americano estaba deshilachado para muchos debido a los salarios estancados y la desigualdad de ingresos.

Con los nuevos principios de BRT, nos comprometemos para el éxito futuro de nuestras empresas, nuestras comunidades y nuestro país. Crear valor para los consumidores, invertir en sus empleados, trabajar de forma ética y justa con sus proveedores, contribuir al desarrollo de las comunidades en las que trabajan y crear valor a largo plazo para los accionistas es el compromiso de las 181 de las 192 empresas de Business Round Table.

La organización asume así la reinvención del capitalismo en EE UU. ¿Por qué? Porqué el país transita por una época donde la desigualdad alcanza alturas desconocidas y se encuentran entre las más elevadas del mundo. Los salarios medios de los trabajadores se han estancado. Cada vez menos jóvenes pueden esperar alcanzar mejores resultados que sus padres. Las disparidades raciales en la riqueza y el bienestar siguen siendo persistentes. En 2017, la tasa de pobreza infantil era del 17,5% y no ha mejorado significativamente durante las últimas décadas, y Unicef indica que aumenta el porcentaje de niños que viven en hogares con inseguridad alimentaria. En 2017, la esperanza de vida se redujo por tercer año consecutivo, y la asignación de asistencia sanitaria resulta ineficiente e injusta.

Business Round Table, que emplea a más de 15 millones de personas y obtiene ingresos anuales superiores a los 7 billones de dólares, no puede hacer una declaración fatua que albergue dobles fondos. Hablar es fácil, crea un buen ambiente y no cuesta demasiado dinero, argumentan los críticos. Por tanto, hay que pasar a la acción. Es tiempo de demostrar, que la línea que separan las buenas intenciones de la realidad es una cuestión de principios. El sistema de mercado que más se expande mundialmente, es aquel que Karl Marx llamó “capitalismo” y que lo configura la empresa privada, y que afecta a todas las dimensiones de nuestras vidas. Y por otro lado, su regla del quid pro quo, una cosa por otra, plantea un desafío social.

Business Round Table, establece sus nuevos principios de acuerdo con el sistema de mercado, que solo puede entenderse como una gran parte de la estructura de la sociedad, cuyos efectos económicos impregnan toda ella. Y envía una clara señal para la reinvención del capitalismo, que marca una época tan apasionante como impredecible. Vivimos tiempos convulsos, propios de una etapa de transición, dejamos lo viejo y vamos hacia lo nuevo, solo que no disponemos de una guía para la acción.

La reinvención del capitalismo no deja de ser una tarea tan ardua como compleja, y no exenta de peligrosas contradicciones, impregnadas de un pasado que dejará en pie cosas e ideas no liquidadas y no invalidadas del todo, a las que no habrá modo de volverles la espalda. Estamos reinventando el capitalismo. Necesitamos 'energía vinculante'.

Ramón Casilda Béjar es Autor de ‘Capitalismo. Crisis y Reinvención’ (Tirant, 2019)

 

Normas
Entra en El País para participar