Banco de España

Cos alerta que el auge del proteccionismo tendrá un impacto severo en el PIB mundial

El gobernador del Banco de España ve "preocupante" que la zona euro carezca de política fiscal común

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. EFE

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, ha alertado de que el auge del proteccionismo es una de las mayores amenazas para la economía mundial y que ya está teniendo efectos negativos significativos. Cos, que ha participado en la clausura de los Cursos de La Granda, ha señalado que "una eventual proliferación de acciones proteccionistas adicionales (...) podría acabar teniendo un impacto severo sobre el PIB mundial".

El gobernador del Banco de España destaca las novedades recientes sobre el Brexit, después de que el primer ministro británico lograra mantener cerrado el Parlamento hasta el próximo 14 de octubre, circunstancia que diezma las posibilidades de que los partidarios de una salida de la Unión Europea pactada tengan tiempo para las negociaciones y señala que todos estos acontecimientos "han incrementado las probabilidades que los mercados otorgan a que se produzca un Brexit duro".

De ser así, recuerda, la economía de Reino Unido se vería especialmente afectada por las consecuencias de un Brexit caótico. Una situación que se sumaría a la incertidumbre actual que ha llevado al PIB británico a contraerse un 0,2% en el segundo trimestre del año, su primera caída desde 2002.

En cuanto a la evolución de la economía de la zona euro, Cos reconoce que su elevada exposición al exterior, que le ha llevado a tener un flujo comercial con terceros países del 50% del PIB, frente al 38% de China o el 28% de Estados Unidos, hace que los países del euro sean más sensibles a los shocks externos y a la ralentización del comercio mundial actual. Una situación que es patente en Alemania, donde los nubarrones de recesión han dado la señal de alarma por la debilidad de las exportaciones y la situación del sector automoción, y a la que se suma Italia por su inestabilidad política actual.

Cos apunta que la ralentización económica de la zona euro se está concentrando especialmente en los sectores industriales pero que está llegando también a la inversión, "de modo que los planes de gasto de las empresas ya se están viendo lastrados por la debilidad de la demanda externa, el aumento de la incertidumbre política en algunos países y la moderación de los beneficios empresariales". Unas circunstancias que, reflejadas en los indicadores adelantados de la zona euro, no dan muestras aún de haber tocado fondo.

El gobernardor del Banco de España califica de "preocupante" que la zona euro carezca de una política fiscal común para dar una respuesta común a los retos y pone como ejemplo que el presupuesto federal de EE UU, que según cálculos del organismo español, suaviza cerca de un 10% las perturbaciones económicas en el país. Señala asimismo que la falta de herramientas fiscales comunes se ve agravada por un periodo de tipos de interés bajos como el actual y que es "urgente la creación de algún tipo de instrumento común de aseguramiento cíclico" en el zona euro (como un seguro europeo de desempleo o el uso de fondos europeos para mitigar los efectos de las perturbaciones) que pueda absorber tanto los shocks que afecten a todos los miembros del euro como a algunos países concretos.

Mientras tanto, Cos manda un mensaje velado a Alemania al reclamar que en el actual momento de desaceleración los países que disponen de mayor margen para gastar fiscal ofrezcan estímulos presupuestarios a sus economías. Una medida que, en su opinión, tiene efectos positivos en el resto de socios comunitarios y que el Gobierno de Angela Merkel ya ha anunciado que estaría estudiando pese al rechazo mostrado por el Bundesbank.

También reclama que la zona euro ponga en marcha la Unión del mercado de capitales, complete la Unión Bancaria con la creación de un fondo de garantía de depósitos común y urge a aplicar las recomendaciones semestrales que realiza la Comisión Europea a los países para la puesta en marcha de reformas estructurales.

¿Qué objetivo de inflación debe tener el BCE?

En su discurso detalla un contexto de la economía de la zona euro de bajo crecimiento y de inflación moderada -el IPC de agosto de la zona euro se mantuvo en el 1%- lleva al gobernador del Banco de España a reconocer que los bajos tipos de interés del BCE "podrían perdurar en el tiempo".  A falta de dos semanas escasas para la próxima reunión del Banco Central Europeo, en la que el mercado espera que se anuncien o activen algunos estímulos económicos, Cos recuerda que en el Consejo de Gobierno de la institución ya hay un amplio consenso sobre seguir manteniendo los estímulos y que la inflación avance hacia el objetivo del 2% de forma sostenida.

Sobre el impacto que tiene la actual política monetaria en los márgenes de los bancos, el gobernador del Banco de España reconoce que se deben vigilar para saber si son necesarias medidas adicionales, como un recorte gradual en la tasa de depósito del BCE, que en la actualidad está en el -0,4%.

En su discurso, Cos reclama una reflexión sobre la estrategia de la política monetaria a medio plazo y afirma que dados los bajos tipos actuales los bancos centrales tendrán una capacidad menor ante futuras crisis y deberán recurrir con mayor asiduidad a las medidas no convencionales, como las compras de deuda. En su opinión, destaca, el BCE debería clarificar su objetivo de estabilidad de precios, que en la actualidad se sitúa en el 2% o ligeramente por debajo.

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